EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
No importa de qué color es el Emperador si el Imperio sigue siendo el mismo
Como siempre, en casos semejantes, los medios de intoxicación de masas, hacen creer que el arribo a la Casa Blanca de un nuevo inquilino implicará cambios sustanciales, e irreversibles, en el “destino manifiesto” de los Estados Unidos y, asimismo, en el “american way of life”.
Como jamás ha sucedido tal cosa, ahora la esperanza de un cambio desde las entrañas del monstruo se cifra en que el nuevo inquilino es “negro”. Se trata de la falacia racista, no cabe duda. Según algún escriba medio alocado, de los que tanto pululan pasando por doctos sabedores, lo que le pasaba a Hitler con los judíos ¡es que él mismo era judío! El racismo no sirve ni para un barrido ni para un fregado.
El nuevo emperador, Obama I, es el típico estadunidense de la clase media alta. Es decir, ha sido criado y forjado en los mitos que hicieron de los Estados Unidos no sólo una potencia mundial sino el más vasto de los imperios luego del Imperio Romano. Mitos que, a la vez, parten de las premisas de que la sociedad estadunidense es “una sociedad abierta” al menos hasta cierto punto. Estados Unidos es el “sueño americano”.
Sueño que sólo ha creado pesadillas para los países del Tercer Mundo.
Pensar que el nuevo emperador desmontará el Imperio es realmente insostenible. Tener la esperanza de que lo haga no significa que lo hará. Creer que levantará el bloqueo a Cuba es soñar despierto. ¿Lo haría?
Las historias de los imperios son aleccionadoras. Casi todos se desmoronaron porque las revueltas del “proletariado interno”, como llamó Arnold Toynbee a esa clase de “bárbaros” que fuera minando la sociedad imperial penetrándola desde los estratos inferiores, acabaron con ellos. Hasta el imperio soviético pasó por esa etapa.
El programa reformista que Obama I deberá implementar en los Estados Unido se motiva más por la crisis financiera que por los deseos de un cambio, esta vez, de Imperio a Nación. Como el Gatopardo, el nuevo Emperador hará que todo cambie para que nada cambie. No han asaltado las Panteras Negras la Casa Blanca. Ni Obama es ni Malcom X ni Martin Luther King. Tiempo al tiempo.-