EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
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McCAIN , UN HÉROS ? Une imposture !
McCain, ¿un héroe? ¡Un impostor!
El 26 de octubre de 1967, el bombardero pilotado por McCain, un A-4E Skyhawk, era alcanzado por un misil Sam-2, en el cielo de Hanoi. Instantes después de haber arrojado sus bombas (varias de 250 kg y una de 500) sobre la capital, había apuntado una vez más a la central eléctrica, situada a unos centenares de metros del barrio viejo de Hanoi.
El delegado general de Francia, François de Quirielle, anota en su testimonio: “El 26 de octubre, la central eléctrica fue alcanzada, infringiéndole daños menores, pero arrasando la casi totalidad del barrio vecino, o al menos lo que quedaba de éste”. McCain fue uno de los autores de los bombardeos perpetrados ese día, por una veintena de aparatos estadounidenses que habían despegado del portaaviones “Oriskani”.
Al saltar desde su bombardero en llamas, John McCain se rompía los dos brazos y una rodilla, cayendo en el Pequeño Lago, una extensión de agua en el centro de la ciudad cerca del río Rojo. Robert Timberg cuenta, en “John McCain, An American Odissey”: que el piloto consiguió mantenerse a flote y que, tras haber sido sacado del agua, fue rápidamente rodeado por varias decenas de civiles vietnamitas encolerizados. Escapó a la paliza gracias a la intervención de soldados norvietnamitas que le llevaron, sin miramientos, a la prisión Hao Lo, apodada por los detenidos “Hanoi Hilton”. Comienza entonces un duro cautiverio, durante más de cinco años, marcado, según los relatos hagiográficos, por episodios de malos tratos y la permanente malnutrición. Los prisioneros tenían derecho a la misma ración de alimentos que los soldados y la población, lo que era claramente insuficiente para unos norteamericanos bien nutridos. Una de las razones, frecuentemente presentada para justificar el “heroísmo” de McCain, se apoya en las “torturas” que habría sufrido a lo largo de su cautiverio. Una afirmación sin duda exagerada, porque sus captores se dieron cuenta enseguida de que este preso era un personaje importante: Su padre era, en ese momento, el almirante en jefe de la flota de los EE.UU. ante la OTAN. Semanas después de la captura de su hijo, sería nombrado comandante en jefe de la flota de agresión contra el Vietnam en el Océano Pacífico.
Los guardianes del piloto, intentaron obtener de él, una declaración en la que confesase ser un “pirata” criminal, porque “oficialmente” los Estados Unidos no estaban en guerra contra Vietnam del Norte; tampoco reconocían la autoridad de Ho Chi Minh. De esta postura procede la ilegalidad formal, además de la ilegitimidad fundamental de la agresión estadounidense.
Después de muchas tentativas infructuosas, lograron obtener una declaración firmada, que McCain todavía lamenta hoy.
Como consecuencia de esta dura experiencia, hay un hecho que habla en su favor: El senador John McCain votó a favor de la ley que prohíbe la tortura, instaurada por el régimen de Bush en los centros de detención militares, especialmente en Guantánamo. McCain ha afirmado que la práctica de la tortura por los Estados Unidos es indigna “de la más grande democracia del mundo” e ineficaz y peligrosa, pues legitima esta misma práctica por parte de los “enemigos” de los EE.UU.
No obstante, McCain nunca ha manifestado sentimientos de compasión hacia el pueblo vietnamita, víctima de tan espantosa agresión. Para él, cuestionar la legitimidad de los bombardeos sobre la población e instalaciones civiles es simplemente absurdo, ya que se trataba de “defender la libertad”.
Muy al contrario, cuando su padre, el almirante, lanzaba sus B52 y sus bombas de fragmentación encima de Hanoi, McCain cuenta, que desde la prisión, él y sus compañeros: “Eran conscientes de que la única manera de salir de allí era apretando las clavijas a Vietnam, nos poníamos tan contentos que aullábamos de alegría con el ruido de las explosiones”.
Liberado en marzo de 1973, John continuó durante varios años su carrera militar en calidad de instructor de pilotos de caza antes de implicarse, ya en los años ochenta, en la representación parlamentaria. Como buena parte de los millones de veteranos de esta sucia guerra, McCain acusa a “los políticos” y a los jefes militares de haber malogrado una victoria “lógica” en la guerra “contra el totalitarismo comunista”. Pero también, precisa: “El mayor crimen, la mayor injusticia de la guerra del Vietnam fue haber “forzado al hispano, al negro del ghetto y al blanco de los Apalaches a combatir y a morir” mientras que “los que estaban en una mejor situación económica” tuvieron los medios para “no asumir sus responsabilidades”.
