EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Esperamos que estos puntos críticos sirvan para abrir el debate y puedan aportar a la reflexión colectiva de todos los militantes anarquistas y en general del clasismo anti-capitalista.
Nuestros comentarios están enumerados y en azul, lo que está en negro son los párrafos del boletín Resistencia Obrera.
¡Salud y Libertad!
Grupo Socialista Libertario.
Crítica a la OPAR, Parte I.
Comentarios críticos al boletín Resistencia Obrera* no. 5, redactado por un miembro de la OPAR.
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¡NO A LA PRIVATIZACION DE PEMEX!
¡POR UN PEMEX DEL PUEBLO!
1. Desde el título podemos encontrar el punto nodal de toda nuestra crítica hacia su posición y no es otra que su visión burguesa de ¡Considerar al Estado como el encargado de mirar por el "bien público o común"! Esta concepción burguesa del Estado es precisamente la que los lleva a defender a PEMEX, es decir, a una institución y no directamente el nivel de vida de nuestra Clase.
¿Qué significa "No a la privatización de PEMEX, por un PEMEX del Pueblo"? Esto, mírese por donde se le mire, no puede sino significar la visión burguesa de que PEMEX, en manos del Estado, administrado y controlado por una burocracia burguesa es de "todos los mexicanos". ¡Nada más alejado de la realidad! PEMEX, en manos del Estado está igualmente privado de nuestra clase, tanto como lo está si esa empresa le pertenece a un grupo empresarial privado, nacional o transnacional.
La consigna, y ya se verá también más adelante, pretende de igual modo vender la peligrosa idea de que bajo el capitalismo las masas pueden conquistar algún tipo de gestión directa sobre PEMEX, es crear ilusiones de que la burguesía permitirá que los explotados controlen (o compartan el control con ella) el recurso más preciado de la tierra hoy día, que se puede poner el petróleo al servicio de los explotados sin destruir previamente al Estado. Además, abre la falsa posibilidad de que el Estado puede ser reformado y le puede ir dando espacios de control a los explotados sobre cuestiones esenciales como el empleo del petróleo.
El pasado 8 de abril, Felipe Calderón presentó su iniciativa de reforma para modificar las actividades y operaciones de PEMEX. Al gobierno empresarial del Partido Acción Nacional (PAN) le urge aprobar esta iniciativa para legalizar y generalizar lo que en los hechos ya se viene realizando: entregar a las familias más ricas de México algunas ganancias petroleras y rematar PEMEX a las grandes empresas extranjeras petroleras.
La industria del petróleo es el negocio más rentable del mundo, por eso los empresarios nacionales y extranjeros se frotan las manos saboreando el botín petrolero que promete el gobierno entreguista y adicto a los empresarios de Calderón.
2. Todos sus documentos se encuentran lamentable y penosamente atiborrados de un discurso socialdemócrata y nacionalista. El primer ejemplo lo encontramos en el párrafo anterior. Hablar del "gobierno entreguista", termino comúnmente empleado y defendido por toda la burguesía anti-neoliberal, no es otra cosa que el reconocimiento implícito de que ante el "entreguismo", puede haber gobiernos nacionalistas que si pueden "defender" al "pueblo mexicano". Trasladando esta cuestión a Venezuela, con un gobierno nacionalista, con un fuerte discurso anti-imperialista y a favor de las nacionalizaciones, ¿se puede decir que es más "aceptable" por ello a los intereses del proletariado, ya que no es un gobierno "entreguista"?, ¿el problema de las condiciones de vida de los trabajadores radica en la diferencia entre una política "nacionalista" y una "entreguista"?
Nosotros nos negamos a hablar de los "intereses del pueblo mexicano" frente a los "extranjeros" o las "transnacionales" porque ello subordina la lucha de clases a una lucha entre "países ricos y pobres" y alimenta el discurso interclasista fuertemente difundido de "los mexicanos" o el "pueblo de México" y su petróleo, frente a los "enemigos extranjeros" que pretenden adueñarse de él. ¿Y acaso se podría hablar del "pueblo mexicano"? Por supuesto que no, los mexicanos, como todas las demás razas y naciones, están divididos "en dos campos bien distintos, diferenciados socialmente por su situación y funciones, el proletariado (en el más amplio sentido de la palabra) y la burguesía."
