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EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net

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Crítica a la OPAR, Parte II.

Crítica a la OPAR, Parte II.

 

Comentarios críticos a la declaración de la OPAR entorno al tema de la privatización de PEMEX.

 

______________________________________

 

 

Ante los ataques de rapiña del gobierno y la patronal ¡A la Huelga General contra la privatización de PEMEX!


1.- Nuevamente podemos darnos cuenta, desde el título, como ya hicimos en el texto redactado por el militante de la OPAR para Resistencia Obrera (R.O) No.5, de qué manera se proyecta desde la OPAR una inclinación por el nacional-estatismo, el cual consideran una opción más cercana a los intereses del proletariado y de la cual éste resulta "beneficiado".

¿Por qué la OPAR nos llama a ir a la Huelga General contra la privatización de PEMEX y no a la Huelga General directamente por  mejores condiciones de vida? Simple, por que la OPAR se cree y reproduce la ideología burguesa de que el Estado es el administrador del "bien común" y por lo tanto la propiedad estatal es propiedad de todos los mexicanos, y ellos sienten que la burguesía "saqueadora extranjera" les va a robar algo que es suyo.

En plena avanzada de la burguesía, y tras una serie de rumores y declaraciones, el día 8 de abril el presidente Felipe Calderón entregó al Senado de la República una iniciativa de reforma energética que pretende establecer un nuevo modelo de reglamentación de las actividades y operaciones de PEMEX.

Esta propuesta fue respaldada por el partido del presidente, el PAN, por el PRI y el PANAL, el partido de Elba Esther Gordillo, la cacique dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Además, de que tan sólo un día después de haber sido publicada recibió el apoyo del Banco Mundial (BM) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), además de que ha sido respaldada por la mayor parte de las organizaciones patronales y defendida por los medios de comunicación.

Estos sectores son los que buscan modificar las leyes que rigen la petroquímica en México. Sin embargo ¿qué persiguen los que buscan reformar PEMEX? Es claro que el gobierno de Felipe Calderón, los partidos políticos burgueses, el charrismo sindical, las agencias del imperialismo encargadas del saqueo y la expoliación internacional como el FMI y el BM, y la burguesía no pueden buscar algo que pueda ser provechoso para nosotros los trabajadores.

Todos estos grupos son los que durante años se han dedicado y/o beneficiado del saqueo de PEMEX en particular y del país en general. Lo que buscan es precisamente abrir la puerta mediante la modificación de leyes secundarias para privatizar, es decir, vender PEMEX a las grandes corporaciones.

2.-  En estos cuatro párrafos previos, encontramos, de nuevo, la visión social-chovinista defendida férreamente en R.O no.5.  Aquí la OPAR nos presenta al bloque que se encuentra defendiendo la privatización de Pemex y nos dice que son: las "agencias del imperialismo encargadas del saqueo y la expoliación internacional" apoyadas en México por los partidos políticos del PAN, PRI y PANAL, los charros sindicales, los medios de comunicación y "la mayor parte de las organizaciones patronales" a quienes recrimina, como veremos más adelante, por tomar una postura abiertamente "entreguista" ("vende-patria") y no una nacionalista.

De nuevo, para la OPAR, el problema se presenta a través de la contradicción entre "países ricos y pobres",  entre "naciones explotadoras" y "naciones explotadas", donde el enemigo a vencer, en México, es ese sector de los mexicanos que se vende a los intereses del imperialismo.

Nosotros no desconocemos a los distintos bloques imperialistas del mundo, lo que si decimos, a diferencia de la OPAR, es que es reaccionario intentar derrotar al imperialismo presionando a nuestro "propio" Estado nacional para que éste tome medidas burguesas (pues un Estado no puede tomar medidas de otro tipo) para que enfrente a los Estados "poderosos" y a sus burguesías. Cuando la OPAR habla de una política gubernamental "entreguista" que permite el "saqueo del país", está lejos de comportarse como una organización anarquista, como dice ser, para convertirse en una agencia de presión que llama a la burguesía mexicana a tomar medidas "proteccionistas", a que impidan la destrucción de la economía nacional burguesa, a que defiendan al país en lugar de "venderlo", en pocas palabras, a que se comporten como nacionalistas y dejen a un lado su actitud "entreguista".

