EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
12 de Octubre, día de nada: a seguir combatiendo al imperio global
Pocos como el brasileño Darcy Ribeiro han trazado el drama de la invasión europea en tierras americanas. Al examinar el caso del Brasil dice:
[La invasión europea muestra] “cómo se construye una nación contra la voluntad y los intereses del pueblo que la habitaba originalmente. Muestra también cómo su edificación prosigue después de siglos, siempre con el deseo de la gente reclutada para trabajar en su construcción. Fueron millones de indios, negros y blancos, ayer esclavos, hoy asalariados, jamás libres para imponer su propio proyecto de nación…”
“Una historia trágica. Heroica, en ciertos casos, pero esencialmente lúgubre en el día a día del pueblo multitudinario, que trabaja para producir lo que no come ni usa y sí lo que es requerido de él por sus amos. Brasil siempre fue –aún es- un espantoso molino de gastar gente, aunque sea, al mismo tiempo, un prodigioso criadero de gente. Seis millones de indios existían aquí cuando llegó el primer europeo. No quedan hoy, como indios, no trescientos mil. No se sabe cuántos negros fueron sacrificados, tanto en las cacerías en África como en la tenebrosa travesía de los barcos negreros, y después, ya aquí, en la dura labor de los cañaverales, de las minas, de los cafetales. No habrán sido menos de diez millones, sospecho. Unos ocho millones de blancos fueron reclutados cuando en el siglo pasado, se convirtió –él también- en un ganado humano exportable para las plantaciones brasileñas.”
A partir de finales del siglo XV y comienzos del siguiente, América es incorporada, por la fuerza bruta, al mercado capitalista mundial: fue la Primera Globalización.
El capitalismo, hasta entonces, pujaba en Europa por abatir las estructuras del feudalismo, entronizadas desde los tiempos del imperio romano; los banqueros florentinos, holandeses –muchos de ellos marranos- ya habían establecido las bases del futuro reino del capital, faltaba la clase que lo ensancharía: la burguesía.
Mas la dominación del feudalismo sobre los seres humanos que les daba la connotación de siervos sería trasladada al modo de producción del capitalismo deviniéndolos en asalariados. El proletariado era el mismo.
América fue el paraíso del desarrollo capitalista europeo. Recursos naturales inagotables; riquezas mineras, oro, plata, diamantes, etc.; esclavos gratuitos, cambiaron a lo largo del siglo XVI la pujanza europea.
“La expansión ibérica desencadena el más prodigiosos de los procesos civilizatorios –apunta Ribeiro- de la historia humana. Aquel que fue el más destructivo y ruinoso, por los miles de pueblos singulares, con sus propias lenguas y culturas originales, que exterminó; por la inmensidad de riquezas que saqueó, y por las civilizaciones florecientes que cortó y mató. Aquel que fue, también, el más fecundo creador de pueblos.”
Todo los pueblos y civilizaciones precolombinas “era como si no existiesen [para los europeos], porque existían para sí mismas, sin ninguna utilidad para el europeo mientras no produjeran mercaderías para enriquecerlos. Su sentido verdaderos fue poco a poco revelándose: era el de una inmensa fuerza de trabajo reclutable y de cantidades inmensas de riquezas saqueables”
Al lado del conquistador vino el fraile. Con la espada vino la fe. La impusieron a sangre y fuego.
El proceso de acumulación originaria desatado por Europa saqueando a América y, en general, a toda la Periferia donde el europeo llegó, transfirió la riqueza a latitudes que prosperaron, entre saltos y saltos, conservando, aún hoy día, la hegemonía en el mundo contemporáneo. Hegemonía primero imperialista y ahora cultural, mercantil, científica, tecnológica…
Así como el colonialismo devino en necolonialismo así también el imperialismo devino en neoimperialismo.
Europa pretende ser el faro de la civilización planetaria y darle lecciones de civilización al resto de los pueblos. Y, no se vaya a creer, que ese complejo de superioridad es exclusivo de casas reales, aristócratas o terratenientes, banqueros o traficantes. No.
515 años de lavado cerebral le hizo creer a los pueblos europeos que estaban predestinados y que, probablemente, eran los elegidos de Dios. Eso fue macerando sus valores tanto privados como públicos; esa falsa creencia impregnó toda su cultura.
Sin embargo, en esta Segunda Globalización es harto evidente que los trabajadores y las trabajadoras; que las naciones sometidas y los pueblos oprimidos; que las minorías excluidas de Europa –y de sus hechuras americanas, oceánicas o asiáticas: Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Japón- enfrentan por igual a la barbarie del Neoliberalismo; porque hay un Neoliberalismo endógeno en los países que fueron imperios o que aún lo son, y otro Neoliberalismo exógeno para consumo de las élites cipayas de los territorios que fueron colonias o que aún lo son.
Oprimen en el Norte y en el Sur; explotan en el Norte y en el Sur; hacen la guerra en el Norte y en el Sur. El dominio mantiene un modo de vida suntuoso en ciertas zonas del Norte así como lo mantiene en ciertas zonas del Sur, mas artificialmente. Las grietas de las crisis permanentes hacen crujir las estructuras dominantes por doquier.
Sólo la voluntad de los esclavos globalizados podrá, tanto en el Norte como en el Sur, golpear y desmoronar al dominio. Voluntad organizada no sólo con herramientas destinadas al uso sino con la nueva ética de la libertad y la igualdad.
F.C.-