Desconocer en los hechos esta división de la sociedad en dos clases antagónicas es precisamente lo que lleva a la OPAR a caracterizar la reforma energética como una lucha "entre un país pobre" contra los "saqueadores extranjeros" y no como lo que es: Una lucha inter-burguesa entre dos visiones diferentes de administración del Capital para afrontar la crisis.
La visión a-clasista de la OPAR, que se denota en su insistencia por caracterizar este problema en función de "países" y "empresas transnacionales" se traduce en los hechos en un llamado al "pueblo de México" (es decir, a proletarios y burgueses mexicanos) a defender "lo que es nuestro" de la "rapiña extranjera" por más que en el párrafo anterior hayan camuflado su posición "anti-imperialista", es decir, nacionalista, hablando de empresarios "nacionales y extranjeros". Esto no les da ni un solo punto a favor, ni siquiera por accidente, por el contrario, su nauseabundo discurso nacionalista combinado con sus malabares para hacer pasar su posición como clasista ("los empresarios nacionales y extranjeros se frotan las manos saboreando el botín petrolero que promete el gobierno entreguista y adicto a los empresarios de Calderón"), no hace mas que presentar al Estado como un ente IMPARCIAL en la lucha de clases, que en la "democracia" debería responder a los intereses de la mayoría, pero que en las manos de un gobierno empresarial y "entreguista" como el de Calderón, está siendo mal administrado en detrimento de la mayoría de los mexicanos ¿Qué significa, pues, "gobierno entreguista" en este caso? No puede significar otra cosa que:
1) El reconocimiento de que el Estado es el administrador del bien "público" o "común" siendo esto así al Estado no se le combate sino se le refuerza. Por ende esta posición es: Un reconocimiento implícito de que la propiedad estatal es la "propiedad colectiva" o "de todos".
2) Que el gobierno calderonista se vuelve un problema sólo en virtud de que éste "entrega lo que es de todos a unos cuantos". Por lo tanto, el problema no es el gobierno en si, sino solo el gobierno en turno, por lo cual, este problema puede ser solucionado con un gobierno nacionalista, que defienda intransigentemente la propiedad estatal que "es de todos".
La extracción de un barril de petróleo crudo cuesta tan sólo 5 dólares en promedio; mientras que en el primer trimestre del año la venta de este energético se ha cotizado entre los 110 dólares, y las exportaciones petroleras de México han cotizado en los 85.79 dólares aproximadamente. Lo que se ha traducido en excedentes del presupuesto federal, derrochado por los gobernantes mexicanos.
3. Esto es lo que denominamos "hacerle las cuentas al Estado". ¿Pero para qué hacer la cuentas al Estado?, simple. Una vez que se auditan las finanzas del Estado y que se demuestra que éste posee suficiente capital, la petición ciudadana de educación, salud, vivienda, etc., (que en la mentalidad burguesa debe garantizarnos el Estado, porque es su "obligación") no puede ser rechazada.
Al esperar que el Estado "cumpla su función" de dar al pueblo salud, educación, etc., los auditores del Estado se asustan con la posibilidad de perder a PEMEX "la empresa más rentable del país" porque esto podría traducirse en la descapitalización del Estado, y si el Estado no posee capital, ¿cómo pedirle que nos construya escuelas, hospitales y casas?
Esta es la lógica por la cual se llama a defender a la institución –PEMEX–, a la empresa que "se encuentra entre los primeros lugares en producción de crudo, sólo superada por una empresa de Arabia Saudita y otra de Irán; además, está entre las 15 petroleras más importantes del mundo" ya que si se adueñan de ella "los extranjeros" perdería "el pueblo mexicano" los miles de millones de excedentes que se destinan a educación, salud, pensiones, etc.
