EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
La Revolución Bolivariana está entrando en fases de confrontación de niveles más críticos.
Una de esas fases es la del cambio de paradigma de la educación pública. Aquí se está jugando el país una de sus apuestas más fuertes. En realidad se trata de algo cardinal: ¿qué tipo de ciudadano requiere el país en las próximas décadas?
El proyecto bolivariano, a grandes rasgos, consiste en una primera etapa, en garantizar colectivamente los bienes y servicios para que todos puedan tener condiciones de vida que le permitan desarrollarse como personas, es decir, como ciudadanos. Se trata de un objetivo de crear individuos autónomos, responsables, éticamente viables en una sociedad de iguales, y, a la vez, solidarios. Para ello, paradoja de las paradojas, la Revolución Bolivariana viene combatiendo el Individualismo Capitalista –enraizado en la Cultura Gringa y/o Europea de la dependencia que nos han introyectado por cinco siglos, pero más aceleradamente desde que apareció el petróleo- para poder crear Personas. Es decir, combatimos el Individualismo con el objeto de crear Individuos. Y así es, se trata de la contradicción inherente al sistema de la explotación y de la dominación.
Otra de las fases es el abaratamiento de los servicios públicos y la vinculación de las empresas nacionalizadas con las comunidades y con los gérmenes del nuevo Poder Popular que alcanzará formas legales a partir de la aprobación de la Reforma Constitucional presentada por el Presidente Chávez. Se trata, desde luego, de una Revolución Gerencial inaudita. Mas eso requiere, obviamente, otro tipo de Gerente. Y eso es más fácil de decir que de hacer.
Nuevos retos para la imaginación de los venezolanos.
Por otro lado, se aceleran todas las actividades para el Bicentenario, el 2010, y vastos proyectos inundan al país con la opción de abandonar el subdesarrollo. Ojalá sea posible. Ayer, empero, “El Mundo”, titulaba que no alcanzará la gasolina para la cantidad de carros que van saliendo a inundar la circulación y por los que faltan por salir.
En la praxis venezolana cotidiana se caen los dogmas y los mitos. Hace una década no sabíamos qué íbamos a hacer con el país; hoy, tampoco sabemos hacia dónde vamos, pero se siente que en el país el consumo se ha disparado en todos los sectores y en todas las clases sociales.
La Revolución Bolivariana, vaya quién lo diría, ha creado su propia Sociedad de Consumo.
Pero las desigualdades no se han erradicado ni tampoco se ha controlado el nivel de la corrupción.
Estamos todavía en el laberinto.-