EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
| 90 veces más claro | ||
| Odei Armaolea para kimetz | ||
| Celebramos en estas fechas el 90 Aniversario de la Revolución de Octubre. Una vez más, a lo largo y ancho del globo se suceden los actos de homenaje. Aunque esta vez, sin embargo, parece que desde los detractores la postura elegida ha sido el silencio. Silencio autosuficiente. | ||
Y hoy, 90 años después, ¿De que deberíamos hablar? Quizás deberíamos plantearnos un poco que en todo este Totum Revolutum en el que vivimos, muchas cosas son herencia del pasado, con lo bueno y lo malo que ello implica. Críticas a nuestra realidad, la verdad, oímos muchas. Muchas justas, otras, quizás no tanto. Pero todas ellas voces que se alzan entre las masas clamando en contra de la injusticia y de la opresión. Ahora, lo que tendríamos que delimitar no es solo la necesidad de las críticas, sino, y sobre todo, la imperiosa necesidad de las soluciones. Estudios reputados afirman que vivimos en un mundo contaminado en el que en tan solo 20 años los efectos del cambio climático serán irreversibles. La miseria afecta a la mayoría del planeta, agravada últimamente, sobre todo, por el incremento de los precios de las necesidades básicas por la influencia del cereal usado para el biodiesel. Necesitamos soluciones. Y las necesitamos ya. Mientras tanto, gente diversa apuesta por determinados cambios dentro de este sistema injusto, el Capitalismo, sin plantear ni siquiera la necesidad de transformación radical que esta sociedad exige frente a un modelo de organización injusto y derrochador. Y, claro, hacer una lectura de las experiencias revolucionarias que nos anteceden no parece ser un método adecuado para avanzar en las soluciones. No, es mejor seguir discutiendo al estilo de: - ¿Hace mal día hoy, no? - Si, seguro que es por el cambio climático. - Claro que es por el cambio climático, ¿Por qué iba a ser si no? - Al final nos iremos todos al carajo, ya verás. - Deberíamos crear una sociedad más justa y obligar a los empresarios a que no contaminen tanto, ¡las leyes están para algo! Y, por supuesto, a nadie se le pasa por la cabeza como conseguir esa transformación. El mundo ideal está tan solo ahí, en las ideas. O intenciones más bien. Pero siempre supeditadas a que a papa Estado y a los papás Empresarios les entre la cordura de lo católicamente perversos que son. A nadie se le ocurre decir que la vida no se compone de cosas buenas y malas, sino de realidades objetivas que nos condicionan, y que es sólo dentro de esos marcos donde podemos ejercer nuestra libertad. No se puede convencer al estado capitalista de su perversidad, porque tal no existe, tan solo administran esta sociedad con las leyes que la rigen, y el que estas se basen en la injusticia no forma parte de la inmoralidad del ser humano, sino de la injusta estructuración de esta sociedad, y eso, precisamente eso, es lo que hemos de cambiar. Curiosamente, esto empieza a oler a chamusquina. Este debate parece un poco “rojo” ¿no? Y, si somos capaces de quitarnos la venda de los ojos y de echar la vista atrás, nos daremos cuenta de que, en gran medida, nuestra situación actual depende no solo de los factores presentes, sino también de los heredados. Una realidad, que al ser analizada, nos enseña que la Revolución, como Leit Motiv del siglo pasado, como herencia, nos exige rescatar aspectos total y absolutamente necesarios para ella como son, por ejemplo, la existencia de un partido con organización, dirección y orientación revolucionaria, sin el cual jamás seremos capaces de articular una respuesta al Capitalismo. Y este Partido es necesario no solo como dirigente del Proletariado y de su lucha, sino también del necesario balance de nuestra herencia histórica. Hoy más que nunca, en estas fechas tan señaladas, hemos de ser capaces de reivindicar lo positivo de la lucha, y de lo que para ella es necesario, haciendo un riguroso examen de hechos pasados como la Gloriosa revolución de Octubre, donde los habitantes de la Rusia Zarista eligieron que su futuro no estaba en manos del parlamento burgués, sino en los Soviets, y hemos de recoger estas aportaciones, mirando al futuro, para ser más fuertes y retomar la única senda que con dignidad puede hacer del ser humano libre y salvar a este planeta de la autodestrucción: La Revolución. | ||
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