EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Los Anarquistas de Izquierda auspiciamos el voto por el SÍ en el referéndum sobre la reforma constitucional que celebrará el país el 2 de diciembre de 2007. Esa es la lógica de la democracia revolucionaria, es decir, la democracia participativa y protagónica. NO SUSCRIBIMOS LA ABSTENCIÓN.
La Derecha anarcoliberal, por su parte, llama a la abstención porque, dice, se busca perpetuar, en Venezuela, un “Totalitarismo”.
Realmente, el Totalitarismo Venezolano fue entronizado por Acción Democrática prácticamente desde 1960, con el objeto de abatir a las vanguardias populares que preconizaban una vía como la que, en esos años, se inauguraba en Cuba; es decir, una democracia popular pero antimperialista.
Un régimen es Totalitario cuando ni siquiera la más elemental acción humana y/o colectiva está fuera de su control o de su propia iniciativa. Cuando las necesidades son manipuladas desde los centros del poder económico; cuando los ciudadanos y las ciudadanas son sometidos a control previo policial y a seguimiento continuo debido a sus aficiones, a sus gustos, a sus inclinaciones, a sus temperamentos, etc. Un régimen es Totalitario cuando el sistema político se petrifica; es inamovible; cuando el sistema social es ordenado y organizado de arriba abajo. Un régimen Totalitario jamás ha existido plenamente porque siempre hay espacios, intersticios, por los cuales se cuela la rebelión humana innata contra toda Dominación. Lo que sí ha habido son formas de producción Totalitarias: el sistema esclavista, primero; y el sistema de trabajo asalariado, que es otra forma de la esclavitud tardía, no es en sí mismo un sistema Totalitario porque, la mayor parte de las veces, permite que los asalariados se organicen en sindicatos.
Lo que sí hay son Imperios Totalitarios: todo imperio venido a menos, inclusive, tuvo etapas totalitarias: el inglés, el español, el francés, el japonés. El Imperio de los Estados Unidos es absolutamente Totalitario a nivel planetario aunque en su metrópolis pase por Liberal, admitiendo la oposición interna, la disidencia incluso y hasta las organizaciones adversas.
Así, pues, es absurdo caracterizar al gobierno actual de Venezuela como Totalitario; o al que esboza la propuesta de reforma constitucional; porque, al contrario, es un gobierno salido de las urnas electorales; no es el gobierno de un imperio; no suprime el pluralismo político ni mucho menos el económico; no es una dictadura; etc.
Lo que se quiere ocultar cuando se califica de Totalitario al chavismo venezolano es que simplemente la mayoría de los venezolanos (alrededor de un 70%) vota por los chavistas; que esa misma proporción, si las condiciones son las favorables, sería la que alcanzaría el SÍ en el referéndum; y que, definitivamente, el chavismo o los chavistas son la mayoría del país.
Esto sería lo que debería ser elucidado; y no valiéndose de las ficciones de la ciencia política descalificarlo de entrada aduciendo un carácter Totalitario que ni tiene ni tendrá.
¿Por qué el chavismo es mayoría en el país? ¿Por qué Chávez ha ganado todas las consultas electorales? ¿Cómo es posible que sus adversarios y sus enemigos –de adentro y de afuera- hayan apostado todas sus energías a su desaparición y no lo hayan conseguido en ocho años? ¿Cómo es posible que un Gobierno Totalitario se someta a referéndum revocatorio, hace tres años, y lo gane? Éstas, y sus relacionadas, son las preguntas que deben responderse. ¿Por qué Chávez?
Las respuestas a estas interrogantes no están en las ficciones o categorías de la ciencia política. No. Quiénes usan esa línea sólo demuestran el cipayismo que siempre los acompaña: es decir, la explicación de lo venezolano, estaría siempre en el exterior, en los centros ideológicos del Primer Mundo.
No. La explicación del chavismo está en Venezuela, en la conformación que hizo a este país, a esta población, en el imaginario venezolano. El chavismo está en la historia de Venezuela.
Así que ni totalitarismos ni leches. En Venezuela, se trata de hacer un Estado Nacional –antes tuvimos simplemente Administraciones coloniales o neocoloniales- y, desde el Estado y fuera de él, aglutinar las iniciativas sociales e individuales en el marco de un plan de desarrollo del país. A eso los chavistas lo llaman socialismo. Y, el lugar de los Anarquistas de izquierda en ese escenario no es otro que consolidar el poder popular anticapitalista; impulsar el cooperativismo y todas las formas del trabajo asociado; reforzar las capacidades de defensa popular de la revolución; hacernos fuertes en los organismos populares de todas las especies con el objeto de fortalecer ese poder autogestionado y autogestionario de tal forma que sin él el poder político central sea inviable y combatir a la derecha endógena tanto como a la exógena.
En otros términos: hacer efectiva cada vez más la consigna de que “con Chávez manda el pueblo”. Es decir, mandar obedeciendo y obedecer mandando.
¡A votar SÍ el 2 de diciembre!
¡Por el Socialismo y la Libertad!