EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
En el ámbito global podríamos sostener un axioma incontrovertible, a partir de las crisis que padece el sistema: el Estado crea el Capital. Porque ya el Capital ha creado el Estado, deberíamos de añadir de inmediato. Esta simbiosis caracteriza al modo de producción capitalista. Es decir, para superarlo, es menester prescindir tanto del Capital como del Estado. Y esa superación sería el modo de producción comunista, es decir, el comunismo libertario.
Así pues, tanto los marxistas como los anarquistas enfocaron el problema y la solución sólo desde un punto de vista que, como todo punto de vista, es parcial. En efecto, no puedes eliminar el Estado antes de eliminar el Capital; pero, a la vez, no puedes adueñarte del Estado tal y como es para abolir el Capital porque terminas reproduciéndolo. Esta es la experiencia histórica. Pero hasta aquí.
¿Porque dónde se han producido los fenómenos revolucionarios por excelencia, al menos desde la óptica socialista? En países en los cuales, Rusia y China, fundamentalmente, el Estado nacional estaba siendo acosado por las potencias que usufructuaban la hegemonía imperial en el planeta. Ciertamente, tanto Rusia como China usaron el socialismo como ideología para rehacer su Estado nacional y poder ingresar en la lucha interimperialista.
En el resto de la Periferia, concretamente en el Sur, el Estado ha sido, a la vez, centro del dominio de la clase dominante local o nativa y mecanismo de defensa de la población frente a los Estados imperiales. Unas veces –las mayores- más de lo primero que de lo segundo, pero no obstante ambas representaciones se han verificado.
Esta última etapa no ha concluido, porque por más revoluciones socialistas que se produzcan en el Tercer Mundo, o más concretamente en la Periferia, por sí solas no podrán acelerar una evolución del modo de producción capitalista a una etapa superior, es decir, al comunismo.
La hegemonía financiera y tecnocientífica de los imperios ancestrales, y de los nuevos; sus vasos comunicantes obligatorios para la supervivencia del sistema, conducirán a lo sumo a la conformación de nuevos bloques, como el suramericano –por ejemplo- que jueguen dentro de las esferas del poder capitalista, mas no podrán suplantarlas, al menos no a mediano plazo.
Hoy que el liberalismo, es decir, el neoliberalismo, sufre otro revés, evidenciándose que ni por asomo ha entendido las dinámicas del mismo sistema que diseñó; hoy, que las crisis –todas ellas- reclaman una forma superior de relaciones entre los seres humanos y valoración de su trabajo, sólo queda seguir bregando, en todos los foros, por la igualdad y la libertad planteada primigeniamente por el socialismo.
Porque a todas luces la lucha continúa.-
OCA