El siguiente párrafo lo dividiremos en dos.

Ahora bien, ¿Por qué vender PEMEX? En primer lugar es necesario señalar que los ingresos derivados de PEMEX representan más del 40% del presupuesto federal, es decir, que del total del dinero destinado para gastos de la federación, casi la mitad proviene del petróleo, por lo que éste se vuelve la principal fuente de ingresos del país.

3.- Aquí encontramos, nuevamente, como la OPAR se arroga el papel de asesor financiero del Estado y cuidando las finanzas del mismo,  advierte que el 40% del presupuesto federal proviene de PEMEX. Lo que nos quiere demostrar la OPAR aquí es que de lograrse la privatización el Estado mexicano se descapitalizaría y se vería imposibilitado de cumplir con sus "deberes" de dar educación, salud, vivienda, pensiones, etc.

El papel que juega la OPAR, es tan patéticamente burgués, que nos llaman a defender una empresa estatal para evitar la descapitalización del Estado, ya que si el Estado demostrara, previa auditoria de sus asesores financieros (es decir, de la OPAR) sus números rojos, la OPAR no tendría otra cosa que hacer que llamar a apretarnos el cinturón y a hacer sacrificios por el bien de la "nación", como ha hecho históricamente la izquierda del capital, al "pedirle" (obligarle) al proletariado mexicano a realizar "sacrificios" por el bien de "la patria", tal como ocurrió en la tan vitoreada (por la izquierda burguesa) nacionalización de PEMEX:

"(…) en esta transacción, el gobierno de la burguesía mexicana contrae una deuda de "honor" con la burguesía norteamericana e inglesa; la tienen que pagar, por supuesto, los trabajadores y estos no sólo tienen que aguantar este sacrificio ("voluntariamente", como afirman los traidores), sino que tuvieron que ofrecer en el altar de la patria, por supuesto también "voluntariamente", los 50 millones que ellos habían demandado de las compañías desde hace dos años. Según un comunicado del Comité Ejecutivo de1 Sindicato de Trabajadores Petroleros, publicado en la prensa capitalina el 28 de abril de 1938, este sindicato, "estando perfectamente de acuerdo con su gobierno en los momentos en que fue más necesario para la nación, y, como lo sigue haciendo, aceptando, por considerarlo patriótico, que los beneficios que se derivan del laudo dictado por las Juntas de Conciliación y Arbitraje grupo 7, no se apliquen mientras prevalezca la situación actual, no obstante el sacrificio que para los trabajadores petroleros (¡claro que no para sus líderes!) representan los largos años de lucha para conseguir una vida más humana en los campos petroleros; además los trabajadores de esta industria aportan a la misma diversas partidas (¿por concepto de que?) que él mismo presidente ya conoce, cantidades que todas hacen un total de 140 millones de pesos; independiente de esto, nuestra diversas secciones, conscientes de sus deberes como mexicanos, están aportando un día de sueldo mensual por tiempo indefinido para contribuir a resolver el desnivel económico de la nación, que equivale a una suma mensual de 150 mil pesos".

Sumando todas estas cantidades, la famosa "redención nacional" costó a los trabajadores petroleros (¡para no hablar de los otros!) la respetable suma de 190 millones de pesos, sin considerar los otros millones que perdieron durante los últimos dos años, por confiar en las juntas de conciliación, en vez de obligar a las compañías, por medio de la huelga, a pagarles más altos salarios. En lugar de lograr que de los 50 millones que demandaban a las compañías se les pagaran por lo menos los 26 millones que el laudo "favorable" de las juntas les prometió, se les obliga a pagar a las propias compañías imperialistas, por conducto del gobierno "antiimperialista" de México, una suma cinco veces más grande: ¡en lugar de recibir 26 millones, tienen que pagar más de 190, como su contribución a la famosa "deuda de honor"!"

