EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
| OPINIÓN - ARGENTINA | 23/10/08 |
| ¿Existen los poderes internacionales? (Décimosexta parte) | |||
| Por Ricardo Vicente López (*) | |||
| Rebanadas de Realidad - Bahia Blanca, 23/10/08.- Queda claro, entonces, que se debe pensar el tema de la democracia con un triple standard: una cosa es la democracia en los países del Primer mundo, países capitalistas con una economía de mercado que se ven favorecidos por el manejo de los instrumentos económicos internacionales, en ellos funciona una democracia formal; los países del mundo comunista, ahora se le han agregado los países musulmanes y algunos países latinoamericanos díscolos, que deben aceptar la democratización norteamericana, como es el caso de Irak e Irán, o Venezuela o Bolivia; y, por último, los países del mundo pobre en los que una dictadura puede ser más manejable. Condoleeza Rice, la Secretaria de Estado de la administración Bush, hizo explícita estas ideas durante su audiencia por la comisión senatorial encargada de aprobar su nombramiento. La secretaria Rice, formada en la política par Joseph Korbel, padre de Madeleine Albright, declaraba: "En primer lugar, debemos unir la comunidad de las democracias en la construcción de un sistema internacional basado en nuestros valores comunes y la regla del derecho. En segundo lugar, reforzaremos la comunidad de las democracias a fin de contrarrestar las amenazas que pesan sobre nuestra seguridad colectiva y calmaremos la desesperación que alimenta el terrorismo. En tercer lugar, extenderemos la libertad y la democracia a todo el mundo. Esa es la misión que el presidente Bush ha asignado a los Estados Unidos en el mundo... y esa es hoy la gran misión de la diplomacia estadounidense". Después de varias reuniones del Comité Ejecutivo, en las que se estableció una declaración de principios y se trazaron las líneas maestras de la organización, en mayo de 1975 tuvo lugar en la localidad japonesa de Kyoto la primera sesión plenaria de la Comisión Trilateral. Los delegados asistentes a la misma representaban en su conjunto alrededor del 65% de las firmas bancarias, comerciales e industriales más poderosas. Figuraban entre ellos los máximos dirigentes de las bancas Rothschild y Lehmann, del Chase Manhattan Bank, de las multinacionales Unilever, Shell, Exon, Fiat, Caterpillar, Coca Cola, Saint-Gobain, Gibbs, Hewlett-Packard, Cummins, Bechtel, Mitsubishi, Sumitono, Sony, Nippon Steel, etc., así como los mandatarios de varias Compañías públicas nacionalizadas de proyección multinacional. En definitiva, los mayores productores mundiales de petróleo, de acero, de automóviles y de radiotelevisión, y los principales grupos financieros del planeta estaban en manos de miembros activos de la recién creada Comisión Trilateral. Con el transcurso del tiempo y las sucesivas incorporaciones, la concentración de grandes firmas en el seno de la Comisión iría en aumento. Los dos temas que constituyeron el objeto central de aquel encuentro no podían llevar títulos más expresivos: "La distribución global del Poder" y "Perspectivas y asuntos claves de la Comisión Trilateral". El organigrama de la Comisión se articula atendiendo a las tres regiones más desarrolladas del globo para las que fue concebida. Cada una de estas tres zonas dispone de un Comité Ejecutivo que, entre otras cosas, se encarga de elaborar la relación de empresarios, políticos, sindicalistas, académicos y dirigentes de medios de comunicación considerados idóneos para su incorporación a la entidad; todos ellos constituyen la base sobre la que se levanta la estructura piramidal de la Comisión. El órgano supremo trilateralista es el Comité Directivo Mundial, presidido por David Rockefeller e integrado por los presidentes, los diputados presidentes y los directores de cada una de las tres grandes zonas en que está implantada la organización. Par comprender el alcance de sus objetivos bastará con decir que entre sus integrantes se encuentran indistintamente individuos adscritos tanto a la derecha como a la izquierda política, por emplear una terminología que, si bien carece de significado en lo esencial de los planteamientos de unos y otros y en la práctica de los negocios, resulta de uso obligado en el terreno de la política convencional. | |||
| (*) Profesor de la Universidad Nacional del Sur. Web / Correo | |||