EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Son relativamente conocidas las circunstancias por las que la 2da. Internacional (socialistas hoy socialdemócratas) establecieron el 1º de mayo como Día del Trabajador. La movilización de laboral en Chicago, los enfrentamientos del 4 de mayo, el juicio ilegal a los 'Mártires de Chicago' y la ejecución de varios de ellos resultaron un acontecimiento no solamente clave en la historia mundial sino marcó el inicio de la persecución de los anarquistas en USA, donde -en forma ridícula- la marcha del Día del Trabajo sucede en septiembre. A propósito de los anarquistas estadounidenses, es una buena oportunidad para recordar a Emma Goldman.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Emma Goldman nació el 27 de junio de 1869 y murió el 14 de mayo de 1940. Goldman fue una célebre anarquista de origen lituano conocida por sus escritos y sus manifiestos radicales, libertarios y feministas, pionera en la lucha por la emancipación de la mujer.
Goldman nació en el seno de una familia judía de Kaunas, en Lituania. Los Goldman administraban un pequeño hotel.
La rebeldía de Emma se gestó originalmente en la Rusia zarista. En sus 'Memorias', ella recuerda a su padre, un trabajador que vivía en el ghetto judío, como “la pesadilla de mi infancia". Su madre, continuamente brutalizada por su marido -lo que era legal en la legislación zarista-, tenía asumido el papel de mujer sumisa y atada a las tradiciones y costumbres, como lo demuestra el hecho de que cuando Emma empezó a menstruar a los 11 años, le dio una bofetada y un consejo: “Es lo que necesita una joven cuando se convierte en mujer, como protección contra la desgracia".
El padre se quejaba de que Emma no hubiera sido el niño que él esperaba. Él dijo, según ella: “Las jóvenes no tienen por qué saber demasiado, sólo deben saber preparar un buen plato de pescado, cortar bien Ios tallarines, y dar al hombre muchos hijos”.
No era lo que soñaba Emma, una niña muy imaginativa. Desde temprana edad se planteó dedicarse a la medicina. Su paso por la escuela primaria resultó brillante pero fue también tan conflictiva que vio denegado su permiso para acceder a la enseñanza secundaria. Tenía 13 años cuando su familia se trasladó a San Petersburgo, el centro industrial e intelectual de Rusia.
Inmediatamente comenzó a ganarse la vida trabajando como obrera y frecuentó a miembros del movimiento nihilista, donde militaban numerosas mujeres antizaristas: Vera Figner, Vera Sazsulith, Praskovia Ivanóvskaya, OIga Liubatóvicht y Elizabeth Noválskaya. Por su extrema juventud, la intervención de Emma fue ínfima pero estas relaciones tensaron su vocación de rebelde.
En 1884, su padre arregló a muy "buen precio" su boda. Emma amenazó con lanzarse al helado río Volga sí la obligaban y se puso de pie en el borde de uno de sus puentes. Las tensiones fueron agravándose pero 1 año después Emma pudo huir a América, y sé estableció en Rochester junto con su hermana mayor.
Las condiciones eran deplorables y durante un tiempo Emma se vio derrotada. Encontró trabajo en una fábrica y se casó con Jacob Kershher, emigrante ruso y compañero suyo de trabajo, amable y cariñoso, un marido convencional que acabó haciéndosele insoportable.
Los hechos que se desencadenaron el 1º de mayo de 1886 y que se profundizaron con la ejecución en la hora de los 'Héroes de Chicago', animaron a Emma Goldman a unirse al movimiento anarquista y no al marxismo, al que también había frecuentado.
Emma se separó y se fue a New York. Pero ella continuó legalmente casada para conservar su ciudadanía estadounidense.
En New York ella conoció a Johann Most, un ex-marxista alemán expulsado del Partido Socialdemócrata alemán por su “extremismo” y que se había convertido en el anarquista más afín con la teoría de la “propaganda por el hecho" o sea de la acción terrorista contra la injusticia y sus representantes.
Su personalidad atrajo fuertemente a Emma durante cierto tiempo y pasó a ser su discípula y su amante. Pero no duró mucho. Los métodos dominantes de Johann la rebelaron, su actuación le pareció sectaria ya que se restringía a los medios germanos y no iba en función de las exigencias de las luchas de masas. Emma no estaba persuadida de la bondad de un movimiento organizado pero pensaba que la violencia podía aparecer como gratuita.