En los años que siguieron a la salida de las tropas estadounidenses de Vietnam, la más sucia guerra perpetrada por los EE.UU., tuvo muy mala prensa.
Por esto, fue en los círculos de la derecha republicana más extremista, donde la “rehabilitación” se programó y organizó, especialmente por el futuro presidente Ronald Reagan.
Esta “justificación de la legitimidad de la guerra”, convertida hoy en pensamiento dominante tanto entre los republicanos como entre los demócratas, fundamenta toda la retórica sobre “la responsabilidad planetaria” de los Estados Unidos.
La “doctrina Bush” de la hegemonía de los EE.UU., “su destino natural”, querida por dios sobre el planeta y ejercida por todos los medios, incluida la fuerza. Es hoy un “valor” central. Pero McCain va más allá de lo que era practicado hasta el presente. Así critica la guerra contra Iraq, no porque se trate de una agresión, sino porque el equipo de Bush no “ha puesto toda la carne en el asador” para ganarla.
Esta guerra, según su compañera de candidatura Sarah Palin (quien se autodenomina “pittbull con rojo de labios”), es “una misión divina”, que podría durar “cien años” porque sólo puede acabar con la “victoria”.
“¡Bombas, bombas, bombas!” ha coreado durante un mitin, a propósito de Irán, el candidato republicano McCain (cuyo consejero diplomático es Karl Rove, el antiguo “cerebro” de George Bush). “Serán necesarios centenares de miles de soldados” para “destruir a los terroristas” en Afganistán, y Palin afirma por su lado: “cuando Georgia y Ucrania sean miembros de la OTAN” será preciso “plantearse hacer la guerra a los rusos” si “atacan” a estos dos países. Para poner en práctica esta cruzada planetaria, McCain trataría de organizar una “liga de democracias” que reuniese a los Estados de la OTAN y a otras “democracias” encargada de “actuar cuando la ONU no lo hace”.
Mientras la crisis golpea a decenas de millones de hogares estadounidenses, McCain denuncia el reflotamiento actual hecho por el gobierno de las instituciones financieras en quiebra, a golpe de centenares de miles de millones de dólares. Porque el Estado no debe ayudar “a inversores inmorales y a prestamistas irresponsables”. Y se desmarca, para peor, de Bush, exigiendo continuar con la eliminación de impuestos a favor de los más ricos, pero, añade, como contrapartida de una “rigurosa disminución de las gastos del Estado”
Michel Muller
MASACRE EN VIETNAM
Durante los ocho años que duró la agresión estadounidense en Vietnam:
10 millones de toneladas de bombas fueron lanzadas por los aviadores y artillería del ejército de EE.UU. o sea el equivalente a 450 bombas de Hiroshima. Hoy se estima en 500.000 artefactos de todo tipo de armas que no explotaron. Desde el fin del conflicto, éstos han ocasionado la muerte de cerca de 200.000 personas.
Los combates y los bombardeos causaron la muerte de más de 2 millones de vietnamitas e hirieron a 3 millones. La guerra expulsó de su domicilio a 12 millones de personas.
74 millones de litros de defoliantes fueron vertidos por los aviones estadounidenses en los campos y las selvas. Hasta hoy se cuentan cerca de 4 millones de víctimas del agente naranja.
2.700.000 estadounidenses ocuparon Vietnam, 57.000 muertos y 153.300 heridos. 32.000 desertaron. En el momento del alto el fuego, había 587 prisioneros estadounidenses, civiles y militares, todos fueron liberados.
LA OPERACIÓN “ROLLING THUNDER”
16 de junio de 1966: primera alerta aérea sobre Hanoi
13-14 de diciembre de 1966: comienzo de los bombardeos masivos denominados operación “Rolling Thunder” Los efectivos militares estadounidenses en Vietnam se elevan a 376.000 hombres.
1 de noviembre de 1968: suspensión de los bombardeos
16 de abril de 1972: reinicio de los bombardeos sobre el Norte por los B52. Minado de los puertos norvietnamitas.
11 de octubre de 1972: (el acuerdo de París entre Le Duc Tho y Kissinger fue concluido el 8 de octubre) una bomba- laser – sin duda preparada con este objetivo – destruye la residencia de la delegación general de Francia (embajada) El delegado general muere.
18 al 29 de diciembre de 1972: Bombardeos de Hanoi y de Haiphong por 150 B52, ordenados por Nixon.
27 de enero de 1973: firma de los acuerdo de París
30 de abril de 1973: entrada de las tropas liberadoras en Saigón, los últimos soldaos GI huyen de Vietnam acompañados de algunos dirigentes survietnamitas pro-estadounidenses y de los últimos asesinos de la CIA.
Michel Muller