EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
El Anarquismo y la Crisis Mundial.-
1.- El anarquismo es la doctrina que plantea que el funcionamiento de la sociedad sería mucho más óptimo sin monopolios ya económicos ya políticos ya espirituales, porque las iniciativas de los seres humanos pueden vertebrarse de manera solidaria buscando la cooperación, el apoyo mutuo y la libertad personal gracias a la igualdad.
2.- Con el transcurrir del tiempo el anarquismo se ha metamorfoseado en distintas tendencias, algunas de ellas antagónicas entre sí, como son, por ejemplo, el anarco-capitalismo vs. el anarco-sindicalismo. Este último derivó hacia el socialismo libertario o hacia el comunismo libertario. La primera, la anarco-capitalista, realmente no es una tendencia europea sino propia de los Estados Unidos y derivó en el liberalismo libertario o libertarianismo.
3.- En general, la idea del anarquismo se basa, entre otras premisas, en la innata consciencia humana, por lo cual apela a la voluntad y a la acción directa de los seres humanos. Es decir, para el anarquismo, suerte de racionalismo ilustrado, nada se puede hacer desde arriba que no puedan hacer los seres humanos por sí mismo mediante acuerdos y asambleas, a través de delegados rotativos y revocables, en aras del sostenimiento de la solidaridad y el apoyo mutuo. Por lo tanto, el anarquismo clásico sería una derivación radical del racioempirismo, con lo cual el anarquismo se aparta del nihilismo y del posmodernismo relativista y abraza el realismo científico.
4.- Por eso el anarquismo plantea que todo monopolio del poder político conduce a la entronización de una burocracia estatal como nueva clase dominante; y, a la vez, el anarquismo estima que tanto la producción como el consumo y la distribución deben reposar en manos de comunas libres, federadas y autogestionadas por sus propios integrantes que practiquen la solidaridad y el apoyo mutuo. Al mismo tiempo, el anarquismo desecha todo monopolio espiritual –iglesias o religiones estructuradas-.
5.- Tras haber avanzado por caminos distintos a lo largo de muchas décadas, el anarquismo y el marxismo, en tanto filosofías sociales y políticas, se mezclan, finalmente, durante la revolución de París de 1968. Realmente esa mezcla ya se había dado durante la revolución española de 1936. Y, por dos razones: 1.- el marxismo había enterrado su perspectiva burocrática, que fue sobre la cual hizo hincapié Bakunin en su crítica a Marx; y 2.- el anarquismo desecharía, a su vez, el nihilismo violentista e individualista que, evidentemente, lo habían expulsado del sentimiento de la clase trabajadora por mucho tiempo. Quien mejor expresaría esta nueva fase sería Daniel Guérin (1904-1988), que, a su vez, rescataría para el nuevo movimiento libertario las perspectivas de género, sexualidad y la anticolonialista.
6.- Otros dos pensadores ácratas harían nuevos aportes al anarquismo social, organizado y revolucionario: Murray Bookchin, desde el ángulo ecologista (“La ecología de la libertad”); y Noam Chomsky, desde la perspectiva anti-imperialista y científica. Aparte de que Chomsky plantea un socialismo libertario “sin etiquetas” en el cual diversas corrientes sociales y de activistas de procedencia ideológica dispares convergen: marxistas, anarquistas y cristianos de base.
7.- Con la crisis del capitalismo que se va acentuando y las pocas fiables medidas de enderezarla, el anarquismo y, en general, los socialistas libertarios tienen razones más que suficientes para el optimismo y para la insistencia en sus luchas locales y globales. Porque la salida a esta crisis sólo es posible mediante el Fascismo Tecnocrático o mediante el Socialismo Libertario.
8.- Ahora bien, ese optimismo no puede enfocarse sobre la base de que al desplomarse el capitalismo se verá impotente; al contrario, en otras épocas, no tan lejanas, el capitalismo se ha recuperado mediante la guerra y se ha mantenido a flote mediante la industria de armamentos.
9.- El Fascismo Tecnocrático sería una solución para los poderosos, pero, a la corta o a la larga, conduce a la guerra. Y, quizá a la guerra mundial y nuclear, al menos que las grandes potencias decidan re-repartirse el mundo de nuevo. Es decir, en la medida que Estados Unidos acepte que ya no puede ser hegemónico ni imperial.
10.- Para ese nuevo re-reparto la Dictadura es imprescindible. Y, más que la Dictadura es menester una Tiranía mayor. Pero ¿soportará el género humano una masiva esclavización a escala planetaria? Aquí nos topamos con un inconveniente: la naturaleza humana. Como ha señalado Chomsky: Sí, de hecho, el hombre es un ser indefinidamente maleable y completamente plástico, sin estructuras de la mente innatas ni necesidades intrínsecas de carácter cultural o social, entonces es el sujeto adecuado para la ‘configuración de la conducta’ por parte de la autoridad del Estado, el director corporativo, el tecnócrata o el comité central. Quienes albergan alguna esperanza en la especie humana confiarán en que las cosas no sean así, e intentarán determinar las características que proporcionan la estructura para el desarrollo intelectual, el crecimiento de la conciencia moral, los logros culturales y la participación en una comunidad libre”.-