Luego ella conoció a Alexander Berkman, desde entonces su compañero casi inseparable, y un pintor también de origen ruso como Berkman. Existió una suerte de 'menage a trois' que al puritanismo estadounidense le pareció el colmo de la perversidad.
Pero luego Alexander, indignado por la masacre de trabajadores con motivo de la huelga de Hamestead Steel, decidió ejecutar por su propia cuenta al empresario Henry Clay Frick, responsable de la actuación de los pistoleros de la Pirkenton, que habían matado a 10 obreros.
El 12 de julio de 1892, Alexander se trasladó a Pittsburg y cumplió parcialmente su propósito ya que Henry Clay Frick sólo resultó herido y no tardó en recuperarse. Berkman fue condenado a 22 años de cárcel.
Emma consiguió la celebridad como protagonista de una gran campaña en defensa de su compañero y amante, demostró ser una soberbia oradora y pasó a defender otras causas de la libertad y del movimiento obrero. El colmo de su actuación ocurrió cuando asumió la defensa de León Czolgosz, un obrero de origen polaco que había provocado la muerte del presidente William McKinley en un atentado con una bomba.
El 10 de septiembre de 1901 la arrestaron por supuestamente participar en el complot de asesinato contra McKinley. La prensa llegó a instalarla como la instigadora del crimen, cuando era una mentira.
Al ser arrestada ella dijo: "¿Tengo yo la culpa de que un loco haga una mala interpretación de mis palabras?" Ella conoció a León Czolgosz semanas más tarde y dijo que Czolgosz había actuado por "indignación justiciera".
En 1917, y por 3ra. vez, fue encarcelada de nuevo junto con Alexander Berkman por conspirar contra la ley que obligaba al servicio militar en USA. Hizo públicas sus profundas convicciones pacifistas durante la 1ra. Guerra Mundial y criticó el conflicto por considerarlo un acto de imperialismo. Dos años después fue deportada a Rusia. Durante la audiencia en la que se trataba de su expulsión, J. Edgar Hoover, que era el presidente del jurado, calificó a Emma como una de las mujeres más peligrosas de América.
Ella pasó 2 años en una prisión federal en la penitenciaria de las islas Blackwell, donde en poco tiempo se ubicó a la cabeza de la lucha por la dignidad de los presos, desafiando a celadoras, policías, autoridades y todas las celdas de castigo. Logró modificar bastantes cosas, y ganó para esta causa a otra reclusa, Kate O’Hara, quien se haría famosa cuando, tras salir de libertad, se trasladó a California e inició una campaña de protesta contra los métodos carcelarios imperantes, llegando a ser directora de penales. O'Hara ejecutó notables reformas en el sistema.
Goldman fue una vanguardista de sus concepciones feministas, llegó a enojar aa Piotr Kropotkin, 'el príncipe anarquista'.
Emma llegó a asumir la defensa de los homosexuales, algo que casi ningún revolucionario notorio de su tiempo se atrevió a hacer.
En su formación revolucionaria, Emma fue antes feminista que anarquista. Alix Shulman escribió que Emma: “Utilizó la doctrina anarquista para explicar la opresión que padecían las mujeres, pues sabía muy bien que la raíz de semejante opresión era más profunda que las instituciones. Cuando su anarquismo entraba en conflicto con su feminismo, reaccionaba siempre como feminista. A semejanza de muchas mujeres de la izquierda actual, se rebeló cuando los hombres radicales le menospreciaban por el sólo hecho de ser mujer...”
En 1919 ella fue deportada a Rusia. Durante la audiencia en la que se trataba de su expulsión, J. Edgar Hoover, que era el presidente del jurado, calificó a Emma como una de las mujeres más peligrosas de América.
Residió en la URSS con Bekman y participó en la sublevación anarquista de Kronshtadt. Apoyó a los bolcheviques en contra de la división entre anarquistas y comunistas, hecho que se produjo durante la 1ra. Internacional. La represión política, la burocracia y los trabajos forzados que siguieron a la Revolución rusa contribuyeron, en gran medida, a cambiar las ideas de Goldman sobre la manera de utilizar la violencia, excepción hecha de la autodefensa.
Disconforme con el autoritarismo soviético, se instaló definitivamente en Canadá. En 1936, Goldman colaboró con el gobierno español republicano en Londres y Madrid durante la Guerra Civil española.
Emma Goldman murió en Toronto en 1940 y está enterrada en Chicago.-