EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
G-20 | Protestas de grupos radicales
Agentes de policía y manifestantes, frente a frente en Londres. | AFP
Eduardo Suárez (Corresponsal) | Londres
Miles de antisistema tomaron este miércoles el corazón del distrito financiero de Londres. "El estómago de la bestia", como rezaban sus eslóganes. La protesta, inicialmente pacífica, derivó en enfrentamientos y en el asalto a una sucursal de Royal Bank of Scotland (RBS).
Los policías, acostumbrados a tratar con este tipo de asuntos, mantuvieron enfrentamientos con una treintena de manifestantes. En otro punto de la City, varias personas rompieron los cristales de la citada oficina de RBS, pintaron "¡Ladrones!" en la puerta y se introdujeron en su interior con una tienda de campaña.
RBS, parcialmente nacionalizado por el Gobierno, es uno de los bancos más afectados por la crisis en el Reino Unido. No es la primera vez que los ciudadanos la toman contra esta institución: hace sólo unos días, un puñado de vándalos atacó la mansión de su ex consejero delegado Fred Goodwin.
Un manifestante disfrazado. | E. S.
La marcha arrancó con retraso desde las cuatro estaciones que abastecen a la City. Según reza la literatura subversiva, las protestas simbolizan "los cuatro jinetes del Apocalipsis" dispuestos a devorar el sistema capitalista. De Moorgate salió el jinete rojo, que representa los horrores de la guerra. De la estación de Liverpool Street, el verde, que representa las penurias del cambio climático. De London Bridge, al otro lado del río, el plateado, símbolo de los delitos financieros. Y de Cannon Street, el negro, que se refiere a quienes han perdido su empleo por la crisis.
En la marabunta se confundian madres con niños en carrito, anarquistas encapuchados, ecologistas gritones y tipos disfrazados. Había una banda de jazz y cientos de banderas y un violinista bigotudo que tocaba sin importarle el ruido atronador.
Se esperaban palabras gruesas contra los banqueros y las hubo. También un maniquí trajeado con la mano de sangre y una soga en el cuello. Un ataúd corrió de mano en mano y subió los escalones de la vieja sede de la bolsa. Y un canario de papel maché fue llevado en andas simbolizando el cortejo fúnebre de Canary Wharf, el distrito donde se halla la sede del regulador financiero británico.
Por supuesto, banderas anarquistas y pancartas con los rostros de Marx y Stalin. Y banderas redivivas de la Unión Soviética.
Hubo manifestantes que aprovecharon para protestar por asuntos insólitos. Marina Macmillan, actriz que trabajó con Polansky en Macbeth lucía una pancarta del líder conservador, David Cameron, llamándole asesino y con lemas contra la caza del zorro. "Es una pena que Cameron no haya venido —dijo—. Si lo hubiera hecho, yo misma lo habría colgado".
Lo que si colgaron los manifestantes fueron las efigies de los banqueros. Uno con esmoquin y pajarita. Otro con traje de raya diplomática y aseado bombín.
Sobredosis de costo, piercing y tatuajes y muñecos falleros anunciando la revolución. Se escuchaba hablar italiano, inglés y español con acento latinoamericano. Hay bombos, palmas, banderas, chisteras y narcisos. Y un suave aroma a marihuana que es aroma de la revolución.-