El Gobierno de George W. Bush estudia acelerar el ritmo de retirada de tropas de Irak a partir de septiembre, según informó ayer «The New York Times». La creciente necesidad de unidades de refresco para reforzar el cada vez más complicado frente afgano es uno de los principales factores sobre la mesa, según las fuentes oficiales consultadas por el diario neoyorquino.
No habría ninguna decisión tomada todavía, pero el planteamiento debatido en Washington consiste en retirar entre una y tres de las de las 15 brigadas de combate que operan en Irak entre septiembre y el 20 de enero, fecha en que el presidente Bush cederá el cargo al ganador -Barack Obama o John McCain- de los comicios de noviembre.
De ejecutarse, el plan reduciría la presencia militar estadounidense en el país árabe a entre 120.000 y 130.000 hombres, lejos de los 170.000 efectivos concentrados en 2007.
La medida liberaría unidades de combate para reforzar la batalla que libran más de 60.000 soldados en Afganistán, donde unos 33.000 uniformados de EE.UU. y 28.000 de otros 40 países bajo bandera de de la OTAN -incluidos unos 770 españoles- hacen frente a una agresiva ofensiva por parte de grupos talibanes afganos y paquistaníes, y de unas renacidas estructuras centrales de Al Qaida en la zona.
Por primera vez desde la invasión de Irak en abril de 2003, las tropas estadounidenses y aliadas sufrieron más bajas en Afganistán que en Irak en los meses de mayo y junio, mes en el que murieron 45 soldados occidentales en el teatro afgano.
Ayer mismo, al menos nueve militares estadounidenses murieron en la provincia de Kunar, cerca de la frontera con Pakistán, en enfrentamientos con insurgentes talibanes, según Reuters. La OTAN confirmó que un pequeño puesto avanzado en esta conflictiva provincia afgana sufrió un ataque de militantes armados con «armas cortas, ametralladoras, granadas y morteros, que utilizaron las casas, tiendas y la mezquita de la localidad de Wanat para cubrirse», según explicó un portavoz de la Alianza Atlántica.
Positivo para McCain
En este contexto, la información del rotativo neoyorquino -de confirmarse- implicaría que la Casa Blanca ha decidido acelerar los planes de retirada de Irak. «El deseo de actuar más rápido refleja el punto de vista de muchos en el Pentágono, que quieren reducir la presión que soportan el Ejército pero también liberar tropas para Afganistán», según «The New York Times». Una aceleración del calendario de retirada podría beneficiar al candidato republicano, John McCain, según los analistas, que ha mantenido siempre que la estrategia de la Casa Blanca funciona.-