EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
El comunismo libertario, también conocido como anarcocomunismo, comunismo anarquista o comunismo libre es una teoría económica y una tendencia dentro del movimiento anarquista. Promueve una sociedad de libre adhesión e igualitaria a través de la propiedad comunitaria o colectiva de los bienes y servicios que son distribuídos por medio de una economía planificada participativamente según las necesidades de cada persona en conjunto con los demás integrantes de un grupo social (es lo que se entiende por comunismo en este caso).
Si bien está relacionada con el socialismo libertario, no debería confundirse con él puesto que el comunismo libertario es una rama concreta dentro del socialismo libertario. Asimismo es un error confundir el concepto de comunismo libertario con el comunismo de Estado o los estados socialistas que promueven los marxistas-leninistas, ya que ambas perspectivas son diametralmente opuestas y no coinciden en casi ninguna propuesta.
El anarcocomunismo fue ideado inicialmente en Italia durante la Primera Internacional, por Carlo Cafiero, Errico Malatesta, Andrea Costa y otros ex-republicanos de Mazzini. Sus ideas no diferían del anarquismo individualista y mutualismo de Pierre-Joseph Proudhon hasta después de la muerte de Mijaíl Bakunin. Donde Proudhon apoyó la propiedad individual del producto del trabajo, salarios, y un mercado de intercambio, los anarcocomunistas rompieron con esa idea en oposición a la propiedad individual, la eliminación de salarios y la abolición del valor de intercambio. Cafiero explica en Amarchi et Communisme que la propiedad privada del producto de trabajo revertiría en una desigual acumulación del capital y, por lo tanto, en una indeseable distinción de clases. Joseph Dejacque criticaba a Proudhon directamente, afirmando que "No es sobre el producto de su trabajo sobre lo que un trabajador o trabajadora tiene derecho, sino sobre la satisfacciones de sus necesidades, independientemente de cual pueda ser su naturaleza". En 1876, en la Conferencia de Florencia de la Federación Italiana de la Internacional (que de hecho tuvo lugar en un bosque a las afueras de Florencia debido a la actividad policial), declararon los principios del anarcocomunismo, comenzando con:
La Federación Italiana considera la propiedad colectiva del producto del trabajo como el complemento necesario para el programa colectivista, el apoyo de todos para la satisfacción de las necesidades de cada individuo la única regla de producción y consumo la cual corresponde al principio de solidaridad. El congreso federal en Florencia ha demostrado elocuentemente la opinión de la Internacional Italiana en este punto...
Este mismo informe fue realizado en un artículo por Malatesta y Cafiero en el boletín de la Federación Jura (Suiza) más tarde ese mismo año.
El anarcocomunismo defiende el igualitarismo, la abolición del dinero, y la introducción de la economía del regalo para facilitar el compartimiento de bienes. En el anarcocomunismo el beneficio no existe. No sólo eso, sino que los bienes son dados como regalos en la certeza de que los otros también lo harán (en un contexto industrial esto podría ocurrir entre sindicatos de trabajadores como entre individuos). Si un sindicato no comparte sus productos, no recibirá recursos de otros sindicatos, lo que conlleva que le interese más compartir.
El anarcocomunismo también aboga por la abolición del trabajo en el sentido de esclavitud del salario, y recomienda al trabajador su autogestión para mejorar las condiciones laborales, incrementar la eficiencia y hacer el trabajo satisfactorio.
El anarcocomunismo enfatiza la experiencia colectiva como distinta e importante en la búsqueda de la libertad. Todas las formas de anarquismo reconocen la identidad colectiva en cierto grado, pero el anarcocomunismo, comenzando con Pedro Kropotkin y extendiéndose a través de Alexander Berkman, Nestor Makhno y muchos otros, amplifican el sentido de la experiencia colectivista por encima de la individualista.