Esta posición legítima al Estado dotándole de funciones sociales que no le conciernen, más que para enmascarar su verdadera razón de ser: legitimar la explotación burguesa vía jurídica y garantizarla vía la violencia. Ya decía Bismarck, "Enseñaríais, incluso al hombre común a ver al Imperio como una institución beneficiosa". Y eso es precisamente lo que la OPAR hace, enseña al proletariado a ver al Estado como una institución beneficiosa, imparcial, encargada de dar salud, pensiones, educación, etc., "exigiéndole" que no venda a PEMEX, ya que si lo hace, el Estado se descapitalizaría y entonces no podrían "exigir que cumpla con su deber" y no quedaría más que amarrarse el cinturón y esperar a que haya recursos de nuevo. ¿Y cómo hacer para que haya de nuevo recursos? ¡Pues pidiendo re-nacionalización de la industria, para nunca salir de la trampa burguesa de "estatización-privatización"! Eso si, se aderezará la posición diciendo "estatización bajo control obrero", para mostrarse más radicales frente al conjunto de la izquierda del capital ¡Patético!
PEMEX se encuentra entre los primeros lugares en producción de crudo, sólo superada por una empresa de Arabia Saudita y otra de Irán; además, está entre las 15 petroleras más importantes del mundo, todo esto, pese a sus registros a la baja en lo que a producción se refiere.
De cada peso que gasta el gobierno federal, cuarenta centavos provienen del petróleo, lo que habla de una dependencia considerable de parte del gobierno federal hacia la contribución financiera de PEMEX.
4. Los dos párrafos pasados van destinados a demostrar que sin PEMEX el Estado se descapitalizaría, por ende, y en pro de cuidarle las finanzas al Estado, hay que salir en defensa de PEMEX.
De las contribuciones fiscales aportadas por PEMEX al gobierno federal, una cantidad mayoritaria se destina a salarios desproporcionados de la dirección mafiosa y anti-obrera del sindicato de PEMEX, gastos lujosos de los funcionarios gubernamentales, corrupción y algunas migajas para las familias pobres como las que se ofrecen mediante el Programa Oportunidades (que otorga mensualmente 120 míseros pesos a las familias más pobres).
5. Este párrafo (excluyendo la palabra "migajas" –es decir excluyendo la retórica forzada-) es lo que AMLO ha venido diciendo en su gira por todo el país. Es decir, si logramos a través de una reforma del Estado, disminuir, o incluso erradicar los "gastos lujosos de los funcionarios gubernamentales", además de obligar a PEMEX a dejar de pasar dinero al sindicato (ese es un punto bastante contradictorio en ustedes, pero ese es otro tema), además de fomentar más y mejores instituciones de "transparencia" estilo IFAI, para bajar o incluso erradicar la corrupción, las ganancias de PEMEX nos permitirían que las migajas se convirtieran en verdaderos pedazos de pan que la burguesía compartiría amigablemente con nosotros en pro de un mundo mejor. Esto no es más que o un llamado para votar por AMLO, que promete precisamente luchar contra la corrupción para capitalizar al Estado o un ingenuo llamado a reformar al estado de las cosas producto de un profundo desconocimiento de lo que es y como funciona el Estado-capital.
Solo en el 2005, PEMEX registró los ingresos más importantes de la historia, por las ventas de hidrocarburos que alcanzaron 928 mil 400 millones de pesos. Sin embargo, paga de impuestos más de los que produce y exporta, impidiéndole de este modo desarrollarse industrialmente hablando.
6. Esta es una típica visión desarrollista, que le pide al capital que reinvierta en la industria petrolera para que a largo plazo pueda ser más eficiente y otorgar más "beneficios sociales" a las masas, sentar las bases de un "Estado de bienestar". Esto es prueba de la visión burguesa a largo plazo que caracteriza a la OPAR y que no puede significar otra cosa que no sea su intención de reformar al capital para dotarlo de un cierto carácter humanitario.
