EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Esto y aquello
No gastar pólvora en zamuros
Por si hiciera falta saberlo, los anarcoliberales –ya lo he dicho en otras oportunidades- son fascistas de la peor especie. Porque es uno de los métodos del fascismo tomar como rehén a un familiar tuyo, un hijo o una hija, para fortificar su argumento falaz. Porque de esto se trata: los anarcoliberales sólo manejan falacias y no, en ningún momento, argumentos lógicos.
Por eso se meten con mi hija así como se hubieran podido meter con mi madre. De lo que haga mi hija, o deje de hacer, sólo ella es responsable, es mayor de edad y de este domicilio. En la falacia anarcoliberal dicen que yo “casé a mi hija”, demostrando que siguen las creencias del patriarcado que, en teoría, condenan. No puedo yo casar a “mi” hija como si se tratara de algo que me pertenece. La que se casó fue ella.
Los anarcoliberales hablan mucha paja, pero es sabido que en diez años no han sido capaces de organizar un movimiento libertario en este país cuando las condiciones ambientales y materiales han sido y son las más propicias para la divulgación del anarquismo revolucionario. Y, todo se ha debido a que simplemente ¡no son anarquistas!
Lo de los anarcoliberales es el chisme; es la competencia por la botella vacía del anarquismo, como los borrachos que lidian entre ellos; es dárselas de “pensadores”, y alguno insinúa que se dedica a la “investigación”. ¿A la investigación de qué? Bueno, no lo dice pero uno se lo imagina, a la investigación policial.
El otro argumento que usan es el que se refiere a que desfalqué a una empresa editorial española. En absoluto, jamás ha sucedido tal cosa. Durante muchos años recibimos cantidades de literatura anarquista desde España, y desde otros países, y la usamos como forma de propaganda, en diversos sitios del país y en diversos momentos. Jamás se cobró por eso.
Y, hoy en día, incluso sigo distribuyendo materiales y libros que me llegan desde distintos puntos del globo. Para mi uso personal, sin embargo, uso el cupo de 400$ anuales en divisas para comprar, como compro, en la “Casa del Libro” de Madrid. Aparte de que corrí con la suerte de que muchos viejos compañeros, de los tiempos de la guerra civil, me dejaron sus bibliotecas y sus archivos antes de morir, e incluso últimamente deberé trasladarme a Barquisimeto porque un viejo compañero así me lo ha solicitado para traerme su biblioteca.
Los anarcoliberales son totalmente despreciables, y por eso me fui del grupo que fundó el libertario hace más de diez años. Son personas que sólo ven en el anarquismo una forma de trepar, son los trepadores del anarquismo. A mí no me hace falta eso. Jamás he vivido de la organización sino de mi trabajo de ingeniero.
Pero seguir perdiendo el tiempo con la gente del libertario es realmente doloroso. A esa gente simplemente le queda el basurero de la historia. En Venezuela, en el seno mismo de la revolución bolivariana, surgen corrientes libertarias, unas más avanzadas que otras, y, especialmente, se perfila una praxis al margen de todas las derechas y de la tecnoburocracia que aún no es clase dominante pero que puede llegar a serlo. Una praxis anarquista…
Los anarquistas pasamos de todos los dogmas, incluso de los dogmas anarquistas. Los dogmas no cambian las realidades. Jamás lo han hecho.
Las experiencias anarquistas en todas partes del mundo, pero especialmente en España, demuestran que el anarquismo popular es mucho más creativo que el anarquismo de los señoritos con ínfulas. Renunciamos a todo menos a la victoria, dijo Durruti. Y creo que estaba en lo cierto.
Pero eso sí, la ruindad de usar a mi hija para atacarme, eso, eso me lo pagan, así que no duerman con los dos ojos cerrados.-
Floreal Castilla.-
Viernes, 26 de junio de 2009