Implícitamente, el anarcocomunismo siguió el modelo kantiano de clasificación: al igual que Kant, dividieron la vida en sus partes individuales, las cuales tienen un paralelo en la Razón Pura, y las partes menos obvias de la vida, que caracterizan nuestras relaciones con los otros, que tienen un paralelo en la razón práctica. No importa cuan autónomos podamos ser cuando estamos solos. Una vez que comenzamos a interactuar recíprocamente con el mundo y con los demás, el cambio de circunstancias pide un cambio de perspectiva.
Esto continúa con nuestra biología. Las partes de la vida que Kant identificó en su trabajo sobre la razón práctica no son bien entendidas generalmente. ¿Cómo se siente la experiencia del trabajo realmente? ¿Qué pensamos cuando trabajamos? Debido a algún tipo de limitación biológica, cuando las personas tratan sobre estos aspectos de la vida tienden a usar oscuras y abstractas metáforas y analogías para explicar de lo que están hablando.
Es aquí cuando la diferencia al anarquismo del anarcocomunismo se muestra más claramente: El anarcocomunismo ha tomado esos difíciles aspectos de la vida, ha buscado comprenderlos y ha integrado estrategias libertarias que implicaban dichos aspectos.
Lo que todo esto implica es que la liberación mental podría ser asombrosa, puesto que al ser uno consciente de la subestructura colectiva de la vida y de la sociedad, esto conduce a una liberación más profunda de lo que comúnmente se piensa que es posible. Por eso, algunos consideran que los anarcocomunistas persiguen una definición de libertad más completa que la de otros anarquistas.
Algunos de los primeros anarquistas individualistas pensaban que los elementos del anarcocomunismo eran inconsistentes con los principios anarquistas. Benjamin Tucker llamó al comunismo anarquista pseudo-anarquismo. Sin embargo, muchos de los anarcoindividualistas de aquella época, como el propio Tucker y Émile Armand, sentían que tenían mucho en común con los anarcocomunistas o trabajaban juntos para difundir sus ideas.
Proudhon, cuyas ideas fueron rechazadas por los anarcocomunistas en el desarrollo de su filosofía, dijo:
El comunismo, como a menudo he criticado, es la auténtica negación de la sociedad en su base, la cual es la progresiva equivalencia de funciones y capacidades. Los comunistas, hacia los cuales tienden todos los socialismos, no creen en la igualdad por naturaleza y educación. La suplen por decretos soberanos que no pueden soportar, sin importar lo que hagan. En lugar de buscar justicia en la armonía de los hechos, la toman de sus sentimientos, llamando justicia a cualquier cosa que les pareciese amor por el vecino e incesantemente confundiendo hechos de la razón con hechos emocionales.
Cita del texto: Si un sindicato no comparte sus productos, no recibirá recursos de otros sindicatos, haciendo su mejor interés el compartir. Esta premisa es el principio del capitalismo, ya que desequilibra toda la balanza. Y establece un método de intercambio, el dinero es solo una forma de agilizar los trueques de forma universal.
En la década de 1930, hubo en España insurrecciones anarquistas en varias localidades, como Casas Viejas (Cádiz, 1933). Una vez depuestas las autoridades convencionales, los rebeldes procedían a proclamar el comunismo libertario.
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Comunismo anárquico El comunismo anárquico, llamado también anarquismo organizado o anarquismo revolucionario es la corriente del anarquismo que admite el materialismo histórico bakuninista, que se puede denominar "materialismo sociológico" como método de análisis de la realidad. Se distingue de los comunistas libertarios porque éstos no tienen una teoría sobre la dualidad organizativa y, en general, porque consideran que la expresión comunismo libertario da lugar a malentendidos de carácter reformista o colaboracionista con el Estado burgués, así como que el adjetivo libertario se refiere según ellos más al ala liberal del anarquismo, encabezada por Rudolf Rocker.
Para el comunismo anarquista sus expresiones más acabadas a nivel teórico se encuentran en pensadores como Mijail Bakunin, Luigi Fabbri y Camilo Berneri. El comunismo anarquista asume como una corriente del mismo la expresada por el proletariado en la lucha de clases, con ejemplos en la Ucrania de 1921 y la Revolución Española de 1936 a 1939.