(Grupo de Trabajadores Marxistas; Revista Comunismo; agosto-septiembre 1938)

 Detrás de las privatizaciones se encuentra un negocio redondo entre el gobierno y los capitalistas: por un lado el gobierno vende una compañía o sector con lo que obtiene una gran suma de dinero, y por otra parte las empresas adquieren a un precio muy bajo, para ellas, una compañía que era de la nación.

4.- Aquí podemos encontrar la profunda convicción estatista de la OPAR. Como para la OPAR, lo que es del Estado es de "todos" o incluso de "las masas explotadas y oprimidas" recrimina al gobierno, no el ser el brazo administrador de la burguesía, sino su posición "entreguista" de dar a unos cuantos lo que es de la "nación".

Pero como hemos visto, en el documento anterior, hasta sectores del trotskismo comprenden que PEMEX no es de la "nación" ni del "pueblo", sino de los capitalistas, al igual que en las empresas privadas. La OPAR, de manera lamentable y vergonzosa, tiene que compartir discurso, por ejemplo, con grupos nacional-populistas como la Juventud por el Socialismo, grupo juvenil del partido popular socialista de México, seguidores del estalinista patriotero Lombardo Toledano, como lo veremos más adelante.

El dinero que recibe el gobierno sirve para inyectar capital al propio Estado y con eso buscar evitar que los precios de los productos sigan aumentando. Y por el otro lado las compañías se apoderan de una empresa que deja de ser del Estado y que rinde grandes ganancias. Y todo esto es precisamente lo que intentan aprobar los partidos burgueses en contra del pueblo.

5.- Aquí la OPAR continúa con su asesoría financiera gratuita al Estado y si bien reconoce que la venta de PEMEX servirá para "inyectarle capital al propio Estado" la OPAR le recrimina al gobierno su visión cortoplacista para salir de la crisis  al vender una empresa que "rinde grandes ganancias". Según la visión desarrollista de la OPAR, que en el documento anterior denunciaba que no se reinvertían recursos en PEMEX, frente a la propuesta neoliberal de Calderón por entregar esta empresa para afrontar la crisis, sería preferible un proyecto que verdaderamente "modernice" a la industria petrolera, para que el Estado tenga recursos no solo por ahora, sino también a largo plazo.

La OPAR busca desesperadamente medidas que mantengan con relativa salud la economía nacional, tanto por ahora, como a largo plazo. Esto lo hacen, como abiertamente lo dicen, porque si a la economía le va mal, se deteriora el nivel de vida de los trabajadores, por ello, como decía uno de sus miembros en una discusión, hay que evitar la privatización porque también la burguesía se vería afectada, y se vería "obligada" a subir los precios de los productos. Así, la lucha "anti-privatizadora" también se hace pensando en el bienestar de la burguesía local. ¡Hasta nunca a la lucha autónoma de los explotados! En lugar de sostener que independientemente de que el Estado y la burguesía digan que sus finanzas andan mal, el proletariado debe seguir luchando por mantener y elevar sus condiciones de vida, se llama a mantener una economía sana en todos los sectores, y para todas las clases, a fin de que los explotados podamos mantener nuestro trabajo y la burguesía sus prósperos negocios, de los que se originan nuestros salarios.

Quizá desde su perspectiva, la misma OPAR, que se obsesiona tanto con mantener una economía nacional estable, deba replantear su posición sobre la "huelga general", ya que la burguesía siempre alega (para evitar la lucha obrera, claro está) que una huelga es un "golpe contra la economía en general", que puede desatar un proceso inflacionario que afectaría a todos por igual.

Felipe Calderón pretende detener la devaluación del salario obrero, que ha perdido más del 70% de su capacidad adquisitiva en los últimos 25 años, y el aumento de los productos básicos como las medicinas, la tortilla y el huevo que hemos venido padeciendo los trabajadores, entregando el petróleo para que rinda sólo beneficios a unos cuantos.