Esta es la visión burguesa del "Estado de bienestar" a largo plazo. Los excedentes de PEMEX son utilizados en la actualidad para financiar a todo el aparato estatal y sus diversos programas. Es por eso que el Estado se queda con todos los excedentes y no los reinvierte en infraestructura para el desarrollo de PEMEX. ¿Pero por qué no lo han hecho? Mas allá de las intenciones maquiavélicas de la burguesía "entreguista" por descapitalizar a PEMEX, se encuentran las ambiciones partidistas, ningún gobierno preferiría reinvertir en PEMEX (para que este a largo plazo produzca mayores beneficios y otro se quede con el crédito) que utilizar en este momento esos mismos recursos que se esgrimen en distintos programas sociales que a la vez se traducen en votos para su partido y popularidad personal. Solo los verdaderos y sinceros reformistas piden una reforma a PEMEX que le permita reinvertir en infraestructura para, a largo plazo, dar migajas un poco más grandes al proletariado y mayor estabilidad económica nacional.
Con todo lo productivo y rentable que ha resultado una empresa como PEMEX, los gobiernos se han empeñado en desgastarlo y quebrarlo. Es por esto que no han construido ninguna refinería nacional en 27 años, refinería que nos permitiera independizarnos de la importación de gasolinas, ¡que hoy en día es de 40% del total utilizado en el país y que se traduce en los constantes aumentos a los alimentos!, y echar abajo la dependencia con las potencias de los países ricos que tras comprar (a precios de remate) nuestro petróleo, lo regresan en gasolinas importadas a precios desproporcionados.
¿Cuál es la razón de semejante desgaste? Arrastrar a la quiebra a PEMEX (como hicieron con Telmex, la banca, las carreteras, la industria azucarera, la ferroviaria etc., todas en manos privadas enriqueciendo a unos cuantos a costa de los muchos) para justificar la entrega a empresas privadas de la industria petrolera,
por parte del gobierno.
7. En estos dos párrafos se continúa con la perspectiva de construir una economía nacional prospera y saludable, y se utiliza un discurso muy parecido al de la burguesía patriotera que habla de la "soberanía alimentaria y energética" cuando se dice "(…)refinería que nos permitiera independizarnos de la importación de gasolinas, ¡que hoy en día es de 40% del total utilizado en el país y que se traduce en los constantes aumentos a los alimentos!, y echar abajo la dependencia con las potencias de los países ricos"
Una vez más este compañero de la OPAR aborda la cuestión social desde las contradicciones entre "países ricos y pobres", dejando de lado la contradicción esencial, que es entre las clases.
Además en esto deberían de tener mucho cuidado, pues el propio Calderón vende la idea de la reforma como un medio para construir refinerías privadas en México que permitan "librarnos de la importación de gasolinas" de Italia, la India, etc., y "generar" esos empleos en México.
Lo cierto es que estas empresas privadas, y en su mayoría extranjeras, ya operan a lo largo y ancho de México en la distribución y comercialización del gas (derivado del petróleo) como Gas Natural México, ¿Te suena? ¡Y toda la participación de estas empresas privadas extranjeras no se ha traducido en mejoras para
el país y la clase trabajadora, ¡Ya nos anunciaron el aumento de 50% al precio del gas!
8. Es cierto que ha habido un constante aumento en el precio del gas, nadie lo puede negar. También es cierto que de no haber un subsidio, el gas aumentará un 50% su costo. ¿Pero qué hace aquí la OPAR? Presentarnos solo un lado de la moneda. Nos dice que el gas con empresas privadas aumenta su costo, pero se olvida, intencionalmente, que la gasolina que en un 60% es producida aquí, según ellos mismos, ha venido en aumento mes tras mes.
No ha existido desarrollo ni generación de empleos, por el contrario, los precios del gas han venido en aumento golpeando severamente los bolsillos de las familias pobres! Lo que demuestra que la participación de empresas privadas en sectores clave de la economía nacional no se traduce en "beneficios" y "fortalecimientos" de las mismas, como cínicamente nos quierehacer creer el gobierno.
