EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
La crisis mundial y la Revolución Bolivariana.-
No cabe duda que la crisis capitalista afectará a Venezuela, a pesar de las buenas intenciones declaradas por algunos voceros del gobierno. Aunque, a decir verdad, habrá que esperar la próxima reunión de la OPEP, pautada para el 18 de Noviembre, para aclarar el panorama. Dependiendo de las decisiones que adopte el cartel petrolero todos los análisis variarán, pero es evidente que la OPEP debería disminuir su producción con lo cual el valor real del barril petrolero se mantendría a flote… Porque…
Porque si algo caracteriza a esta crisis del capitalismo que estamos presenciando es que no ha sido originada por los anticapitalistas. Es decir, el anticapitalismo de andar por casa no ha hecho ningún esfuerzo para que se llegara a esta situación. Por otro lado, los fanáticos defensores del neoliberalismo, y del capitalismo, simplemente han guardado silencio ante la crisis.
Y, desde luego, ante esa evidencia, se extraen conclusiones como: 1.- ¿por qué el anticapitalismo ha sido incapaz de conmover al sistema? Porque no tiene fuerza social ninguna. Y 2.- es harto evidente que el sistema está diseñado para padecer de crisis, sin contar que la forma de ser capitalista destruye la naturaleza, el clima, a los seres humanos, etc.
¿Y si esta crisis, particularmente esta crisis, fue programada? Un sistema que está hecho para tener crisis debe de tener la oportunidad de programarlas. ¿O los amos dejan todo al azar? Hay quien sostiene que lo que se busca es desmontar el bienestar de las poblaciones de los países ricos y el abaratamiento de las materias primas por un tiempo prolongado. Es decir, una nueva acumulación originaria estaría en proceso y a nivel mundial.
Petróleo más barato y semana de 65 horas, por ejemplo. O materias primas, en general, más baratas y freno al desarrollo del Tercer Mundo. O “ajuste de cuentas” entre capitalistas, o entre países capitalistas. Lo cierto es que si un sistema está diseñado para vivir en y de las crisis, entonces la única manera de hacerlo perecer es acelerando sus propias crisis hasta que no puedan ser programadas. Y esa aceleración sólo es dable mediante la consciencia y la militancia…
Lo que no está claro es cuáles serán las consecuencias políticas de la crisis mundial. Porque las consecuencias sociales son imaginables.
Quizá un indicio de la crisis política, o de algo semejante, sea la actitud envalentonada de Manuel Rosales, emisario del Tío Sam en Venezuela. Se trata de salir de Chávez por cualquier vía, y es evidente que la vía electoral está bloqueada o al menos altamente bloqueada.
Cada día hay más señales de que las acciones de los grandes conglomerados capitalistas estaban sobrevaluadas mediante estratagemas contables. Con lo cual mucha gente especulaba en las bolsas de valores de todo el mundo y, por lo tanto, ganaba mucho dinero. Pero el sistema capitalista está diseñado para que “muchos pocos” ganen “mucho o todo el dinero”, no se trata de que ganemos todos, como pregonan los neoliberales y los anarcocapitalistas. Así que al extenderse el crédito de manera desordenada era plausible que en algún eslabón de la cadena se iba a trancar el circulante.
Hoy lunes 13 las bolsas de valores han vuelto a sus niveles, gracias a los acuerdos adoptados el fin de semana en Europa, entonces ¿cómo es eso de que la semana pasada todo eran escombros y hoy todo vuelve a la normalidad? Todo indica que el objetivo era tumbar los precios del petróleo y, de paso, concentrar en mayor medida el capital en pocas manos intercontinentales.
Si la crisis financiera de la semana pasada ha sido una salida a la crisis energética, alimentaria y climática del sistema capitalista lo sabremos en poco tiempo. Ya Libia ha exigido que la OPEP disminuya la producción petrolera. Pero es evidente que esta “turbulencia financiera” de la semana pasada tiene que ver mucho con el encarecimiento de los hidrocarburos. Es la clave.-
OCA
