EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
| ¡Eh, tú, izquierda! |
| Rossana Rossanda · · · · · |
| 16/12/07 |
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¡Hay que ver lo apresurados y esnobs que estamos siendo ante el primer intento de la galaxia de las izquierdas por juntarse! Parece que los más resabiados ni siquiera han ido a ver qué se cuece. Y sin embargo, no hay otra salida: o se entrega el ámbito de la política a Veltroni, y nosotros nos contentamos con ser, en el mejor de los casos, fragmentos interesantes e inteligencias o conciencias críticas, o volvemos a hablarnos los unos a los otros "para". Para hacer juntos algo que frene la deriva hacia la centralización desenfrenada del poder del dinero y de las mercancías que nos trituran, de uno en uno, a todos y cada uno de los cuatro gatos que somos. Rara y muy fugazmente, masas
Se puede objetar: pero, a fin de cuentas, en esta parte del planeta nos las vamos arreglando, En la mayoría de los casos, tenemos un techo donde cobijarnos, un plato de comida, una cierta compasión hacia los excuidos. Es cierto. Poner freno al mecanismo mundialmente activo resulta apremiante allí donde éste produce directamente la muerte, que no es nuestro caso. No al menos para la absoluta mayoría de nosotros, y las minorías inmersas en la miseria ¿a quién le importan? Así, al ninguneo de la Cosa Roja –¡que estúpida expresión!— por parte de los grandes medios de comunicación (con excepción de Rai 1) se le ha sumado nuestra propia frialdad, que ha quedado solapada por los cuatro muertos de la Thyssen, como si un accidente de trabajo de esta naturaleza no fuese un acontecimiento achacable al mecanismo hoy dominante
Yo no estoy de acuerdo. Por lo que yo sé, la reunión del sábado y del domingo no ha dado más que una respuesta: la decisión de trabajar juntos. Un objetivo mínimo: no acudir dispersos a las próximas elecciones, lo que no es mucho, pero mejor es eso que nada. Un objetivo máximo, pero falto de mayor prospección: convertirse en partido. A decir verdad, estamos en las mismas, y seguiremos estándolo mientras se carezca de una elaboración común sobre la situación en la que nos encontramos, y no haya un intento común de interpretación sobre las diversas subjetividades presentes, de lo que cada una pone en las diversas siglas o movimientos, por qué uno o una están en éste y no en aquél. Pero una cosa es sentirnos tesela de un mosaico complicado, sobre cuya naturaleza y destino se mutiplican las dudas, y otra sentirnos satisfechos y autocomplacidos. Si esto último, como parece, se ha terminado –así lo indican también los insignes asentimientos de cabeza dados—, pueden comenzar a trabajar juntos. También con las feministas, que vienen de muy lejos, y en este primer encuentro han opuesto a un ritual su propio ritual, haciéndose responder con palabras rituales, pero que si quieren influir verdaderamente deberán demostrar que no existe un solo rincón en el panorama político en el que nos encontramos que no esté atravesado por el conflicto de los sexos, también éste en proceso de cambio. Un conflicto que –lleva razón en esto Dominijanni— no se reduce a las preferencias sexuales, que pertenecen, y esto debe seguir así, a la libertad individual. Dejemos las preocupaciones sobre esas cosas al Vaticano
Comenzar por el tema de las figuras o tipologías sociales nos conduce en derechura, tanto a quienes creen en ellas como a quienes no creen, a convertirnos en Martillos de Herejes (o dicho de otro modo, a la caza de brujas)
En mi opinión, la mayor urgencia consiste en garantizar un espacio, un perímetro, en cuyo interior puedan hablarse, responderse, tratar de construir una plataforma que tenga proyeccción en el ámbito de las ideas, en el social y en el ámbito institucional. Sobre los límites de este último se puede hablar mucho, pero sin estar en él se es menos influyente, y, ciertamente, limitarse, tan sólo, al mismo significa cortarse raíces y canales de alimentación
¿Tema prioritario? En mi opinión, comprender cómo los sujetos, individuales y colectivos, son producidos o corroídos o condicionados o mermados en sus libertades por el mecanismo económico-político de los poderes hoy mundialmente dominantes. Mecanismo articulado, en proceso de cambio, productor de desgarraduras, incluso interiores, ineludible. Pero, a la vez, condicionado por las subjetividades con las que se acopla y con las cuales se confronta. La vieja canción, Marx sí, Marx no, se dirime según este criterio. No se puede reducir, como suele hacerse, a la "cuestión del trabajo". En contrapartida, una subjetividad no se comprende por su relación con otra subjetividad, sino ambas por su relación, por decirlo así, con la pesadumbre del mundo.
No veo que esto ofrezca mayor dificultad para quien está en el entorno de Refundación Comunista o del Partido Comunista de Italia, salvo que acaben en el rechazo, en la reafirmación de un "de dónde venimos" ( justo cuando sería el momento de mirarse a la cara en lugar de autoensalzarse o de execrar del otro) .Ni creo que exista dificultad entre los ecologistas: al igual que O´connor, aunque sin él, saben muy bien hasta qué punto las correrías de rapiña contra los equilibrios naturales o ambientales dependen del dinero y de la cosificación mercantil general
La batalla en favor del ecosistema no tiene antagonistas distintos de los que se enfrentan a favor o en contra del trabajo asalariado y de las guerras. En cuanto a los movimientos , su propia filosofía les facilita la adhesión a todo, sea esto o aquello, manteniendo a la vez su independencia. Y lo mismo cabe decir sobre la causa de las mujeres, que, por otra parte, no se agotará nunca, ni siquiera con la más compleja y refinada de las políticas –el feminismo sabe muy bien que no es "una de las" experiencias, sino que es constitutivo de la especie humana. Creo, para acabar, que también nuestros periódicos deberían poner a disposición, no su autonomía, pero sí sus páginas
Olvidaba el asunto del líder. Bueno, lo del líder está en último lugar. Y debería ayudar, al igual que el estado, a su propia extinción... es lo peor del famoso partido. Pero por ahora no me ocuparé de él.
Rossana Rossanda es una escritora y analista política italiana, cofundadora del cotidiano comunista italiano Il Manifesto. Acaban de aparecer en Italia sus muy recomendables memorias políticas: La ragazza del secolo scorso [La muchacha del siglo pasado], Einaudi, Roma 2005. El lector interesado puede escuchar una entrevista radiofónica (25 de enero de 2006) a Rossanda sobre su libro de memorias en Radio Popolare: parte 1 : siglo XX; octubre de 1917, mayo 1968, Berlinguer, el imperdonable suicidio del PCI, movimiento antiglobalización, feminismo; una generación derrotada; y parte 2 : zapatismo; clase obrera de postguerra; el discurso político de la memoria; Castro y Trotsky; estalinismo; elogio de una generación que quiso cambiar el mundo.
Traducción para www.sinpermiso.info: Joaquín Miras
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