EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
1.- La liberación nacional es inseparable de la liberación social. No puede haber independencia nacional si, a la vez, no hay emancipación de los oprimidos.
2.- Bastante poco se puede aportar a la conservación de los derechos democráticos de los oprimidos y excluidos, a su liberación, aliándose con el viejo sindicalismo venezolano, repleto de burócratas de todas las edades, de todos los sexos y de todos los colores.
3.- La transición chavista, por su parte, apunta a la consolidación de una nueva clase dominante en la medida que las fuerzas del poder popular sean minimizadas por el burocratismo y las jerarquías.
4.- Pero lo táctico, en estos momentos, es fortalecer la disputa histórica entre la nueva clase emergente y la vieja oligarquía, incrementando los niveles de sus contradicciones, que, desde el seno de Miraflores, pareciera ser la línea adoptada.
5.- Las bases libertarias de la revolución bolivariana irán a la alianza entre el pueblo trabajador, militares patriotas y proletarizados, confederando los organismos del poder popular e incrementándolos evitando a toda costa, por razones circunstanciales, devenir en carne de cañón de la derecha endógena, títere del imperialismo.
6.- Lo ideológico sigue sin definirse en el marco de la lucha de clases venezolana. Es ella misma la que irá aclarando y conformando su ideología propia. Lo más claro es “todo el poder al pueblo trabajador” en una sociedad en la cual las definiciones de clase son todavía poco nítidas en la masa de explotados y oprimidos.
7.- El aparato del Estado sigue siendo el mismo, salvo en casos excepcionales. Por lo tanto, sólo puede existir un Estado “revolucionario” cuando el gobierno esté en manos de los explotados y de los oprimidos, y no en manos de quienes dicen hablar en su nombre porque es la misma trampa del representacionismo burgués.
8.- Un Estado “revolucionario” no abarcaría solamente el Poder Ejecutivo, sino todos los demás Poderes, especialmente el Poder Judicial que es, hasta los momentos, el lunar de la revolución bolivariana. No hay socialismo si el derecho burgués siguen imperando y no se ha pasado a la etapa del derecho colectivo sin aplastamiento de los derechos individuales, y para esto nos falta, socialmente hablando, un buen trecho.
9.- El “poder” no está sólo en Miraflores, está también en el TSJ. Una decisión adversa de la Sala Constitucional puede frenar en seco a la revolución y hasta destituir a Chávez, guardando las formas jurídicas. Es decir, que la revolución, en cierta forma, pende de un hilo.
10.- La democracia revolucionaria está apenas esbozándose. En el contexto de la lucha de clases. Y sólo las confederaciones de los organismos del poder popular pueden derrotar al poder burocrático, ya en ciernes ya del remoto pasado.-
OCA