6.- La OPAR, una vez más,  refuerza que la propiedad del Estado mexicano es propiedad de "todos los mexicanos", esto se sobreentiende cuando dicen que Calderón pretende entregar el petróleo para que rinda beneficios "sólo a unos cuantos".

¿Pero es que acaso PEMEX, en manos del Estado, no rinde beneficios sólo a unos cuantos?

La excusa del gobierno ha sido difundida a través de una campaña abierta de manipulación de Televisa y Tv Azteca: PEMEX está quebrado, PEMEX no tiene capacidad de explorar en aguas profundas, PEMEX está plagado de corrupción, etc. Sin embargo, si esto es así ¿por qué le interesa a la burguesía que se privaticen los recursos naturales? ¿quién querría comprar una compañía quebrada?

Se vuelve importante que recordemos lo sucedido durante el regimen del Carlos Salinas de Gortari, cuando una compañía paraestatal presuntamente quebrada fue vendida a la iniciativa privada. Esta compañía fue Telmex, y el empresario que la compró, en ese momento casi un desconocido, hoy en día es uno de los dos hombres más ricos del mundo: Carlos Slim. Con las mismas mentiras difundidas a través de los medios de comunicación como lo estamos viendo los trabajadores en este momento fue privatizada una compañía supuestamente quebrada que en menos de un año pagó el total de su venta. Hoy Slim detenta el 7% de la riqueza del país, cantidad igual a la riqueza conjunta de los 30 millones de mexicanos más pobres.

7.- La OPAR intenta demostrarnos que no es necesario vender a PEMEX, sino mantenerla en "nuestro poder" y que realizando las reformas que la izquierda del capital nos propone (como la de reinvertir los excedentes petroleros en la misma empresa para que ésta se "modernice") para reimpulsar a PEMEX, nos encontraremos con la verdadera redención nacional.

De nuevo y como dijimos en el documento pasado: "¡Y hemos llegado, desde una pretendida posición "anarquista", al democratismo burgués más abierto! El problema ya no es el Estado en sí, ni la propiedad privada, sino como marca la típica critica de la política burguesa: La corrupción."

No solamente la burguesía nacional se prepara para devorar PEMEX, los Estados Unidos se aprestan a realizar una labor de rapiña sobre la posible privatizada. Para ellos tomar posesión de las reservas energéticas de México se torna una cuestión de estrategia geopolítica que pudiera contribuir a aminorar la actual crisis inflacionaria en ese país, y en el menor de los casos mejoraría la posición de Estados Unidos en Latinoamérica, especialmente cuando algunos países han reforzado sus compañías petroleras. Por esta razón el FMI y el BM aplaudieron a sus serviles lacayos pro imperialistas en México: los Calderón, los Cartstens, los Murillo, etc.

8.- Una vez más, y para que nos quede claro, la OPAR nos señala que el problema es la contradicción entre países ricos y pobres y no entre clases sociales. Para la OPAR la reforma energética representa sólo la intromisión del imperialismo yanqui en México a través de sus "lacayos" mexicanos. Contradicción que bien puede ser resuelta con un gobierno "verdaderamente" nacionalista al estilo de Chávez, Castro y compañía, cómo lo marcan de manera implícita, al decir que hay países en Latinoamérica que "han reforzado sus compañías petroleras".

Este es el mismo discurso de los patrioteros estalino-lombardistas de la JPS, que señalan, igual que la OPAR, que el problema con los gobernantes mexicanos no es que sean administradores de la explotación capitalista y defensores de la propiedad privada, sino que sean "lacayos pro-imperialistas" que favorecen los proyectos de rapiña de los Estado Unidos:

"(…)examinando el problema desde sus raíces, desde su esencia, queda claro que Pemex ha sido debilitado por estos gobiernos apátridas con la pretensión de justificar su privatización; es decir, la privatización de Pemex no es un asunto de hoy, ni de hace un año o tan solo un sexenio, sino es un proyecto hegemónico imperialista que se viene llevando a cabo en México desde hace más de 25 años por parte de los gobiernos neoliberales, fieles empleados del imperialismo norteamericano.

