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¿Es posible saber a ciencia cierta que al otro lado de una ventana de chat hay una persona? ¿Cómo puede uno estar seguro de que no es un programa informático el que escribe frases ante nuestros ojos?¿Cuánto tiempo es necesario para darse cuenta del engaño?
La Universidad de Reading (Inglaterra) convoca desde hace 18 años un concurso que se basa en preguntas como éstas, planteadas hace medio siglo por el matemático Alan Turing y desarrolladas en forma de prueba.
Los concursantes que optan al Premio Loebner deben presentar un programa informático que sea capaz, durante cinco minutos, de hacer creer a una persona que está hablando con otra, y no con una máquina.
La prueba de Turing establece que una máquina debería ser capaz de engañar al 30% de los humanos para ser considerada como inteligente -también para llevarse los 100.000 dólares con que esta dotado el Loebner-, pero este porcentaje nunca se ha alcanzado. Elbot, así se llama el programa ganador de la edición de este año, consiguió engañar al 25% de las personas que hablaron con él, y se llevó el premio de consolación.
Fred Roberts (Cincinnatti, EEUU, 1962) es ingeniero informático y diplomado psicología. Insiste en presentarse como portavoz de la empresa Artificial Solutions, pero ahora es también famoso por ser una de las mentes detrás de la mente de Elbot.
¿Cómo se enseña a conversar a una máquina?
Primero hay que hacer una representación informática de todo el lenguaje. Usando esta representación podemos crear reglas que busquen el significado exacto de una frase. Y una vez que se encuentra, se puede elegir la respuesta adecuada.
¿Qué es lo más complicado de imitar de una conversación entre personas?
Lo más difícil es reconocer los nombres y generalizarlos. Por ejemplo, coche, autobús y camión pueden ser agrupados bajo el nombre de vehículo. Así que cuando Elbot reconoce un nombre, primero debe generalizarlo y después opinar sobre él. Y sus opiniones son muy idiosincrásicas, muy generales.
¿Qué es más difícil: enseñar a una computadora a hablar de todo como un principiante, o a hablar de una cosa como un experto?
Creo que es más fácil enseñarla a hablar de una cosa. Cuando se trata de un solo asunto, es mucho más sencillo acotar el universo de posibles subtemas.
¿Cuál es el mejor idioma para la inteligencia artificial: el inglés, el alemán...?
El inglés no es mucho más fácil que el alemán. Hay algunos realmente complicados, como el polaco o el finés, pero nuestro sistema permite adaptarlos con cierta facilidad. También tenemos sistemas que trabajan con el español.
¿No le da un poco de miedo que en un futuro cercano no sea posible distinguir si se está hablando con una persona o con una máquina?
No mucho. Las máquinas no piensan, sólo hacen lo que les decimos que hagan. Por muy complejas que sean no piensan. Ahora bien, cuando hablas con Elbot, te das cuenta de que puede ser escalofriantemente real. A veces parece que tenga su propia mentalidad. En cualquier caso, creo que cuando empiecen a construir robots, androides capaces de entender y de hablar, la situación me parecerá un poco más terrorífica.
¿No se siente un poco como un dios al escribir un código capaz de imitar el habla humana?
A veces siento que estoy haciendo un experimento sociopsicológico en el que creas una situación y ves cómo la gente reacciona. Como si se tratara de una cámara indiscreta. Pero no, no me siento como un dios.
¿Qué cree que pensaría Turing de Elbot?
No lo sé. Confieso que estoy leyendo por primera vez el documento sobre la prueba de Turing. Sabía en que consistía en líneas generales, pero nunca lo había leído, y es fascinante. Creo que Turing se habría sorprendido, y creo que habría ampliado el límite de tiempo necesario para superar la prueba. Tal vez habría subido a 10, 15 ó 20 los minutos que la máquina debe conversar con una persona.
¿Por qué? , ¿le parece fácil que el ordenador ‘engañe‘ a un humano en cinco minutos?
Sí, creo que es fácil, en cinco minutos.
¿Cuál es el peor tema para conversar con una máquina?
Realmente, no hay ninguno. Lo que sí supondría un problema es no hablar de forma clara, utilizar símbolos o algo así. Eso pondría en aprietos al ordenador.
¿Símbolos matemáticos, por ejemplo?
No, me refiero a deletrear una palabra muy mal. No podemos entender todos los errores. Ningún sistema puede.
Pero, ¿hay alguna una cosa sobre la que una máquina nunca podrá conversar?
Creo que las máquinas pueden hablar de cualquier cosa, pero nunca serán capaces de ser creativas. La creatividad es algo que no se puede planear con antelación.
¿Ha probado a Elbot en una sala de chat?
Creo que sí se ha probado, pero no sé qué tal funcionó ese proyecto. No descarto que en el futuro pueda adoptar una forma tridimensional, animada, con voz, orientada al entretenimiento.
Usted obtuvo un título universitario en Psicología en Alemania. ¿Cuánta psicología hay dentro de Elbot?
Muchísima. La cuestión es que la persona que se comunica con él puede hablar de cualquier cosa, y Elbot debe estar preparado para responder. Así que en cierto modo hay que intentar guiar al interlocutor para poder predecir sus respuestas. Plantearle contradicciones, o preguntarle por las metas que les gustaría alcanzar. Un ejemplo: Elbot puede decir que 2 más 2 es 5, y eso llevaría a su interlocutor a corregirle. No se daría cuenta de que realmente está siendo guiado, de que no sigue su propia voluntad.-
