EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
La importancia del Derecho en los procesos revolucionarios se ha resaltado bastante poco. Está, por un lado, la famosa sentencia de Marx, en la “Crítica al programa de Gotha”, en la cual sostenía que durante la etapa socialista seguiría vigente el “derecho burgués”. Por otro lado, la clásica insistencia de P. J. Proudhon en el Derecho más que en la Historia, según apuntara en su momento su discípulo M. Bakunin. Asimismo, los anarquistas ocultan con muy poca suerte que las conquistas colectivistas durante la Guerra Civil española –que los anarquistas llaman “Revolución Española”- entre 1936 y 1939, requirió de un Decreto de parte de la Generalitat catalana mediante el cual se legalizaba la incautación, colectivización y socialización llevada a cabo por las organizaciones sindicales y de izquierda en los primeros meses del alzamiento fascista franquista en la zona catalana.
Es decir, toda Revolución, por ser precisamente una Revolución, genera un nuevo Derecho. Éste nunca puede ser radicalmente una ruptura con el Derecho anterior, y eso se vio en Rusia, en China, en Cuba y en cualquier otro lugar donde un cambio social significativo se haya llevado a cabo.
Pasa lo mismo en Venezuela. En el marco de la Revolución Bolivariana, que, realmente, arranca en noviembre de 2001 con los famosos decretos-leyes habilitantes que originaron el alzamiento de la clase empresarial y de sus sindicatos adictos. Y que terminaría desembocando en el golpe militar del 11 de abril de 2002 y el sabotaje petrolero 2002-2003.
La legalidad burguesa va dando paso a un tipo de legalidad que sin ser clasista es al menos un avance porque va dándole fuerza legal al proyecto socialista sin completarlo, es decir, sin agotar sus posibilidades de enriquecimiento legal.
El proceso constituyente fue el punto de partida de la Revolución Bolivariana, en 1999. Siendo fiel a sí misma se reactiva dicho proceso al convocar a los ciudadanos al referéndum del 2 de diciembre con el objeto de aprobar o no aprobar la Reforma Constitucional sancionada por el Parlamento venezolano luego de un amplia consulta y un enriquecedor debate con los sectores organizados de la sociedad civil.
Los anarquistas de izquierda que venimos apoyando críticamente la Revolución Bolivariana estimamos que la fase del 2 de diciembre es fundamental para entronizar la revolución ya que la Reforma Constitucional contempla la emergencia –si bien aún no totalmente estructurado- del poder popular; el planteo de nuevas formas de propiedad del trabajo asociado; fundamentales disposiciones en materia de capital financiero; reordenamiento territorial indispensable para una lógica de las esferas de la igualdad contempladas en un plan productivo nacional; y, lo que nos parece básico, la posibilidad de que Hugo Chávez pueda seguir siendo Presidente de Venezuela por catorce años más, a partir del 2013, ya que, no cabe duda de ello, es el líder de la Revolución y la cabeza visible de los variados equipos multidisciplinarios que cotidianamente laboran por hacer de Venezuela una sociedad más justa, más democrática, más libertaria y más soberana frente a las relaciones de poder mundiales.
Nosotros, somos anarquistas porque estamos a favor del progreso y superación de todos los pueblos, de todas las etnias, de todas las naciones, de todas las razas, de todos los hombres y de todas las mujeres.
Somos anarquistas porque estamos por la Libertad y por la Igualdad. Libertad sin igualdad es privilegio, e igualdad sin libertad es esclavitud. Desde los tiempos de Bakunin, los anarquistas no hemos dejado de pensar de la misma manera.
Nuestro “apoyo crítico” consiste en que preferimos los tipos de estructuración social gestionados horizontal y autogestionariamente en el marco del poder popular antes que la gestión burocrática del socialismo. Pero también sabemos que esa utopía no es soplar y hacer botellas. Estamos convencidos de que la Revolución Bolivariana se enrumba hacia el poder popular autogestionario y generalizado; es decir, hacia la autogestión generalizada. No se trata de una carrera libre de obstáculos. Al contrario, apenas estamos gateando.-
F.C.-