El hecho de que los comunistas anarquistas asuman el materialismo histórico (como hizo Bakunin) no significa en absoluto que sean marxistas. Es más, tal como son antiburgueses son comunistas-materialistas históricos antimarxistas o no-marxistas, más si consideramos que históricamente han sido opositores a los estados socialistas, proletarios, etc. Bakunin postuló que el socialismo de Estado degeneraría en una burocracia roja. Los demás pensadores anarquistas, incluidos los partidarios del comunismo anárquico, han estado de acuerdo con esta postura.
La guerra civil en Ucrania ejemplifica las diferencias entre el comunismo anárquico (como movimiento revolucionario) y el estatismo rojo del marxismo (como movimiento contrarrevolucionario); el guerrillero anarquista revolucionario Nestor Makhno junto con sus camaradas anarquistas ucranianos, los obreros y los campesinos que tenían en sus manos los soviets lucharon en Ucrania con el Ejército Insurreccional de Ucrania defendiendo la autonomía de los soviets contra el Ejército Rojo del Partido Bolchevique que estaba convirtiendo a los soviets en un instrumento de su poder totalitario.
Consideran que los estados llamados socialistas así como los partidos comunistas o estatistas retrasan, malforman e incluso impiden el proceso histórico de liberación del proletariado por sus propias fuerzas en la lucha de clases y se prestan para confundir el verdadero significado del Comunismo (como forma de organización no estatista, descentralizada y revolucionaria), además terminan pactando con las fuerzas burguesas espacios de poder político o repitiendo su misma forma de proceder con las clases obreras en vez de conducir a la liberación y revolución social, cayendo en lo que se llama capitalismo de Estado y los comunistas anárquicos al ser anticapitalistas también se oponen al capitalismo de Estado del marxismo.
La lucha de clases de los comunistas anárquicos, como todo anarquista, es contra la burguesía así como contra la burocracia como otra clase social por encima del proletariado, por tanto contraria al objetivo de una sociedad sin clases, es por eso que dicen de la Dictadura del Proletariado que es realmente la dictadura sobre el proletariado.
Consideran también que la expresión libertario, en los momentos actuales de la filosofía política, puede confundirse más con un movimiento del liberalismo radical que un movimiento propiamente anarquista basado en la actuación del anarquismo en el seno del movimiento obrero organizado (es significativo que libertarian, en inglés y en español libertariano, significa partidario del capitalismo y crítico con el Estado).
La referencia organizativa del comunismo anarquista se concreta en la Federazione dei Comunisti Anarchici en 2005.
En el aspecto organizativo son exclusivistas, tanto su proyecto como sus integrantes trabajan todos para la consecución de esta postura anarquista o en todo caso trabajan por un anarquismo en la forma comunista anárquica.
Si bien son anti autoritarios, enfocan más su accionar en términos de la lucha de clases lo cual trae como consecuencias que algunas de sus formas de trabajo sean consideradas por el resto de anarquistas como reformistas, al considerar estos que descuidan la lucha de los individuos libres contra la autoridad.
Le dan un gran enfoque a la organización sólida, por lo cual se dice que funcionan como partidos políticos que no buscan el poder. Por estas razones llaman a su forma de anarquismo como anarquismo organizado o anarquismo revolucionario, aunque estos nombres dados pueden resultar algo confusos para el resto de anarquistas y organizaciones anarquistas de otras tendencias.
En América Latina las agrupaciones que se denominan del socialismo libertario o del comunismo libertario son más afines al comunismo anarquista europeo que al sedicente comunismo libertario.
Aún así muchos de los puntos expuestos explican gran parte de los postulados de las otras escuelas anarquistas, aunque existen también diferencias importantes en torno a asuntos de carácter doctrinal o filosófico tanto como organizativos y económicos.-