9. Así la OPAR continúa con su satanización de las empresas privadas, que no son otra cosa que alabanzas para las empresas estatales, diciéndonos que no hubo desarrollo, ni generación de empleo, ni mejores precios. Lo que no nos dicen es que con las empresas en manos del Estado también hubo y hay despidos y elevación de precios, tampoco nos dicen que el Estado, al igual que la empresa privada, actúa contra sus trabajadores, como mencionamos nosotros en ¡La clase trabajadora debe romper con toda defensa de la empresa privada y estatal! :
"Un ejemplo concreto de que el Estado, al igual que las empresas privadas, no es un aliado (sino un enemigo) de los trabajadores, es que el mismo Cárdenas, quien realizó la nacionalización de la industria petrolera, fue quien llevó a cabo una campaña de reducción de salarios y despidos, y acusó de sabotaje a los trabajadores, imponiendo un control total del Estado sobre el sindicato, lo que echa por tierra el mito de que los ataques del capital solo vienen de parte de las empresas privadas."
Esto simplemente se les "olvida" a los nacional-estatista de la OPAR. Para ustedes, entre más fuertes y saludables sean las finanzas del Estado, mayor será la calidad de vida de sus subordinados. Nada mas alejado de la realidad, durante el periodo semi-estatista de México las constantes crisis inflacionarias golpearon duramente los bolsillos de los trabajadores. Ni hablar de China, donde los trabajadores son brutalmente explotados por las empresas estatales y mantienen un nivel de vida deplorable. De nada de esto se acuerdan en la OPAR cuando lanzan su campaña en pro del estatismo por entre la clase trabajadora.
La OPAR, en su ingenuidad, producto de una eficaz educación burguesa, que les ha inculcado hasta sus entrañas que el Estado es el encargado de velar por el "bien común" de la población, es incapaz de voltear a ver en lo que se han traducido los excedentes petroleros históricos y las cuentas saludables del Estado: Más y mejor armamento para la policía y el ejercito, más dinero para la manutención de la farsa electoral, más dinero para la constante campaña ideológica burguesa vía medios de comunicación, etc.
El sexenio de Fox, y estos casi dos años de gobierno de Calderón, han significado para el Estado mexicano un verdadero paraíso en cuanto a recursos por excedentes petroleros se refiere, nunca como ahora el Estado tuvo tanto dinero proveniente de PEMEX, ¿significó eso una mejoría en las condiciones de vida de los explotados? ¿Viven mejor hoy las familias obreras de México que antes del "boom" petrolero? Se nos responderá que no, pero que eso se explica debido a la corrupción y a los malos manejos de los recursos, que debido a ello se requiere que "el pueblo" gestione a PEMEX directamente ¡Y hemos llegado, desde una pretendida posición "anarquista", al democratismo burgués más abierto! El problema ya no es el Estado en sí, ni la propiedad privada, sino como marca la típica critica de la política burguesa: La corrupción.
Por otra parte, también los ricos locales se preparan para hundir el colmillo y chupar las jugosas ganancias que ofrece el negocio petrolero, como lo demuestra claramente el catálogo de contratistas y proveedores de PEMEX, en donde aparecen los nombres de empresas como Swecomex, de Carlos Slim. Detrás de esta iniciativa también están empresas transnacionales como la española Repsol YPF.
Ahora bien, para terminar de abrirle las puertas al saqueo y robo de lasempresas transnacionales en donde van a hacerse de verdaderas y gigantescas ganancias (en la producción y desarrollo de derivados del petróleo, como la gasolina) el gobierno de Calderón presentó su iniciativa y comenzó su campaña en los medios de comunicación masivos con el disparate mentiroso de "el tesoro en las aguas profundas", mentira inventada para justificar la intromisión extranjera en el desarrollo y exportación de tecnología de punta, necesaria para la exploración, explotación y perforación en aguas profundas, como la que ofrece una de las favoritas petroleras extranjeras de Calderón: Halliburton (con actualmente 160 contratos con un valor de 2 mil 345 millones de dólares).
