EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
A la clase trabajadora no le va el socialismo
Por varias razones.
La primera quizá sea que los trabajadores viven en el capitalismo como el musgo en la roca. Y, añadamos, que con los sindicatos que se han tenido, y se tienen, poca consciencia emancipatoria o socialista pueden tener los núcleos proletarios. Los sindicatos son, y siguen siendo, centros burocráticos desde los cuales la clase sindicalera usa a la masa obrera para afianzar sus privilegios de casta social dentro de la democracia, cualquiera que ella sea.
Si agregamos que la cultura idiosincrática nos ha hecho creer que somos un “país rico” por lo cual no hay que afanarse mucho, la cosa se agrava.
Somos, así, merecedores de todos los derechos pero no osamos hablar de nuestros deberes.
Los viejos partidos políticos agravaron el asunto permitiendo que los holgazanes se convirtieran en dirigentes. Y, lo peor, la holgazanería sigue imperando por mucho socialismo del que se trate.
La segunda razón quizá sea que como nadie sabe cómo se construye el socialismo entonces por socialismo puede pasar cualquier cosa, como una burocracia de origen militar que emerge en una sociedad hastiada de sí misma por cuarenta años de mando holgazán, porque no otra cosa fueron las cuatro décadas de adequismo y copeyanismo.
Poco haremos enfrentándonos a los yanquis en los campos de batalla si internamente no reforzamos los valores éticos que una sociedad cuyo territorio se disputa debe poseer.
El voluntarismo engaña. Porque esconde las realidades.
Ahora, los sindicalistas alarman a todo el mundo reclamando a Chávez porque “pactó” con la burguesía nacional, aunque no con toda que justo es señalarlo.
Qué se trata de una estratagema maquiavélica, dicen los más adictos al culto a la personalidad.
Qué se trata de un error de bulto, señalan los dogmáticos de todos los dogmas.
Nadie dice lo que es evidente: no había otro remedio porque si no puedes con él alíate a él. En efecto, la derrota electoral del referéndum del 2D del año pasado fue simplemente la derrota del socialismo tal como ha sido pensado por la élite de la revolución venezolana en la hora actual.
El referéndum constitucional era la clave para instituir legalmente el socialismo venezolano, porque aquí el socialismo se entiende como un derivado del Estado de Derecho, y si no, a las pruebas nos remitimos.
Curioso, pues: los que hicieron propaganda y combatieron el referéndum constitucional ahora se quejan de que Chávez se reúna con los amos del valle y llegue a acuerdos con ellos.
Lo que caracteriza a la revolución bolivariana es que su socialismo se busca instituir por la vía del texto constitucional republicano, y eso implica que no hay lugar para la arbitrariedad ni para la dictadura. Por lo tanto, en eso reside su originalidad.
Lo demás es paja ideológica que siempre sirve de burladero a casi todas las ambiciones políticas, las del chavismo y las del antichavismo, e incluso las de esa franja reducida de críticos que se acuerdo de lo libertario cuando ya no están en el ministerio o fueron echados de un cargo simplemente por habladores de paja e incompetentes, tan simple como eso.
Ahora, después de diez años, venir a decirnos que Chávez es esto o lo otro, o que aquí la nueva burguesía hace y deshace, es vernos cara de pendejos y no entender que estamos haciendo una revolución y no, en ningún momento, un reino de ángeles.
Por eso es que queriendo o sin quererlo muchos sectores ultrosos terminan trabajando para los intereses imperiales, ya que estos no son otros que dividir a los nacionales, pulverizarlos, fomentar la discordia y hacerlos ingobernables no sólo en el orden político sino en todos los órdenes. De tal manera que sólo los imperios pueden imponer su propio orden. Pasó así tras las guerras independentistas, y se procura que pase lo mismo aquí y ahora.
Si a la clase trabajadora no le va el socialismo que se organice de otra manera: sin dirigentes ni dirigidos. ¿Es que hay otro socialismo al margen del Estado de Derecho? Pues sí, debe haberlo, el de la arbitrariedad y el de la fuerza bruta. Mas si queremos una sociedad civilizada debe haber normas, leyes, ética ciudadana, valores humanos, que son de acatamiento colectivo.
Porque sigue siendo válida la observación de Marx que en el socialismo –el que él se pensó- seguía rigiendo el derecho burgués. Y, eso es lo que sucede. Si tuviéramos aprobada la reforma constitucional otro gallo cantaría. Y, Marx, otra vez, se hubiera pelado.-