EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Desde hace 2.000 años, Jesucristo se venga de nosotros por no haber muerto en la cama.
(Cioran)
África se ha convertido en un terreno precioso para los misioneros protestantes americanos. Los medios de comunicación acusan a los fundamentalistas musulmanes de todos los males; son mucho más discretos respecto a las responsabilidades del integrismo cristiano estadounidense.
Los hacedores de milagros
En cualquier parte de cualquier barrio periférico de una gran ciudad africana, donde se hacinan miles de miserables. En una plaza pública, la gente canta y se balancea cadenciosamente. En una tribuna, un pastor americano rodeado de sus acólitos autóctonos levanta los brazos hacia el cielo y exclama: "¡Demonios, os ordeno que abandonéis ese cuerpo, en nombre de Jesucristo!"
Una mujer entra en trance y rueda por el suelo chillando. Otra, llena de lágrimas, sube a la tribuna con una niña en brazos. "¡Mi hija estaba ciega, ahora está curada!" y la multitud grita: "¡Aleluya, aleluya!"
Este tipo de escenas se ha convertido en moneda corriente por todas partes de África.
Los orígenes
La religión, el capital y el poder han sido siempre una buena combinación en el mundo. En Estados Unidos, la religión es omnipresente desde siempre, incluyendo el seno del Estado. Los yanquis son expertos en combinar religión, negocio, política y folclore.
A comienzos del siglo XX aparecía la renovacion carismática, una corriente mística, conservadora y ultraliberal. Pero hasta los años 70 el movimiento no tomó su enorme amplitud, con el fenómeno del born again, es decir, volver a nacer: el neófito está destinado a vivir una nueva vida.
George W. Bush tuvo esa experiencia hace cuarenta años, cuando empinaba bastante el codo. Fue convertido por el célebre pastor baptista Billy Graham. Renunció entonces a la botella. Y a partir de entonces consagraría su vida a Cristo y a América.
El célebre predicador Pat Robertson, fundador de la poderosa Christian Coalition (Coalición cristiana) y antiguo jefe de la cadena evangélica The Family Channel, dijo de Bush: "Poco importa que haga bien o mal, Dios le apoya" e incluso "no habrá jamás paz mundial hasta que la casa y el pueblo de Dios no asuman su liderazgo al frente del mundo".
No sólo se trata de convertir a América, sino a todo el mundo. África, que rebosa de almas y de materias primas, es un objetivo claro.
Imperialismo cultural
Las misiones protestantes americanas se han multiplicado en África: luteranos, baptistas, presbiterianos, adventistas, metodistas…
En Kenia, por ejemplo, el número de iglesias evangélicas se ha duplicado prácticamente desde el año 2000, pasando de veinte mil a treinta y ocho mil. En Gabón hay más de 1.070 contra las 60 que había en 1992. En la República Democrática del Congo poseen una decena de cadenas de televisión.
En África, los misioneros son médicos, veterinarios, ingenieros, profesores, empresarios… Actúan bajo la capa de proyectos de desarrollo. Pero su verdadero objetivo es salvar almas (¿de qué?) y servir a los intereses de Estados Unidos en África. Entre otros, eliminar la presencia francesa, considerada ofensiva para Washington. Y sobre todo, oponerse al islamismo.
La obsesión de los misioneros, en efecto, es convertir a los musulmanes. La universidad internacional de Columbia, en Carolina del Sur, forma a misioneros de choque con el objetivo preciso de "liquidar el islam". Estos misioneros, adoctrinados hasta el fanatismo, están dispuestos a morir como mártires. Se les envía a África y a los países árabes, incluido Iraq.
Los protestantes son muy activos en el Magreb, especialmente entre ciertas minorías étnicas (kabiles, bereberes), tradicionalmente más o menos refractarias al arabismo, con el fin de avivar los sentimientos antiárabes. Del mismo modo, algunas etnias de África negra, como los fulbé, son particularmente interesantes para la evangelización debido a su importante distribución geográfica.
La acción evangélica está fuertemente apoyada por el gobierno de los Estados Unidos, especialmente por el Congreso y la CIA. Las poblaciones afectadas son básicamente las más desprotegidas: se las atrae con promesas de dinero, de cuidados médicos, de visados para el extranjero, de ayudas escolares, etc. Estómago hambriento no tiene orejas. La vieja imaginería popular representa al demonio proponiendo a los hombres servicios a cambio de sus almas, ¿no es eso exactamente lo que hacen los protestantes?
El choque de civilizaciones
Durante mucho tiempo no existieron en África actividades misioneras islámicas organizadas, lo que no impide que el número de convertidos fuera muy elevado. El Islam africano ha sido siempre moderado y tolerante. Generalmente, los musulmanes y los cristianos vivían en paz. Pero a partir de los años 80, el proselitismo de las iglesias protestantes en zonas islámicas ha ido provocando inevitablemente la reacción de los fundamentalistas musulmanes. Entonces surgieron los grupos salafistas recorriendo África, predicando un islam puro y duro, mientras que los países árabes financiaban a golpe de millones de dólares la construcción de mezquitas, escuelas coránicas e institutos coránicos en las comarcas en las que reinaba la miseria y la ignorancia.
Los protestantes y los salafistas inundaron África con su literatura. Los primeros se especializaron en la traducción en lenguas vernáculas de sus obras, mientras que los segundos se contentaron con traducir en francés o en inglés unos libros y panfletos de una mediocridad intelectual igual al menos que la de los primeros. Un día leí uno de esos folletos, titulado La religión de verdad. En él, el autor hace una lista de los "enemigos del islam", metiendo en el mismo saco a judíos, comunistas, misioneros, cristianos, masones… e incluso chiítas.
La competencia aviva con frecuencia las tensiones, que en ocasiones acaban mal: así, en Nigeria, hace algunos años, los enfrentamientos entre musulmantes y cristianos causaron cientos de muertos. Porque ese es el objetivo de los fanáticos de Washington: crear por todas partes focos de discordia y de tensión, activar el choque de civilizaciones, desestabilizar y debilitar los poderes existentes, para poder dominar mejor.
Conclusión
La Biblia es sin duda lo más peligroso del mundo. Esa recopilación de leyendas, de falsedades, de aberraciones, ha sido siempre un instrumento terrible de dominación mental.
En África, como en todas partes, la miseria y el desamparo humanos han constituido siempre el terreno ideal del cristianismo. Cuando el hombre, por muy frustrado que esté, no puede sufrir más y trabajar como una bestia, empieza a plantearse cuestiones sobre el sentido de su existencia. Entonces se convierte en una presa fácil para los protestantes: "Estás en la mierda porque eres fruto del pecado, pero Jesús te ama, ha muerto por ti, y puede salvarte y cambiar tu vida, si tú quieres".
Culpabilización, infantilización, mistificación, manipulación. La fuerza del cristianismo reside sobre todo en el hecho de que se dirige a la parte más vulnerable del individuo.
"Cultura de la muerte, cultura del odio, cultura del desprecio y la intolerancia…" dice Michael Ongray.
Y yo añadiría "cultura del miedo".
Darian Brubonde
(Le monde libertaire)
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