EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Realpolitik y anarquismo 2
El protagonismo del movimiento anarquista en el siglo XX se produjo durante la guerra civil española (1936-1939). En esa experiencia, el movimiento anarquista –cuya mayor parte de dirigentes realmente eran liberales- el anarquismo se hizo gobierno republicano y, en el caso catalán, gobierno de la Generalitat. La historiografía oficial del anarquismo español sugiere que tal paso se acometió debido a que estaba en juego la sobrevivencia misma de los anarquistas; lo cual es falso doblemente. Las vacas sagradas del anarquismo mundial, entre otros, el francés Sebastián Faure, condenaron acerbamente el paso colaboracionista y posibilista del movimiento libertario español en 1936. Así, pues, el anarquismo, en sus tres meses de fama –de julio a septiembre de 1936- había simplemente hecho dejación de sus principios ideológicos y aceptado la Realpolitik.
Un anarquista francés de aquella época, radicado en Caracas, me dijo un día que los anarquistas españoles –si realmente eran anarquistas- debieron sencillamente de ignorar el alzamiento franquista, marcharse a sus casas y no inmiscuirse en esa guerra. Es una de las típicas elucubraciones ideológicas del anarquismo francés. Y, realmente, mi conocido tenía razón. Si los anarquistas eran antimilitaristas, ¿cómo era posible que se hubieran alistado en milicias para ir a hacer la guerra?
Ya sabemos que no pasó tal cosa. Es decir, los anarquistas se hicieron leninistas de la noche a la mañana, es decir, del 19 al 20 de julio de 1936. Pero leninistas blandos, ya que no teniendo formación sino solamente liberal actuaron como políticos pequeños burgueses en nombre de una gran y pujante organización obrera (la CNT de aquella época).
La Realpolitik se impuso, pero, ¿qué llevó a los anarquistas españoles de 1936 y, a decir verdad, a todo el anarquismo mundial a aceptar la Realpolitik?
Se trata de la pregunta que ninguna historiografía responde.
Muy simple: la escuadra británica estaba surca frente a Barcelona (Cataluña) dispuesta a desembarcar tropas si los anarquistas expropiaban las empresas donde hubiera involucrados intereses de la Gran Bretaña. Por eso en la Telefónica, que era de capital británico, no se hizo la “autogestión libertaria”. Y, por razones parecidas, desde el alto mando anarquista se conspiró contra las colectivizaciones y la autogestión obrera.
Qué todo debe saberse.
Así que si tienes la IV Flota en camino cualquiera cambia de juego.
No lo olvides. La gente no nace estalinista. Stalin no fue obra de los bolcheviques sino de los británicos.-