Fuerzas Especiales del Ejército de los Estados Unidos secuestran por error a 11 miembros de las Fuerzas Armadas Turcas. Tras esta humillación que acaba con el suicidio de uno de ellos, un agente del servicio secreto turco y amigo de la víctima viaja a Irak para investigar el caso en plena ocupación de las tropas Estadounidenses.
El agente turco viaja al norte iraquí para hallar al estadounidense responsable del arresto en Sulaymaniyah y aquí el filme aprovecha para mostrar una serie de atrocidades cometidas por soldados y personajes estadounidenses en Irak.
En una escena, soldados de Estados Unidos masacran a civiles durante un casamiento. En otra lanzan bombas contra una mezquita durante los rezos nocturnos. Un médico judío americano cosecha los cadáveres de los iraquíes muertos para vender sus órganos a personas ricas en Nueva York, Londres y Tel Aviv para trasplante de órganos. La cinta ilustra por primera vez las atrocidades cometidas en la cárcel de Abu Ghraib.
Cuando las detenidos son transportados en un contenedor sellado y están en peligro de morir sofocados, un soldado dispara sobre el contenedor "para hacer agujeros para que el aire entre", pero muchos detenidos mueren o son heridos.
Queremos decir la amarga verdad. Queremos decir que esto está mal, afirma el guionista de la película, Bahadir Ozdener.