(…) es necesario precisar que es de esencial importancia para la nación la defensa de Petróleos Mexicanos para el desarrollo independiente y con justicia social; pero las acciones del pueblo mexicano como de la juventud no solo se deben orientar en salvar a Pemex de la ambición trasnacional, sino que es vital salvar también a nuestra patria del coloniaje imperialista en que nos están sumiendo los neoliberales y sus alcahuetes, como el gobierno reaccionario de Calderón; que es necesario combatir de raíz el problema derrotando el modelo económico neoliberal y sustituir al gobierno entreguista por otro, de carácter popular y progresista, que sea capaz de aplicar un programa patriótico para la independencia nacional, la justicia y el bienestar social."

JPS; (CONTRA LA PRIVATIZACIÓN, CONTRA EL IMPERIALISMO
¡DEFENDAMOS A PEMEX Y A LA PATRIA!)

Este discurso, por donde se mire, es veneno nacionalista que diluye toda diferenciación de clase y que aporta a la enajenación del proletariado, al que le inyectan por todos los medios que "todos somos mexicanos", lo que impide que los explotados puedan desatar una lucha generalizada contra todos sus explotadores, sean estos mexicanos o "extranjeros", y al mismo tiempo, desarrollar la solidaridad internacionalista con los explotados de todos los países del mundo, más allá de cualquier frontera impuesta por el capital.

Las direcciones sindicales en su mayoría se han posicionado a favor de una reforma a PEMEX, al igual que la cúpula del Sindicato Nacional de Trabajadores Petroleros de la República Méxicana (SNTPRM) que ha aplaudido la iniciativa. De esta forma las direcciones hacen patente su servilismo a los intereses patronal y en contra de los trabajadores.

9.- De nuevo, al igual que en el documento previo, vemos como para la OPAR las burocracias sindicales sólo son un problema en cuanto no responden como la OPAR quisiera que respondieran. Si las direcciones sindicales charras de todo ese sindicalismo burgués, hubieran tomado la bandera de la izquierda del capital, en defensa de Pemex, se convertirían inmediatamente en un aliado de la OPAR.

De este párrafo también se puede desprender una pregunta: ¿Dejaría de ser patente el servilismo de los "charros" a los intereses patronales si se hubieran opuesto a la reforma energética? ¿Hubiera cambiado en algo el carácter burgués de los sindicalistas de haber tomado una posición en defensa de PEMEX?

Esto es lo que planean con PEMEX. Por esta razón patrones, gobierno, medios de comunicación, el imperialismos y el charrismo sindical se han unido contra los trabajadores y los sectores explotados del país. Hecho que está enfrentando la resistencia popular en diversos lugares del país y que amenaza con extenderse y radicalizarse en defensa de los intereses de obreros, campesinos, informales, comerciantes pobres, desempleados, etc.

Ante esta respuesta desde abajo, diversos sectores de la burguesía pretendidamente nacionalista han orquestado una campaña para ponerse a la dirección del movimiento e intentar conducir de esta forma la oposición clasista a sus partidos burgueses. El Frente Amplio Progresista (FAP) compuesto por PRD, PT y Convergencia, así como la Convención Nacional Democrática (CND) que dirige Andrés Manuel López Obrador (AMLO) han llamado a una defensa de PEMEX, clausurado el Congreso y el Senado, y realizado movilizaciones en todo el país.

10.- el único reclamo que le tiene la OPAR al FAP y la CND es su carácter "pretendidamente nacionalista" Para la OPAR, el FAP y la CND no son lo suficientemente nacionalistas, como lo deberían de ser.

A estas acciones de resistencia se han sumado amplios sectores populares; sin embargo, es importante que los trabajadores tengamos presente que el PRD y AMLO no representan una opción para los trabajadores. Ambos son parte del sistema electoral de la burguesía y aspiran tan sólo a "mejorar" al capitalismo en beneficio de la burguesía nacional, pero se oponen a que los obreros y campesinos tomemos posesión de los medios de producción. Por esta razón su programa representa los intereses de un sector de los explotadores y no nuestro programa proletario. Esta es la razón por la cual donde ha gobernado o gobierna el PRD han desarrollado una persecución a la lucha sindical, popular, campesina y estudiantil.

