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EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net

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Análisis de la actualidad al 25 de septiembre de 2007

Sigue siendo un misterio el documento que el PCV entregó a Chávez. Hoy, la prensa recoge unas declaraciones del vocero del Buró Político del PCV que asegura que el próximo Lunes se hará público; sin embargo, el Buró, hizo pública la carta que se le dirigió a Chávez presentándole el documento. Pero interesa éste.

 

Porque el PCV es la única agrupación partidaria que ha acompañado a Chávez desde 1998 que no ha dado muestras de oportunismo ni en mayor ni en menor medida.

 

Cuando Chávez planteó la edificación del PSUV importantes cuadros del PCV abandonaron el viejo partido y se incorporaron a la nueva formación.

 

Quedándose en su postura desde la óptica marxista-leninista el viejo PCV ha dado muestras de coherencia con respecto al momento actual de la Revolución Bolivariana.

 

Así que las observaciones del PCV al proyecto de Reforma Constitucional presentado por el Presidente Chávez son de suma importancia, especialmente cuando proviene de un sector del país tan apegado a sus formulaciones ideológicas y de tanta trayectoria en las luchas populares del pueblo venezolano.

 

Que es lo otro a lo que voy.

 

Aparece en “El Nacional” (25 septiembre 2007 / p.12, cuerpo 1) un trabajo de Néstor Francia demarcándose de la intempestiva alusión de Chávez a una suerte de “tribunal disciplinario” del PSUV, que nadie sabía que existía –hasta que lo dijo el propio Chávez- y que es anterior al PSUV, que aún no está fundado.

 

Siendo correctas las observaciones de Francia sin embargo tampoco podemos pecar de idealistas o de ingenuos.

 

Debemos afirmarlo por toda la calle del medio: si el mando vertical titubea en esta circunstancia histórica a la Revolución Bolivariana se la lleva el Diablo.

 

Todavía no se han creado los escenarios para que el mando vertical pueda irse administrando horizontalmente por nuevas generaciones formadas en otra ética y en otra visión del país. Tan simple como eso.

 

Hay que mantener la disciplina allí donde sea necesario mantenerla. No se puede confundir disidencia con indisciplina ni tampoco con fraccionamiento.

 

La Revolución Bolivariana es una revolución policlasista desde la cúspide a la base. Ésta todavía requiere de muchos elementos para desplazar las esferas de toma de decisiones a las bases populares.

 

Se pretende hacerlo por las vías constitucional y legal. Pero esto no quiere decir que todo esté listo. El camino es largo y lleno de obstáculos.

 

Y, no está sola en el mundo la Revolución Bolivariana. Y, es evidente que ha afectado intereses muy poderosos –internos y foráneos- amén de otros que al planificar sus escenarios la ven claramente como un obstáculo que debe ser apartado o suprimido.

 

Los intereses foráneos son de diverso calibre. Mas los internos no han dejado de acicatear la conspiración y el descalabro de la Revolución.

 

Así que una pendejada como esa de Chávez de sacarse de la manga un “tribunal disciplinario del PSUV” sin que el PSUV haya sido fundado –orgánicamente- no debe escandalizar a nadie. Usó esa figura retórica para alertarle a alguno de sus más íntimos camaradas que el mando vertical lo ejercía él, así que fue simplemente un aldabonazo.

Ahí, pues, no está la esencia de la cosa.

 

Los enemigos de la Revolución Bolivariana ni bola le pararon a ese “tribunal disciplinario” de marras sacado de la manga por Chávez. Ellos saben que la esencia no está en esa anécdota. Chávez mismo lo ha dicho: “fíjense en lo que hago y no en lo que digo”.

 

Pero por un prurito antistalinista subyacente muchos escribidores saltan de inmediato a la palestra alertándonos de “fantasmas totalitarios”. Durante mucho tiempo yo también pensé de esa manera.

 

Pero las realidades son más complejas que los trajes ideológicos que buscan explicarlas, interpretarlas y hasta diagnosticarlas.

 

Creo que hay que revisar el antistalinismo sin tapujos. De la misma manera como los rusos de hoy (2007) tratan de explicarse su historia de 90 años, día tras día. Los rusos están revisando su pasado. Eso traerá nuevas luces, no cabe duda. Pero tienen que revisar realmente tres pasados: 1) el pasado que les contó el PCUS; 2) el pasado que fabricaron las potencias occidentales para consumo de la Europa del Este y, en general, todo el “bloque socialista”; y, 3) el pasado de los hechos acaecidos, relacionándolos entre sí, en varios planos explicativos, partiendo, entre otras, de la base que Rusia, en 1917, era un país atrasado y, hoy, en 2007, es una potencia que si no asusta a las potencias occidentales por lo menos las mantiene vigilantes.

 

Lo mismo pasa con el antistalinismo. ¿De qué antistalinismo estamos hablando? ¿Del que construyó el mundo anglosajón que, a la vez, se desparramó en traducciones literales al idioma castellano? ¿Por qué debo creerle a ese antistalinismo? Si le creo a ese antistalinismo terminaré justificando la guerra de Irak.

 

No recuerdo el autor, pero hace días leía yo a uno que afirmaba que la democracia en la URSS realmente comenzó a declinar en 1936 a raíz de los “procesos de Moscú”. ¡En 1936, qué cosa, ¿no?! Stalin alcanza el poder en 1922, si mal no recuerdo; Lenin fallece en 1924; y Trotsky sale de la URSS en 1929. Es decir, que según ese autor la “democracia soviética” estuvo viva desde 1917 a 1936, es decir, por casi 20 años.

 

¿Y cuáles serían las razones que llevaron a la dirección soviética a prescindir de los procedimientos democráticos y usar los dictatoriales? Habría que hacer una investigación histórica amplia y detallada.

 

Pero es evidente que era la guerra o la proximidad de ésta o lo que fuera; pero era la guerra. ¿Y la guerra contra quién era? ¡Contra el modelo encarnado por la URSS! Tan sencillo como eso. Las plutocracias occidentales no querían que la URSS siguiera existiendo: no lo quisieron en 1919 –al finalizar la Primera Guerra Mundial- ni tampoco después.

 

Ahora, ¿cuál era ese “modelo encarnado por la URSS”? ¿El socialismo científico? ¿El comunismo de los soviets? No me hagan reír. Algo había de eso, claro, pero la URSS era una molestia para las plutocracias occidentales no tanto porque fuera a instaurar el comunismo en el mundo, sino porque se había desarrollado endógenamente convirtiéndose en un mercado que se abastecía a sí mismo. Este fue el quid de la cuestión.

 

El capitalismo soviético era un modelo de acumulación y de uso del excedente administrado por ¡rusos! Y no por los inversionistas de Londres o de los Estados Unidos.

 

Así que, a mi juicio, hay que reinterpretar ese fulano antistalinismo.-

 

F.C.-

 

 

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