EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Ser generoso o avaricioso depende de los genes. Esta es la principal conclusión que se desprende de una investigación elaborada por el Departamento de Psicología de la Universidad Hebrea.
"La conclusión central [...] es que hay influencia genética en las diferencias en el comportamiento altruista de la gente", declara Ariel Knafo, uno de los psicólogos que ha formado parte de la investigación, a BBC Mundo.
El estudio consistió en una especie de juego de laboratorio en el que los participantes elegían si querían compartir o no una suma de dinero que les había sido otorgada.
Todos los que decidieron compartir tenían el gen arginine vasopressin receptor IA de una forma más acentuada que el resto.
Según explica el experto en genética Richard Ebstein, que también forma parte del equipo investigador, "antes se pensaba que el cerebro humano es una tabla rasa y que se podía hacer con el ser humano lo que uno quisiera a través de la educación", pero "hoy sabemos que los genes son importantes".

El doctor Ariel Knafo explica que
La conclusión central a la que llegamos es que hay influencia genética en las diferencias en el comportamiento altruista de la gente, porque hay diferencias en el ADN de la gente.
Esto se comprobó en una especie de juego de laboratorio, en cuyo marco los participantes debían decidir si compartir o no con otros una determinada suma de dinero que habían recibido.
El profesor Richard Ebstein, experto en genética del equipo investigador, explica que
En todos aquellos que mostraron una actitud generosa, el gen llamado “arginine vasopressin receptor IA” aparece de una forma más alargada que en el resto de las personas.
Está claro, pues, que no sólo la forma de la nariz o nuestro color de ojos están determinados al nacer por nuestra genética, sino que ésta influye también en nuestro comportamiento.
Para el profesor Richard Ebstein
Antes se pensaba que el cerebro humano es una tabla rasa y que se se podía hacer con el ser humano, a través de la educación, lo que uno quisiera. Pero hoy sabemos que los genes son importantes. En casi todo lo que estudiamos, vemos la influencia de los genes.