11.- ¡Por fin! Por fin encontramos un ligero llamado a tomar los medios de producción  y una tímida critica al sistema electoral. Ahora la OPAR sólo tiene que responder a las contradicciones que este ligero y tímido llamado anticapitalista le ponen enfrente.

Los trabajadores y los sectores explotados debemos de consolidar nuestras propias herramientas con las que podamos defender nuestros intereses. Para esto debemos de romper con los partidos políticos burgueses y defender la autonomía de clase de los obreros y sectores oprimidos. La única arma que tenemos los explotados es nuestra organización y solidaridad militante. Debemos de luchar por recuperar para nosotros las direcciones sindicales hoy usurpadas por el charrismo, asimismo en donde no existan debemos de construir sindicatos clasistas y combativos. Comenzar la articulación de asambleas de base que impulsen desde todos los espacios de nuestra clase la Huelga General para parar la ofensiva del gobierno de Felipe Calderón es la única alternativa que tenemos los trabajadores si no queremos sufrir una derrota de consecuencias desastrosas para nosotros y nuestras familias.

12. La OPAR llama a la autonomía de clase y a romper con los partidos políticos burgueses, hasta aquí todo bien, sin embargo, como hemos demostrado, y como ellos mismos reconocen al hablar de un sector de la burguesía que se opone a la venta de PEMEX, este asunto no es una cuestión de clase, como si lo sería luchar directamente por mejores salarios, por frenar la elevación de los precios de los alimentos, etc., pero en cuanto a la privatización de PEMEX ha quedado claro que es un mero debate burgués de cómo afrontar la crisis, debate en el que la OPAR toma lado por los estatistas, por lo cual, desde está perspectiva reformista de defender a PEMEX, la OPAR bien podría hacer una alianza con ese sector de la burguesía que al igual que ellos quiere frenar, porque a sus intereses burgueses no conviene, la privatización de esta empresa estatal. Nada les impediría, desde la posición que defienden, unirse a ese sector burgués, si no lo hacen, como ya hemos dicho, es sólo por construir retórica forzada que les permita aparecer como radicales y revolucionarios.

Como decimos en el documento anterior, si el sentimiento anti-privatizador de la OPAR es verdaderamente honesto, debieron de haber sentido algún tipo de simpatía por las acciones del FAP que evitaron una votación en fast-track en el Congreso.

A todo esto también sería interesante saber cuál será la posición de la OPAR si el FAP consigue que se realice una consulta nacional sobre este tema.

¡Defendamos los obreros, empleados, campesinos, informales, desempleados y estudiantes a PEMEX en contra del gobierno y la burguesía!

Organización Popular Anarquista Revolucionaria

13. Esta última consigna es el resumen de toda su posición, en la que llaman a los explotados a tomar posición por uno de los dos bandos burgueses que debaten sobe como emplear mejor a esta empresa capitalista, si permitiendo la entrada de capital privado y compartir la renta petrolera o dejando todo tal como está ahora.

Como ha podido observarse, la OPAR toma lado por el bloque de los estatistas frente a los neoliberales e invita a las masas explotadas a hacer lo mismo.

La consigna además es imprecisa, pues debiera señalar que no es toda la burguesía la que está a favor de esta medida, pues existe un bando patronal, representado por los tres partidos que forman el FAP, que se opone a la reforma de Calderón, por no verse beneficiado de la misma.

Además un militante de la OPAR ha reconocido que también defienden la lucha "anti-privatizadora" para que a la burguesía no le vaya mal y no se vea obligada a elevar los precios de las mercancías o a despedir personal de llevarse a cabo la privatización:

"Pues esto, [la privatización] SI impacta nuestros bolsillos y los de nuestros compañeros de clase. Y además, impactara al burgues que se vera obligado a cerrar o a aumentar sus precios".  "A"; Militante de la OPAR. (El énfasis es nuestro).

