La historia oficial cuenta que los orígenes de la actual crisis recae en
el colapso del mercado de créditos subprime norteamericano, es decir,
créditos otorgados a personas pobres que no pueden pagar sus hipotecas.
Aunque éste pudo haber sido el evento detonante de la crisis, cabe
subrayar que no su causal real.
En realidad, la causa real de la crisis recae en las pirámides, no en "las
casas". Específicamente en las enormes pirámides deudoras generadas por
los países de occidente, particularmente aquellos que siguen el modelo
económico anglosajón, que desafortunadamente incluye a Irlanda.
El marco financiero construido para apoyar la globalización del mercado y
la producción, ha permitido el crecimiento de un enorme y desregularizado
sector crediticio, conocido como "Shadow Baking System", que ha permitido
el aumento de los créditos, no respaldados por ninguna reserva de capital.
Ahora bien, este sistema está colapsando y los bancos han tenido que
asumir las deudas de vuelta en su sistema. Esto quiere decir que la
mayoría de los bancos norteamericanos y europeos están en peligro de no
tener suficiente reserva capital requerida por la ley para respaldar los
préstamos, muchos de ellos de créditos inmobiliarios.
El resultado ha sido la mayor oleada de nacionalizaciones en el mundo
occidental desde las secuelas de la segunda guerra mundial. Sin embargo no
estamos nacionalizando los ferrocarriles, las minas o las fábricas, sino
los bancos.
¿Nacionalización = Socialismo?
Algunos políticos y también la prensa, ha etiquetado este brote de
nacionalizaciones como un retorno al socialismo. Nada puede ser más lejano
a la verdad. Aquí lo único que esta siendo socializado es el riesgo y las
pérdidas, mientras que las ganancias permanecen privatizadas. Por el
contrario, el socialismo se trata la redistribución de la riqueza desde
los grandes fortunas detentadas por agentes de naturaleza parasitaria
hacia los trabajadores-productores, no lo contrario.
Algunos comentaristas del plan Paulson de $700 billones de dólares de
salvataje a importantes bancos norteamericanos, han notado que la cifra es
casi exactamente igual al gasto que EE.UU ha desplegado e invertido en las
guerras sobre Iraq y Afganistán, pero solo de pasada, como coincidencia.
En efecto, hay una indirecta conexión aquí. Después de la explosión de la
burbuja tecnológica y los atentados en Nueva York del 11 de Septiembre, el
secretario de la Reserva Federal Alan Greenspan, redujo la tasa de interés
del dólar por debajo del 2% con la finalidad de prevenir un colapso. De
esta forma, Greenspan mantuvo las tasas de interés en niveles bajos, a lo
largo de todo el 2004 inclusive bajando a 1% en el periodo anterior a la
invasión a Iraq. Fue esta ultra baja tasa de interés, en parte motivada
por la necesidad de proveer dinero barato para incursionar en la aventura
iraquí lo que que contribuyó a la gestación de la burbuja propietaria.
En los planes originales de los neo conservadores norteamericanos, se
suponía que la aventura iraquí debía pagarse por sí sola, gracias a la la
ocupación del petróleo iraquí. Sin embargo, hoy podemos notar que todo
indica que finalmente serán los contribuyentes quienes se hagan cargo de
la cuenta. Y es más, podemos afirmar que no serán los únicos en pagarla ya
que debido a que el colapso de esta pirámide de la deuda nos arrastra a
una recesión de alcance global, pareciera ser que finalmente seremos todos
quienes terminaremos pagándola.
El servicio normal no será restaurado
"El capitalismo puro es un callejón sin salida" declara el Secretario del
Tesoro estadounidense Hank Paulson. Los estamentos políticos y comerciales
inesperadamente acordaron que la intervención estatal no solo es una cosa
buena, sino que una necesidad vital. Aunque claro, seguro que cambiaron el
tono respecto de lo dicho en épocas anteriores. No olvidemos que estas son
las mismas personas que nos han atacado desde 1970 con los dogmas
neoliberales que la regulación es mala, que los mercados se regulan solos
y de manera más eficiente cuando el estado no interviene. Todo el
catecismo neoliberal está hoy hecho pedazos. Por lo tanto, no volveremos a
forma en que estaban las cosas antes de esta crisis.
Por otra parte, tampoco volveremos a como eran las cosas antes del
neo-liberalismo. La globalización ha significado el cambio del poder
industrial al este. China es ahora el taller del mundo. Con la incapacidad
para tomar el control de las reservas mundiales de petróleo, el poder de
EE.UU. para seguir dictando las condiciones del comercio y la economía
mundial está disminuyendo.
¿Que viene?
Al capitalismo no le son extrañas las crisis. Al contrario, las crisis son
vistas con distintos matices como una oportunidad para sobreponerse a los
obstáculos que la tradición o la resistencia popular han establecido en el
tiempo para con la rentabilidad, La solución capitalista a la crisis que
ellos crearon es siempre tratar y, efectivamente hacer, que los
trabajadores paguen sus efectos. En términos concretos, esto significa un
asalto descarado sobre los salarios a través de los podridos procesos de
asociación, y el posterior asalto a los servicios públicos como la salud,
la educación y el transporte publico.
Nuestra respuesta debe ser luchar y no permitir que seamos nosotros, los
trabajadores, quienes paguemos la cuenta de la crisis que han generado.
Paul Bowman
Para Workers Solidarity 106, Nov/Dic 2008
Órgano del Workers Solidarity Movement (WSM) de Irlanda
Traducción: Colectivo Agitación Libertaria – Arica (Chile) _______________________________________
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