Una nueva investigación basada en la fusión nuclear podría resolver las dificultades que se presentan en la actualidad para los viajes tripulados a Marte gracias al uso de escudos magnéticos en las naves. Esto evitaría la amenaza mortal que supone el "clima espacial", según un artículo publicado en la revista especializada Plasma Physics and Controlled Fusion del Instituto de Físicas británico (IOP).
En este sentido, la investigación concluye que, aunque la radiación solar y los rayos cósmicos existentes en el espacio resultan letales para los astronautas y, según las agencias espaciales internacionales, constituyen es el principal obstáculo para llevar a cabo una misión, sería posible "esquivarlos" mediante el acoplamiento a las naves de estos instrumentos.
Mediante la colocación de escudos magnéticos, los vehículos espaciales estarían a salvo de las "tormentas" que ocasionalmente se forman en el espacio a partir de partículas solares de energía que, a pesar de ser "tan sólo parte de rayos cósmicos", son las más perjudiciales para los astronautas ya que son las que mayor radiación causan.
Magnetosferas portátiles para las naves espaciales
La inspiración de los científicos está en la magnetosfera terrestre, una capa como una "pompa magnética" que rodea la Tierra y la protege de amenazas como ésta. Así, los investigadores del Laboratorio Rutherford Appleton y las universidades de York, Strathclyde y Lisboa han ideado un escudo que la intenta emular.
Son como "magnetosferas portátiles" con las que se podría equipar las naves para que dispersen los partículas de viento solar de forma que no penetren en ellas. Esto, aseguran, haría posible el envío desde la Tierra de naves tripuladas con destino Marte, un trayecto de unos 18 meses imposible de realizar actualmente ya que es "casi es seguro" topar con una de las "tormentas" energéticas según los expertos.
Las simulaciones que hace un año realizó un equipo de científicos del Laboratorio Rutherford Appleton por ordenador, mostraron que teóricamente un escudo magnético de unos centenares de metros sería suficiente para proteger a las naves espaciales. Ahora, esta hipótesis ha sido confirmada por un laboratorio británico, gracias a un aparato creado para trabajar en la fusión nuclear.
Mediante la recreación de una pequeña muestra de viento solar, los científicos han podido confirmar que un pequeño "agujero" en el viento solar sería más que suficiente para mantener seguros a los astronautas en sus viajes a otros planetas.-
