EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Aristas del Paradigma.-
1.- Todo el doctrinarismo de las diversas escuelas socialistas decimonónicas europeas es intransferible a América. La mayor parte de sus ideas-fuerza han sido incorporadas, en distintas circunstancias, a los movimientos revolucionarios americanos, incluso comenzando por los de la Emancipación. La única manera en la cual ese doctrinarismo se desarrolló en estado químicamente puro en América fue porque venía ya en las alforjas de los emigrantes europeos. Pero en la medida que éstos fueron absorbidos por la nueva geografía ni siquiera sus descendientes directos lo divulgaron más.
2.- La originalidad de América reside en que, primero, fue colonia europea. La segunda originalidad inmediata consiste en que se produjo el mestizaje, salvo en las colonias del Norte de América. De éstas surgió, a la larga, un imperio que terminaría haciendo sus satélites a los viejos imperios europeos, mas no los eliminó. Por eso América Latina es tan distinta de los Estados Unidos y por eso éstos son tan parecidos a la vieja Europa.
3.- Todo el doctrinarismo de las diversas escuelas socialistas europeas ignoró estas realidades de la Periferia, tanto en nuestro caso como en el de Asia, África y Oceanía. Se postuló un “internacionalismo” que realmente era “europeísmo”, y lo sigue siendo hasta el sol de hoy.
4.- Se ha divulgado hasta la saciedad que “los obreros no tienen patria” pero la experiencia indica que es la burguesía la que no tiene patria. Mas las transnacionales y la globalización responden a la lógica de centro-periferia empobreciendo a ésta y enriqueciendo a aquél.
5.- El doctrinarismo eurocentrista sigue teniendo adeptos la mayor parte influenciada por las modas culturales –e incluso las reivindicaciones- propias de metrópolis imperiales y nunca de los reclamos del mundo de la Periferia. Esta es la tragedia del doctrinarismo del Norte: funciona como quintacolumna al servicio imperial entre los pueblos de la Periferia.
6.- Por eso, al intentar reiventar el socialismo hay que regresar a los utópicos. El socialismo no es otra cosa que la hegemonía de lo social sobre lo individual. Y, al mismo tiempo, esa reinvención tendrá que incorporar, inevitablemente, las enseñanzas de la tragedia de los modos de producción ensayados como transición al capitalismo pero que, sin embargo, han conservado de éste su meollo ecocida.
7.- Pero contra esa reinvención del socialismo –y, a la larga, del comunismo- no sólo conjuran los imperios que del mundo son y han sido, sino también el doctrinarismo eurocentrista en todos sus matices. No es casualidad, por tanto.-
(Sigue)