EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
| La historia secreta de la matanza de Tiananmen |
| Clifford Coonan · · · · · |
| 24/05/09 |
![]() Se publican por fin las memorias secretas del dirigente del Partido Comunista Chino que se opuso a la represión. Las memorias secretas de Zhao Ziyang, el dirigente del Partido Comunista, expulsado por oponerse a la represión militar de los estudiantes que protestaban en la plaza de Tiananmen Square, se hicieron explosivamente públicas ayer, cuatro años después de su muerte. Dictadas durante sus años de arresto domiciliario y sacadas de su casa a escondidas en casetes camuflados como música infantil u ópera de Peking, el libro será minuciosamente estudiado en busca de claves acerca del funcionamiento del reservado grupo que constituye el núcleo interno del Partido Comunista de China. Las decisiones tomadas en el complejo de Zhongnanhai, en Beiying, tienen repercusiones globales en la medida en que China representa una superpotencia emergente, pero de cuyo funcionamiento poco se sabe. Prisionero del Estado: El diario secreto de Zhao Ziyang puede cambiar todo esto. Los editores, Simon and Schuster, estaban tan preocupados por las noticias acerca de la filtración del libro de Zhao que lo incluyeron en su catálogo como Sin título, de autor anónimo, pero varias librerías de Hong Kong rompieron el embargo y lo colocaron en sus estanterías. Su resonancia ha sido intensa, justo antes del vigésimo aniversario de la matanza del 4 de junio en la Plaza de Tiananmen, cuando han aumentado las tensiones sobre el disenso político en China. Zhao fue una figura poderosa en el opaco aparato de poder chino, pero su decisión de respaldar a los estudiantes que protestaban en la Plaza de Tiananmen le costó su carrera y dieciseis años de arresto domiciliario en su casa de Beiying. Su última aparición en público tuvo lugar el 16 de mayo de 1989, cuando visitó a los jóvenes manifestantes frente a la Ciudad Prohibida y les apremió a abandonar la Plaza de Tiananmen, previniéndoles de que la policía haría uso de la fuerza si no se marchaban. A su lado estaba su ayudante, Wen Jiabao, que logró evitar la mácula de su lealtad hacia Zhao para acabar convirtiéndose en el actual primer ministro. La actual dirección china afirma que le represión se ejerció contra una "perturbación" de "gamberros" y afirma que aplacar la revuelta era esencial para asegurar unos cimientos estables para el crecimiento económico del país. Zhao mantiene el punto de vista opuesto. "Yo había dicho en aquella época que la mayoría de la gente sólo nos pedía que corrigiéramos nuestros errores, y no trataba de derribar nuestra sistema político", escribió. Hay vivos ejemplos de su rivalidad con el veterano revolucionario y antiguo dirigente supremo, Deng Xiaoping. A Deng se le saluda como arquitecto de treinta años de reforma y liberalización económica. Sin embargo, Zhao nos da una descripción muy distinta, la de un dirigente político astuto y que practica el doble juego, que no se condice con la hagiografía oficial. Zhao – que fue secretario general del Partido Comunista entre 1987 y 1989 – afirma que al desplazarle del poder, Deng y los demás simplemente ignoraron sus propias reglas destinadas a impedir la vuelta al culto de la personalidad que había caracterizado los años de Mao. La decisión se tomó sin votación en el Politburó y sus memorias describen en apasionante detalle cómo Deng convocó en su casa al Comité Permanente para purgar a Zhao. Zhao – hijo de un rico terrateniente que sufrió las purgas como simpatizante del capitalismo durante la Revolución Cultural antes de ser rehabilitado- creía que el remedio a los problemas de China residía en un movimiento gradual pero incesante hacia una democracia al estilo occidental, algo que la actual dirección ha descartado. El libro lo publica en chino New Century Press, dirigida por Bao Pu, hijo del más leal ayudante de Zhao, Bao Tong, que sigue bajo vigilancia de la policía. Bao Tong descartó ayer las sugerencias de que la filtración de las memorias pudiera dividir al Partido Comunista pero dijo que era probable que los dirigentes veteranos del Partido leyesen el libro. "Les dará mucho en que pensar, impulsándoles a pensar en la supervivencia básica del Partido", declaró a Reuters. En una crítica del libro, Perry Link, un destacado comentarista de la política china, hizo notar cómo su reclusión le había dejado tiempo para reflexionar sobre el lugar de China en la historia. "Al final vemos que Zhao arribó a posturas más radicales que las que había mantenido anteriormente, posturas que el gobierno chino había considerado durante mucho tiempo como "disidentes"...El Partido Comunista tendrá que abandonar su monopolio del poder. En última instancia, China precisará de la democracia parlamentaria", escribe Link. Zhao murió anciano y solitario en su casa de Beiying en 2005, "La entrada a mi casa es un lugar frío y desolado". Pero sus asombrosas memorias pueden suponer que su vida adquiera un significado completamente nuevo. China hace 20 años: los estudiantes contra el partido La matanza de 1989 en la Plaza de Tiananmen la describió Zhao Ziyang "una tragedia que conmovió al mundo" y el régimen chino como una "perturbación" instigada por "gamberros". La imagen de un hombre solo de pie frente a una línea de tanques sigue siendo una símbolo perdurable de los incidentes, que suscitaron protestas en todo el mundo ante la negativa del gobierno a permitir el luto público por la muerte de Hu Yaobang, funcionario prodemocrático. La protesta era representativa de una irritación más generalizada ante el autoritarismo del gobierno. A lo largo de siete semanas, la multitud aumentó hasta rebasar los cien mil estudiantes y trabajadores. La huelga de hambre llevó a las autoridades a tomar medidas brutales para suprimir las protestas, y los tanques expulsaron a los estudiantes de la plaza, matando entre dos y tres mil personas en el curso del desalojo. Prisionero del Estado: extractos del libro Sobre la reunión del 17 de mayo "Me marché en cuanto se levantó la sesión. En ese momento, me encontraba seriamente alterado. Me dije a mi mismo que, al precio que fuera, me negaría a convertirme en el Secretario General que movilizara al ejército para reprimir a los estudiantes". Sobre la represión de Tiananmen: "La noche del 3 de junio, sentado con mi familia en el patio, escuche un intenso fuego de disparos. La tragedia que conmovería al mundo no había llegado a evitarse y, al final, estaba sucediendo. En primer lugar, se determinó que el movimiento estudiantil era una conspiración planeada en contra del Partido, con elementos antisocialistas en su dirección. De modo que hay que preguntarse ahora, ¿quiénes eran estos dirigentes? ¿Cuál era su plan? ¿Cuál era la conspiración? ¿Qué pruebas hay que lo demuestren? En segundo lugar, se afirmó que estos acontecimientos tenían como objeto el derrocamiento de la República Popular y el Partido Comunista? ¿Dónde están las pruebas? Yo había dicho en aquella época que la mayoría de la gente sólo nos pedía que corrigiéramos nuestros errores, y no trataba de derribar nuestra sistema político". Sobre la democracia "Sería un error que nuestro Partido no llegara nunca a realizar la transición de un Estado que era el adecuado para una época bélica a un Estado más adecuado a una sociedad democrática...El Partido gobernante debe ser capaz de dos avances. Uno de ellos consiste en permitir otros partidos políticos así como la existencia de una prensa libre. El segundo...es que el Partido necesita adoptar procedimientos democráticos y utilizar medios democráticos para reformarse a sí mismo...Se debe permitir la existencia de diferentes opiniones, y debería ser legítimo que hubiese diferentes facciones". Clifford Coonan es un periodista especializado en política asiática. Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón |