Las últimas proyecciones financieras ofrecidas ayer por la Administración Bush apuntan hacia un nuevo record de números rojos en las arcas públicas de Estados Unidos. Para 2009, el Gobierno federal anticipa un déficit público de 482.000 millones de dólares, lo que supone un incremento de 75.000 millones de dólares con respecto a las anteriores estimaciones de febrero.
El creciente agujero en las cuentas del Gobierno federal reflejaría la merma en ingresos por la vía de impuestos asociada con el crecimiento ralentizado en la mayor economía del mundo. Además de la factura de gastos bélicos, la crisis inmobiliaria y todos los costes asociados con el último plan de estímulo económico y los recortes de impuestos patrocinados por la Casa Blanca. Durante la Administración Bush, la deuda nacional de EE.UU. casi se ha duplicado hasta llegar a los 9,5 billones de dólares.-