EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Iro no puede evitar las lágrimas. Le emociona el silencio, la unión de la gente, todos contra el poder. Es el funeral de su Che Guevara, su Ho Chi Minh: el adolescente de rizos negros Alexi Grigoropulos, que, para la joven Iro, como para muchos estudiantes griegos, se ha convertido en el mártir de la rebeldía y ha encendido la chispa de la revuelta política. Y eso a pesar de que Alexi, "un chico educado" según sus vecinos, era un adolescente más: le gustaba la música punk y el hip-hop, vivía en el barrio acomodado de Paleo Faliro y el día que lo mató la policía solo había salido "para ir de fiesta", según dijeron sus amigos a la prensa griega.
En cambio, Iro ya está en el primer curso de Educación Física de la Universidad de Atenas. Allá es donde los jóvenes griegos viven su eclosión política y esta joven, de cara enrojecida por el llanto de la frustración, decidió unirse al colectivo Estudiantes Contra el Sistema.
Los centros de educación superior de Grecia son verdaderos hervideros políticos donde día sí y día también se organizan huelgas y protestas. Las fachadas lucen cubiertas de graffiti y de grandes pancartas y los pasillos están repletos de mesas de propaganda de distintos grupos políticos.
"La situación es muy mala y, si no luchamos, no va a cambiar", dice Ido casi en susurros. Sus padres son empleados en una empresa privada, pero la familia está ahogada por las deudas, como la mayoría. La deuda total de los hogares griegos a los bancos en hipotecas y préstamos al consumo alcanzó el pasado julio los 100.000 millones de euros, un 20% más que al inicio del 2008.
El coste de la vida
Como la entrada en la universidad pública es difícil debido a los exámenes de acceso, muchos padres gastan entre 400 y 500 euros al mes en academias privadas que preparan a los estudiantes para la selectividad. Gastan este dinero, a pesar de su situación económica, para que, al salir de la universidad, sus hijos puedan encontrar un buen trabajo. Pero la situación es otra muy diferente: los mileuristas de España son en Grecia setecientoseuristas, lo máximo a lo que pueden aspirar. Y el coste de la vida en Atenas, según un estudio de The Economist, se acerca en un 90% al de Nueva York.
¿Qué te gustaría hacer en el futuro? "Me conformaría con encontrar trabajo", contesta Iro. "En Atenas, aún es más fácil; los jóvenes de los pueblos y las ciudades pequeñas tienen menos futuro, porque no quedan fábricas y han acabado con la agricultura. Muchos griegos van a estudiar fuera, porque aquí ya no hay futuro --asegura--. "Así que hay que salir a la calle para que el Gobierno respete nuestros derechos".
Sobre la violencia y los destrozos causados por algunos manifestantes, Iro afirma: "Yo quiero que salgamos a la calle pacíficamente, pero puedo entender lo que ha sucedido; es la rabia. La gente está muy enfadada". No teme que el Gobierno envíe a más fuerzas a reprimirles o que tome medidas extraordinarias: "No se atreverá; ahora nosotros tenemos el poder, no ellos".
La joven no quiere mostrar su rostro en las fotos. Solo la pancarta que lleva sujeta entre su chaqueta de punto y su mochila rosa, donde se lee: "Nos roban las vidas, persiguen a los inmigrantes, no dan dinero a la educación, dan dinero a la policía, matan estudiantes... ¡Echemos abajo este Gobierno de asesinos!". "Si esta vez logramos hacer dimitir al Gobierno con la lucha, el próximo no se atreverá a hacer lo mismo", concluye Iro con un brillo de esperanza en los ojos: "Si los trabajadores se unen a los estudiantes, entonces venceremos". Puro eslogan de mayo de 1968.-
