EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Los metafísicos del “antiPoder” o el anarquismo impotente.-
Cuesta entender de dónde los anarcoliberales, y sus aliados, han sacado la especie según la cual el anarquismo es sólo la lucha contra el poder en todas sus formas. Esto es una metafísica, no cabe duda, porque el “poder”, en cualquier forma que se exprese, está siempre cimentado sobre cosas, sobre realidades tangibles, y no sobre apariencias.
Pues no; los metafísicos del poder, que pasan por “anarquistas”, realmente se fundamentan sobre la sinonimia de que el poder = autoridad, y que es esencialmente perverso. Es decir, es una metafísica de las esencias la de estos anarcoliberales “antipoder”. Que, todo debe decirse, a la hora de explotar a un trabajador no se dan cuenta que están ejerciendo “su poder” en tanto propietarios.
Hay más de un “antipoder” que es un soberano hijo de puta de la cabeza a los pies lo cual indica que la perversión no es esencial al “poder”.
Todo este preámbulo viene a cuento porque uno de esos anarcoliberales se explaya sobre la situación boliviana y nos dice que para ser anarquista como Dios manda no debemos estar ni con unos ni con otros, es decir, ni con los de arriba ni con los de abajo.
Este es el típico argumento de los impotentes. Para él el anarquismo no estaría ni en la calle ni en los palacios sino en las nebulosas, es decir, efectivamente en la metafísica del antipoder lidiando con las fulanas esencias autoritarias y tratando de construir otras esencias pero antiautoritarias.
La mínima decencia intelectual obliga a llamar a las cosas por su nombre y a usar el nombre para las cosas cuando haya correspondencia biunívoca entre unas y otros. Desde luego que cualquiera puede pensar como le plazca; pero un movimiento –es decir, un colectivo- que se propone cambiar el mundo y cambiar la sociedad tiene que pisar tierra y no andar por las nebulosas, porque no es el anarquismo ágora de almas en pena que divagan sobre el sexo de los ángeles o sobre las luciferianas bondades de la “sustancia”. El anarquismo es un movimiento político que tiene determinados propósitos sociales.
Por tanto, se debe a las relaciones de las clases sociales que se dan en toda sociedad de clases, valga el pleonasmo. No quererlo ver es ser, además de impotente, ciego.
Luego, el anarquismo se ha basado históricamente en pequeños grupos de afinidad que actúan en el seno del movimiento popular a los efectos de que, al producirse el enfrentamiento de clase, puedan orientar a aquel movimiento hacia la autogestión, la ruptura de la relación jerárquica en el ejercicio del poder político y, de ser posible, en la instauración del comunismo libertario. En otras palabras, los anarquistas quieren que el pueblo tome el poder económico y social, y desconcentre el poder político mediante las células del poder popular; por eso los anarquistas reivindicaban los soviets, las colectividades, los consejos de fábrica, los sindicatos anarquistas, etc.
En otras palabras, sin inserción social no hay anarquismo posible. Y esto no es “territorio aparte”, es decir, los cuatro gatos anarcoliberales apartados del mundo y vociferando contra ese mismo mundo; sino, todo lo contrario, insertos en el mundo y anarquizando el sistema de las contradicciones entre las clases sociales…
Y hasta aquí.-
A.Z.-