Tales son las verdaderas intenciones de esta anti-popular iniciativa de reforma petrolera, entregar a las grandes empresas transnacionales el petróleo que es de las masas explotadas y oprimidas de México, para satisfacer la rapiña de los imperialistas de los países ricos, con el pretexto mentiroso de "fortalecer a Pemex" mediante la extracción del "tesoro de las profundidades del mar". De otra forma ¿quién querría invertir en una empresa quebrada y sin utilidades? Se necesitaría estar realmente loco para hacerlo. De ahí las campañas de mentiras que orquestan los cómplices medios de comunicación como Televisa y TV Azteca.
10. Esta parte es sintomática de todo el chovinismo, estatismo e irrealidad en el "análisis" de la OPAR. Es tan desafortunado que el trotskismo aparecería como una verdadera teoría revolucionaria comparada con esto. ¿Ahora resulta que el petróleo en México es de las masas explotadas y oprimidas? (¡!) El trotskismo en su deformada visión de la propiedad "colectiva" (visión que al parecer comparte la OPAR), se ha atrevido a mencionar que la Rusia bolchevique era el "estado obrero" materializado, pero nunca se atrevió a decir tal cosa de un país semi-estatista como México, ni siquiera en cuanto al petróleo se refiere, en este aspecto la OPAR ha ido más lejos que ellos y considera que todo aquello que pertenece al Estado mexicano, como el petróleo, es al mismo tiempo de las masas explotadas y oprimidas.
El trotskismo se presenta a la izquierda de la OPAR y afirma:
"(…) existe la noción tan falsa como extendida de que Pemex pertenece al "pueblo" o a "la nación". Todo esto es falso. Pemex pertenece a la burguesía, y los capitalistas mexicanos están divididos sobre cómo beneficiarse mejor de las enormes riquezas producidas por los actuales precios astronómicos del petróleo."
GEM; http://spartacist.org/espanol/leaflets/pemex.html
El "anarquismo" de la OPAR se encuentra tan liquidado que solo encuentra eco entre el reaccionario estalinismo (¿o mas bien al revés?) que "confunde" el estatismo con la propiedad colectiva y que intenta desviar a los trabajadores de su lucha clasista y autónoma por mejores condiciones de vida para arrastrarlos a una lucha estéril (para el proletariado) entre países ricos y pobres; por una saludable economía nacional.
Es claro que algunas empresas buscan sacar posiciones ventajosas ante el panorama crítico que se avecina con la escasez de alimentos a nivel mundial, y mientras los países ricos salen ventajosos y con gigantescas ganancias de este remate petrolero, como se está viendo, ¡las y los trabajadores volveremos a pagar los platos rotos de los gobiernos de los explotadores!
11. En este párrafo vemos, de nuevo, la suscripción de la OPAR, a la política burguesa nacionalista. Así mientras los revolucionarios decimos ¡Ni guerra entre pueblos, Ni paz entre las clases!, la OPAR en la práctica invierte esta consigna en busca de rescatar la economía nacional de la crisis en la que se encuentra sumida.
Por lo mismo, es necesario avanzar hacia una autentica nacionalización de PEMEX, es decir, avanzar en la apropiación de PEMEX, un PEMEX popular organizado y administrado por el pueblo trabajador, que beneficie a nuestras familias en salud, seguridad, educación, empleo y todas nuestras necesidades, en oposición a la rapacidad de las empresas que buscan beneficiarse a costa nuestra.
12. Sobre esto ya hemos hablado más arriba, es la utópica y reaccionaria ilusión de que PEMEX puede ser "administrado por el pueblo trabajador" bajo el capitalismo, conservando al Estado tal como está, o lo que es peor, pensando que además puede ser "reformado" para permitir que los trabajadores se apropien de su destino. Una posición ya muy cercana al "estado popular" marxista-lassalliano.
