EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Esto y aquello
Anarkohomínidos y sufragio
Al parecer la derrota del 2D ha suscitado controversias de toda naturaleza en el seno de las fuerzas partidarias del progreso social. Es inusitada esta suerte de inflación de la crítica que venimos presenciando en los últimos quince días. Porque todo quisque se cree con derecho a opinar y a desopinar sobre lo acaecido y sobre las causas de tan inesperado fenómeno. Y, desde luego, eso corrobora que la libertad de expresión donde más se ejerce es en el seno del chavismo. Pero, a la vez, confirma lo que hasta hace pocos años era una sospecha nuestra: los venezolanos somos anarkohomínidos. Quiero decir con ese neologismo que somos practicantes de la anarquía y del desconcierto.
Más que voceros de colectivos los opinadores parecen voceros de sí mismos: es decir, son anarkohomínidos. Uno trata de imaginarse cuántas reuniones, encuentros, contactos, conversas, etc., se deben de haber realizado en estas últimas dos semanas y ninguna mente puede dar con la versión más acabada. Apesadumbrados por la derrota los progresistas sólo alcanzan a titubear un ¿qué pasó? Nadie ha dado con la respuesta acertada, y no piense el lector que la hallará en estas líneas.
Uno de los temas más escabrosos para el pensamiento utópico es el de los sistemas electorales, el de las elecciones, el del sufragio. Nada más ajeno a todo esa parafernalia que el utopismo. Ni Fourier ni Proudhon hubieran podido ser rectores del CNE. Las utopías son novelas, cuentos –no sé si de caminos o de autopistas- y por ello, a fin de no toparse con la realidad, prefiere la abstención: con ésta ni pierde ni gana. Tampoco los revolucionarios de bragueta pueden tener la paciencia que requiere tener un miembro de mesa: todo el santo día metiendo meñiques en la tinta azul, todo el santo día buscando cédulas de identidad en el cuaderno electoral, todo el santo día preguntando: ¿sabe cómo votar?, todo el santo día…Y, luego, a contar votos, a hacer actas, a hacer auditorías y, lo último, ¡transmitir los resultados! ¡Verga, qué güevo, caballero!
No. Los amiguetes de lo utópico no están para esas pendejadas: mejor es la abstención, la flojera, la “de todas formas Chávez no perderá…” Los anarkohomínidos entienden que hay que garantizar la revolución; lo que no entienden es que hay que hacerlo, entre otros lugares, en las mesas electorales.
Esta es una revolución jodedora. Es la única que se hace desde arriba sin tomar el poder a juro. Se hace desde arriba mediante un gobierno salido del sufragio. Semejante paradoja ni se le hubiera pasado por la cabeza a esos gemelos que eran Marx-Engels, ni al calvito de Lenin ni al retrechero de Trotski. Y, mucho menos, a la santa iglesia evangelizadora anarquista.
De eso se trata. De ganar elecciones. Si somos más deberíamos de obtener más votos. Si el meta mensaje chavista ha sintonizado con la gente ésta debería votar por el chavismo. Lógica elemental. Pues no. No votaron por el chavismo esos tres millones de anarkohomínidos que nadie ha podido saber dónde andan. ¿Qué se hicieron? Porque la lógica es abrasadoramente elemental: si en diciembre de 2006 votaron 7 millones por Chávez y el 2D votaron 4 millones, entonces eso significa que el chavismo, en un año, se desinfló en 3 millones de electores. ¡Eureka!
¿Qué ha hecho de “raro” el chavismo durante el 2007, que ya no haya hecho entre 1999 y 2006? Ni idea. Para mí que la vaina de los 3 millones es como el misterio de la vida de los anarkohomínidos: ¿por qué somos así los venezolanos? Relataba en cierta ocasión Eduardo Galeano que los uruguayos eran una suerte de “anarquistas conservadores” aludiendo a la idiosincrasia de los orientales. Tengo para mí que los venezolanos somos una mezcla de anarquistas de palo y tente tieso con místicos budistas del Tibet o del Nepal. Pero con esa música que es mezcla de salsa y de los sonidos de la cultura urbana de hogaño. Somos así, sencillamente.
Porque la otra es que el mismo Chávez es el culpable de esa derrota del 2D. Porque anda diciendo que tenemos petróleo y gas para 300 millones de años. ¡Verga, ¿sí?! No joda, ¿para qué vamos a levantarnos temprano a ir a votar? ¿Y qué necesidad tenemos de trabajar la agricultura si con el realero que nos entrará por petróleo podemos comprar lo que deseemos en cualquier sitio? Chávez se la puso fácil a esos anarquistas salseros y bochincheros que son los venezolanos. Así, cualquiera. Pero ciertamente los liberales suelen decir que “el pueblo nunca se equivoca” para jalarle bola al pueblo. La pinga, el 2D los anarkohomínidos se equivocaron…
Floreal Castilla.-