EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
El estudiante universitario había salido del Teatro Baralt —cuando finalizó el acto de juramentación del nuevo tren rectoral de LUZ— hacia el sector 18 de Octubre, para comer en una pizzería con otros 4 dirigentes estudiantiles, tres de ellas, mujeres.
La camioneta Trail Blazer, negra, que conducía Soto, según las autoridades policiales, fue interceptada por el cuarteto de sicarios cuando la estacionaba cerca del restaurante.
Fuentes policiales manifestaron que se le atravesó un taxi. Dos asesinos se movilizaban en una moto, los otros iban en una camioneta azul. Dispararon primero los de la motocicleta. Unas 15 veces tirotearon el vidrio delantero de la Trail Blazer, luego remataron a Soto. En la escena del crimen había unos 30 casquillos de bala. En el hecho resultó herido Henry Chirinos, del estado Falcón, quien fue llevado a una clínica y los médicos afirmaron que está fuera de peligro.
El ministro del Interior, Tarek El Aissami, repudió el hecho y garantizó que no descansarán hasta dar con los responsables de este crimen. Dijo que el jefe nacional del Cicpc, Marcos Chávez, vendrá a Maracaibo. Extendió un llamado a la paz y la calma y pidió que no se utilice políticamente este hecho para generar hechos de violencia.
El Ministerio Público designó dos fiscales y, además, comisionó a la subdirectora de Delitos Comunes, Elba Hager, para trasladarse al Zulia.
Extraoficialmente trascendió que Soto había sido amenazado de muerte, recientemente. Su residencia habría sido allanada y por eso había decidido vivir en hoteles de la ciudad. Se le vinculaba con la estafa de los boletos estudiantiles. En junio de 2006 rechazó acusaciones sobre ese caso. “No tienen fundamentación y pido que presenten pruebas”, había respondido.
Julio Soto recibió más de 20 tiros. Desde el 2003, el dirigente era el presidente de la Federación de Centros Universitarios de LUZ.
Cuatro sicarios acribillaron a Julio Eduardo Soto, de 31 años, presidente de la Federación de Centros Universitarios (FCU) de la Universidad del Zulia (LUZ), ayer a las 3:30 de la tarde, en el sector 18 de Octubre. En el hecho otro estudiante resultó herido.
Soto, quien asumió el cargo en el 2003, presentó más de 20 balazos, según las autoridades policiales.
El crimen ocurrió específicamente en la avenida 2, entre las calles GH y G, del mencionado sector. El estudiante conducía su camioneta Trail Blazer, negra, con placas AGU-28S, junto con cuatro universitarios más.
El grupo de jóvenes salió del acto de toma de posesión de las nuevas autoridades de LUZ —efectuado en el Teatro Baralt— e iba a almorzar.
A las 3:20 de la tarde, un taxi que iba delante de la camioneta conducida por Soto, frenó de repente. Dos sujetos en una moto lo interceptaron: uno de ellos se bajó y comenzó a disparar al vidrio delantero de la Trail Blazer. Al tiempo que otra camioneta azul se detuvo a un lado de Soto, de donde se bajó otro hombre armado.
Henry Chirinos, miembro de la FCU-LUZ en el núcleo Punto Fijo, y quien iba de copiloto en la Trail Blazer, recibió un disparo de la pierna izquierda. En la parte posterior del vehículo estaban tres muchachas, quienes salieron ilesas del ataque. “El parabrisas presentó más de 15 impactos de bala, los homicidas utilizaron armas nueve milímetros”, indicó el jefe del Cicpc-Zulia, Cándido Carreño.
Otro vocero de la policía científica reveló que Soto no tenía residencia fija, pues recibió constantes amenazas de muerte. Se le vinculaba con la estafa de los boletos estudiantiles. Su residencia habría sido allanada y por eso había decidido vivir en hoteles de la ciudad.
Se le vinculaba con la estafa de los boletos estudiantiles. En junio de 2006 rechazó acusaciones sobre ese caso. “No tienen fundamentación y pido que presenten pruebas”, había respondido en esa ocasión. “Sus padres se encuentran en México desde el martes, Julio los envió allá por su seguridad”, dijo un allegado, quien pidió no ser identificado.
El ministro del Interior, Tarek El Aissami, expresó: “Este caso no quedará impune. Ya hay un fiscal con competencia nacional para atender esta situación. El director del Cicpc, Marcos Chávez, también se está trasladando a Maracaibo para ponerse al frente de la investigación”.