Consideraciones finales del GSL.

Frente a todo este discurso nacionalista-burgués de la OPAR, que pretende hacer pasar como una defensa de los intereses de los trabajadores, nosotros afirmamos:

1) Que el proletariado sólo puede luchar por elevar sus condiciones de vida y defender genuinamente sus intereses inmediatos si desarrolla una lucha directa y autónoma por esos mismos intereses.

2) La lucha por las condiciones de vida se desvía cuando toma banderas burguesas, como la defensa de la nación o de la economía nacional, aunque estas banderas se tomen como un supuesto medio para defender los intereses de clase.

3) Defender a las empresas del Estado, argumentando que esto es necesario porque de ellas se obtienen ciertos "beneficios sociales", es tanto como decir que hay que defender en general al conjunto de las empresas capitalistas privadas porque de ellas se obtiene un "beneficio", nuestro salario.

4) Cuando en nombre de mantener derechos sociales para la clase trabajadora, una organización que pretende ser revolucionaria se inclina a favor de la propiedad del Estado en contraposición a la propiedad privada tradicional,  ella sólo cumple el papel de reforzar la concepción burguesa entorno al Estado, según la cual éste sería un "contrato social" entre "individuos libres" que se encarga de garantizar el "bien común" en la sociedad.

Lejos de esa concepción burguesa propia de la escuela idealista, el revolucionario Mijaíl Bakunin (a quien la OPAR dice reivindicar) señala claramente… "El Estado es la autoridad, la dominación y el poder organizados de las clases poseedoras y que se autodenominan ilustradas, sobre las masas".

El fomentar, aunque sea inconscientemente, la concepción burguesa, ayuda a hacer más complicado que el conjunto de los explotados identifique al Estado como el aparato de dominación burgués al que tienen que destruir, y por el contrario, se profundiza la creencia que justo los explotadores quieren que se profundice, que las masas vean en el Estado un órgano benefactor e indispensable para la organización social.

5) Cuando se defiende el 40% de los ingresos federales provenientes del petróleo, en nombre de los "beneficios sociales" que se obtienen de los mismos, se dejan de lado todas aquellas cuestiones reaccionarias y que sirven para mantener a toda costa el orden explotador, y que son financiadas con esos mismos ingresos, como lo son el mantenimiento y armamento cada vez más especializado de los cuerpos represivos, los salarios de la alta burocracia estatal en sus tres poderes, la financiación a los partidos, el montaje de la farsa electoral, la propaganda burguesa día, tarde y noche, etc., etc.

Todo aquello que pueda ser entendido como "derechos sociales" (educación, salud, pensiones, etc.) no son más que una extensión del salario transformado en "servicios", la forma de defender éstos no es a través de fortalecer al Estado, sino luchando por obtenerlos de quien sea, ya sea del propio Estado o de la empresa directamente.

6) Ninguna organización que esté a favor de la unidad de los explotados puede llamar al proletariado a tomar lado por alguno de los dos bandos burgueses en este falso dilema, de hacerlo, se corre el peligro de aportar a la propia división de los trabajadores, los que en lugar de agruparse como clase y luchar por sus propios intereses contra el Estado-capital, quedarán separados y enfrentados en dos bandos, dos bandos además encabezados por sus propios explotadores, que sólo los utilizarán como carne de cañón.

7) Al plantear la cuestión social en términos de "países ricos contra países pobres", o "países saqueadores contra países saqueados", se aporta a reforzar el nacionalismo, arma de la que se sirve la burguesía para evitar la solidaridad internacionalista del proletariado, impidiendo que éste pueda reconocerse como clase social mundial.

¡A desatar la lucha directa por  la elevación de nuestras condiciones de vida!

¡Por la Actividad Autónoma de los explotados!

Contra toda manifestación de  Social-chovinismo: ¡Por el Internacionalismo Proletario!

CONTRA EL ESTADO Y EL CAPITAL: ¡SOCIALISMO Y LIBERTAD!

Grupo Socialista Libertario.

http://webgsl.wordpress.com

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