EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
El Tío Willy
Desde 1966 colaboré en la prensa anarquista del exilio español cuyos dos semanarios, editados en Francia, recibieron aportes míos sobre diversos temas; asimismo lo hice con la prensa anarquista que los desterrados españoles editaban en México. Cuando regresó la libertad a España lo seguí haciendo en los periódicos anarcosindicalistas.
Pero sorpresivamente, en 1996, apareció en uno de estos últimos periódicos un trabajo en el cual se me acusaba de cosas que yo no había hecho y, encima, se me difamaba e injuriaba. El autor era el Tío Willy, que para más inri, enseñoreaba su título nobiliario: “exsecretario general de la asociación de inquisidores”. ¡Gran cosota!
Resulta que un periódico adscrito a uno de los muchos sindicatos anarcosindicalistas que para la época existían nominalmente en España había publicado una crónica –presumiblemente enviada desde Venezuela- sobre el congreso número veinte de la señalada asociación de inquisidores de marras. Ni corto ni perezoso el Tío Willy me señalaba a mí como el autor de tal crónica. Ahora, al Tío de marras yo lo había visto unas dos veces en Caracas cuando pasaba por aquí a visitar a los de su condición. Así que era inexplicable que me señalara a mí de una autoría que no era mía.
Pero se ve que el tío me tenía arrechera, porque me dijo cualquier cosa que se le ocurriera escribir, la mayor parte de ellas estupideces de todo tono. Este pobre imbécil me acusaba de haber desfalcado a una librería. Pero lo que sí me llamó la atención era la información que tenía de muchas personas que, durante esa época, se escribían conmigo. Desfalcar a una librería era imposible porque sólo leo en Braile; pero tener información detallada de mis pasos era más bien propio de policías de paisano.
Pero lo que se ponía de manifiesto en sus injurias y difamaciones era la arrogancia del peninsular ante el latinoamericano, una vaina que le salía de la epidermis, porque toda esa gente se formó en la escuela franquista, en el frente de juventudes, y de protofalangistas adhirieron otro dogma quizá para seguir siendo católicos de la Contrarreforma.
Para terminarla de poner, el director del periódico, compinche de Willy en el affaire que aquí narro, fue expulsado de su sindicato porque –ese sí- desfalcó la caja del sindicato y se montó una taberna siguiendo los principios, tácticas y finalidades que tanto airean los asociados inquisidores.
Luego el pobre mentecato se dedicó a difamarme por doquier, a usar a los de su condición por Suramérica para denostar de mi personalidad y de mis virtudes, y a descalificar a quien esto escribe cuando él mismo no sabe hacer la o ni con un canuto.
Todo esto me viene a la memoria ahora que el Borbón Franquista nos ha hecho saber que es el Rey de todos nosotros –cual Fernando VII redivivo- al insultar al Presidente de Venezuela en la cumbre chilena. Debería pedir excusas. Mas no el Tío Willy: ese sólo se merece un tiro entre ceja y ceja.
Asunto cuestión biricua.-
Floreal Castilla.-