EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
| OPINIÓN - ARGENTINA | 01/08/08 |
| ¿Existen los poderes internacionales? (Décima parte) | |||
| Por Ricardo Vicente López (*) | |||
| Rebanadas de Realidad - Bahia Blanca, 01/08/08.- La capacidad que tienen lo poderes internacionales para camuflarse como instituciones de cualquier tipo que disimulen su verdadero propósito parecen ser infinitas. Ello debe advertirnos de que lo que estoy mostrando es sólo una parte de las formas que adoptan, por lo que no debe haber la menor dudas que muchas de ellas no han tomado estado público respecto de las verdaderas tareas que desarrollan. Voy a valerme de una síntesis de una investigación realizada por Red Voltaire, el 31 de enero de 2005, que llevó por título La Fundación Ford, fachada filantrópica de la CIA. La Fundación Ford fue creada en 1936 por Henry Ford. Antisemita militante (publicó La Juiverie internacionale). Figura legendaria de la industria automovilística, apoyó todos los proyectos totalitarios del siglo XX: financió el nacional-socialismo alemán antes de 1933, fue condecorado por el canciller Hitler con la Gran Cruz del Águila Alemana en 1938 y proveyó una buena parte del capital de la empresa química IG Farben, fabricante del gas Zyklon B. Desde los años 30 construyó también las primeras fábricas de autos para Stalin, en Gorki, y durante los años 50 y 60 continuó fabricando en la URSS los vehículos destinados al ejército norvietnamita. Sin embargo, no es hasta después de su muerte que su fundación adquiere su máximo esplendor cuando hereda 70 millones de dólares de las empresas Ford y se convierte en la mayor asociación filantrópica del mundo. Como lo afirma Henry Ford II, nuevo presidente del consejo de administración, los años 1949-1950 "marcan un viraje en la historia de la Fundación Ford". Entre 1947 y 1966, la Fundación Ford desempeñó un papel clave en las redes de injerencia norteamericana en Europa mediante la subvención de revistas, programas científicos y organizaciones de izquierda no comunistas. La mayor organización filantrópica del mundo ofrecía en realidad una fachada respetable para las operaciones de financiamiento y contacto de la CIA. Este papel se facilitaba aún más por el hecho de que fueron las mismas personas las que conformaron y dirigieron ambas organizaciones. Cuando los Estados Unidos acceden al estatus de potencia mundial de primer plano. En Washington, el ex embajador en la Unión Soviética, el general George F. Kennan, lleva adelante una campaña para persuadir a sus compatriotas de que el peligro rojo es mucho mayor que la amenaza nazi y asesora al presidente Truman para no desarmarse, sino a ocultar la maquinaria de guerra norteamericana y a prepararse para un nuevo enfrentamiento. Logra convencer al secretario adjunto de Guerra, John J. McCloy, de no desmantelar los servicios secretos en funciones durante la Segunda Guerra Mundial, sino de adaptarlos a los nuevos tiempos. Es el teórico del "stay-behind", una red compuesta inicialmente por agentes nazis y fascistas que permanecieron detrás de la línea del frente, de allí su nombre. Al producirse la capitulación del Reich los cuadros profesionales fueron aprovechados por los anglo-norteamericanos para continuar la lucha contra la influencia comunista en Europa. Asimismo, un grupo de industriales reunidos alrededor del jurista H. Rowan Gaither Jr logra impedir el desmantelamiento del servicio de investigación y desarrollo de la Secretaría de Guerra, privatizándolo y bautizándolo como Rand Corporation (Rand es el acrónimo de Research And Developpment). Siguiendo coherentemente toda esta lógica, Kennan crea una estructura permanente y secreta del aparato de Estado a través del National Security Act, validado por el Congreso en 1947. Instituye la CIA, el Consejo de Seguridad Nacional y el Estado Mayor Inter-Ejércitos. Este dispositivo tiene además un plan de intervención pública, promovido por el general George C. Marshall, en forma de préstamo para la reconstrucción de Europa, el famoso Plan Marshall. Éste es otorgado a los Estados europeos bajo la égida de Washington y cuya implementación es confiada a Paul G. Hoffman. Las fundaciones norteamericanas, al frente de las cuales se encuentra la Fundación Ford, serán "soldados" de Washington en esta "Guerra Fría". | |||
| (*) Profesor de la Universidad Nacional del Sur. Web / Correo | |||