Declaración del Anarquismo Revolucionario Internacional
Día Internacional de los Trabajadores / 2008
Peleamos por darle una Nueva Dirección
al Proletariado y a los Oprimidos
China y la ex URSS constituyen hoy con su Organización para la Cooperación de Shangai una fuerza capital/imperialista que presenta en Medio Oriente el principal dolor de cabeza para la derruida alianza imperialista anglosajona y empieza a disputarle numerosos mercados del mundo. Europa, por medio de la Unión Europea, sostiene serias pujas comerciales sobre los mercados emergentes con EE.UU. Sin mencionar que el patrón Euro esta desplazando al dólar en las relaciones económicas estratégicas (por ejemplo: petróleo.)
Todo esto viene reconfigurando desde principios del nuevo siglo una nueva espiral de luchas Inter-imperialistas anunciada por las quiebras en ENRON en EEUU y la última crisis del petróleo.
Los Anarquistas Revolucionarios no sólo señalamos el carácter objetivo de la crisis en puertas, sino que además denunciamos que las dos principales Revoluciones Proletarias orientadas por el marxismo a lo largo del Siglo XX desembocaron en una restauración “ordenada” del capitalismo en los países del “socialismo real”. En el mejor de los casos, lo que garantizaron las dictaduras partidarias en nombre del proletariado, ha sido una aguda super-explotación de las masas en función de un proceso acelerado de industrialización capitalista.
Lejos de la “liberación proletaria” y aún más de la extinción de las Clases, tanto la URSS como China han vivido una acelerada metamorfosis clasista en su seno, pasando de ser países campesinos y agrarios con una economía de subsistencia a consolidarse como países de obreros super-explotados e industriales. En el caso de la URSS, esto se logró, además, montándose sobre las débiles economías de los ex-miembros del COMECON; a China, en cambio, le bastó hasta cierto punto con la super-explotación de sus más de 1300 millones de habitantes. En la actualidad, aún se siente el efecto regresivo de los procesos de burocratización estatal que ha promovido y promueve la corriente marxista contra las iniciativas revolucionarias de los explotados.
Existe una importante desorientación internacional en nuestra Clase. Los sindicatos han caído mayoritariamente en manos de dirigencias amarillas y blancas que se sostienen en su posición garantizando el divisionismo y la desorganización entre las filas obreras. Se han constituido, con el apoyo de la reacción capital/imperialista de los ´80 y `90 en organizaciones rompehuelgas al servicio –en el mejor de los casos- de la conciliación de Clases y en general de la derrota permanente de la nuestra en beneficio de los explotadores. El Marxismo ha contribuido y contribuye lamentablemente a que las organizaciones proletarias vayan en este sentido pues pugna permanentemente por situar al proletariado como furgón de cola de las “luchas políticas” que se desarrollan en el seno de lo social.
Lo más gracioso es que se pretende la “independencia política” del proletariado, pero muy al margen de las luchas gremiales y sociales por medio de las cuales podría construirla. De esta manera, para la mayor porción de las corrientes marxistas, la “independencia política” del proletariado esta “resguardada” (exclusivamente) en los partidos proletariados que pretenden representarlo.
La experiencia de los marxistas no es congruente con la teoría de la “Revolución Permanente” o “Ininterrumpida” sino más bien con la de la “Derrota Permanente”. En el mejor de los casos han conseguido que un país sub-desarrollado de principios o mediados del siglo XX pasase a formar fila entre las naciones opresoras e imperialistas… ¿Es esto algo por lo cuál un socialista revolucionario debiera sentirse orgulloso? ¡El Campo Obrero y Popular necesita una nueva orientación!
Los anarquistas revolucionarios, los bakuninistas internacionalistas, pretendemos organizarnos en el plano internacional no como expresión de la “independencia política” del proletariado sino para combatir en pro de lograrla junto a los trabajadores y junto a todos los revolucionarios del mundo. Para nosotros la máxima de “la liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos” se aplica en todo sentido, debiéramos agregarle -para más detalle- que es un “trámite” en el que no se aceptan gestores o intermediarios.
Apostamos a reagrupar al proletariado en una Internacional Sindical Obrera con pluralidad política e ideológica dentro de las fronteras del Clasismo. Es necesario que los trabajadores podamos defender cada centímetro de nuestras victorias pero aún más importante es que dejemos de poner la otra mejilla y comencemos a devolverles golpe por golpe a los explotadores.
Éste será un año de definiciones para los anarquistas revolucionarios. Pues será el año en el que construiremos nuestra Liga Internacional para ponernos nuevamente a militar al servicio de la Revolución Social Proletaria, más allá de las fronteras estatales de los explotadores.