El último de los párrafos es la sintetización de las sandeces burguesas defendidas por la OPAR, es por esto que nos vemos en la necesidad de separarlo en varias partes.
Para esto es necesario defender el petróleo en las calles, por que sólo la movilización de la Clase Obrera y el pueblo podrá evitar que se entregue a las empresas transnacionales nuestro petróleo, (…)
13. Aquí la OPAR afirma que, en la realidad actual capitalista, el petróleo en manos del Estado, es "de nosotros" y que debe evitarse su entrega a empresas transnacionales, ya que es "nuestro petróleo" y como mexicanos, debemos defenderlo de los "extranjeros".
¡Si las dirigencias sindicales anti-obreras han traicionado la defensa del petróleo y han saludado la iniciativa, habrá que expulsarlas de nuestros sindicatos;
14. Es decir, las burocracias sindicales, no son dañinas en si, es decir, no son dañinas por sustituir la acción directa de los trabajadores y convertir a los sindicatos en simples oficinas de abogados laborales (en el mejor de los casos) impidiendo así avanzar al proletariado en su proceso de concientización, sino que, para la OPAR, las burocracias sindicales sólo son dañinas en el sentido que no responden como la OPAR cree que deban responder. Quizá si las dirigencias no hubieran "saludado" la iniciativa, merecerían nuestra aprobación, pues se hubieran puesto a la cabeza de la "defensa del petróleo". Esta es la táctica sustitucioncita que lleva a afirmar a la OPAR que el problema del sindicalismo en México se resuelve "sustituyendo a las direcciones pro-burguesas por direcciones revolucionarias" al puro estilo del marxismo más rancio y liquidado.
si los partidos políticos aprueban, tras negociar su parte del botín, la iniciativa, se hace necesario que rompamos cualquier nexo con ellos y construyamos, desde nuestras organizaciones, la necesaria independencia de clase para defender, como se debe, el petróleo para ponerlo a nuestro servicio;
15. ¿Quiere esto decir que la decisión de ruptura o no con los partidos del capital está subordinada a la decisión que éstos tomen en cuanto a la reforma energética? ¿Aquellos partidos que se opongan a la iniciativa "entreguista" se merecen el beneficio de la duda?
Según estas palabras, está aún en duda cual será la posición de la OPAR frente al FAP, quizá merezcan el beneficio de la duda, pues con su toma de tribuna evitaron, al menos por ahora, que los intereses transnacionales "desfalcaran a los mexicanos". Bastante agradecidos deben de estar con el FAP; si su defensa de PEMEX es incondicional, como lo dicen en otro documento, estamos seguros de que su agradecimiento debe ser muy profundo y sincero, aunque no se atrevan a decirlo públicamente. Este párrafo se vuelve un llamado indirecto a sumarse a las acciones que el PRD pudiera llevar a acabo para frenar la reforma energética. Sin embargo si el PRD-FAP-CND claudicara, entonces si habría que romper "cualquier nexo con ellos".
si los medios de comunicación son cómplices encubiertos de este saqueo, habrá que desoírles y desconfiar permanentemente de ellos y, por último, si el gobierno federal esta dispuesto ha golpear al pueblo pobre con su anti-popular iniciativa de reforma a Pemex, será necesario pararlo y frenarlo de una vez por todas con nuestra organización, que surja desde los centros de trabajo y de los barrios. Es necesaria la concientización de nuestras familias y amistades, es indispensable nuestra opinión en
los medios de comunicación y lo más importante: nuestra movilización en las calles.
¡A defender, en las calles, nuestro petróleo de las
empresas extranjeras saqueadoras!
¡Hacia un Pemex nacional en beneficio de la clase
trabajadora!
16. Esto último lo hemos abordado ya en distintas notas, por lo que es innecesario repetir.
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Grupo Socialista Libertario, Julio 2008.
*Resistencia Obrera es un boletín del Cetlac-FAT.