EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
¿Habrá golpe?, se pregunta DAR
En la edición de hoy del semanario “Quinto Día” publica Domingo Alberto Rangel (DAR) un artículo intitulado “¿Habrá golpe aquí?”, que merece ser comentado.
Voy a pasar como sobre ascuas en lo que respecta a los ditirambos que Rangel le dedica a Chávez, y entremos directamente a lo que nos interesa.
Argumenta DAR que “a Chávez lo ha salvado del golpe de Estado un hecho nuevo en la política venezolana desde 1990”. Y se responde: la división de las Fuerzas Armadas, ya que el Estado Mayor ya no es el órgano jerárquico que fue en los tiempos de Pérez Jiménez, Betancourt, etc., hasta 1990, según DAR. Y, luego, se pone a divagar.
Pero retengamos esta hipótesis: las Fuerzas Armadas venezolanas están divididas porque no existe el Estado Mayor al menos desde 1990. Esta es la esencia –eso creo- de su premisa.
Creo que esa es una premisa propia de la ideología que ha sustentado DAR toda su vida. Pero discrepo de ella. Y digo por qué.
Las Fuerzas Armadas no están ni han estado divididas en ningún momento de nuestra historia reciente, y mucho menos desde 1990. Que se haya pulverizado el Estado Mayor de los viejos tiempos del pérezjimenismo y del betancourtismo –desde 1990, como apunta DAR-, no quiere decir que no haya un “Comando Unificado” que es el CUFAN y que, curiosamente, fue el que derribó a Chávez el 11 de Abril de 2002. En ese momento, el titular del CUFAN era el general Manuel Rosendo. Éste, al lado de otros generales, exigió la renuncia del Presidente de la República, parapeteados en Fuerte Tiuna. Así que, es evidente, que parte de la premisa de DAR es falsa.
La otra parte, la de que las Fuerzas Armadas están divididas, es también falsa. En cualquier país, las Fuerzas Armadas, los cuarteles, siempre son centro de logias diversas, de grupos ideológicos, como en la vida civil, pero los une no tanto la “democracia interna” sino la “institución” como tal. No son las Fuerzas Armadas un parlamento; son una institución, y como tal, responde a sus objetivos en tanto tal. En una trasnacional sus gerentes pueden ser vegetarianos o carnívoros; punketos o metrosexuales; budistas o opusdeístas; pero todos trabajan para la misión de la transnacional. Esta es la clave.
Lo que hay que demostrar es que las Fuerzas Armadas generaron esta Revolución Bolivariana y extraer las consecuencias; así como elucidar las razones que llevaron a las Fuerzas Armadas a hacerse revolucionarias.
Pero DAR no podrá hacerlo. Porque ideólogo, hombre de letras y universitario de los de antes, creyó superado, en este país, “el siglo XIX de Páez”. Y, si del todo no se lo creyó, al menos forma parte de esa generación de venezolanos que creyeron que, con Rómulo Gallegos, habíamos “entrado en la civilización”. Sí, “hemos entrado en la civilización”, pero de la mano de las Fuerzas Armadas.
Como pocos, DAR simboliza el fracaso de toda una generación.-