EL ECO DE LOS PASOS sostiene el apoyo crítico a la Revolución Venezolana desde el punto de vista del Comunismo Anarquista.- Colaboraciones a: cntfai@cantv.net
Ayer, los adecos celebraron otro aniversario más de su organización, sin pena ni gloria. Desde que AD se transformó en franquicia neoliberal ha dejado de ser lo que fue. A decir verdad, AD pasó por varias etapas, siempre al servicio de los intereses de los Estados Unidos en Venezuela. La etapa de Betancourt, la heroica, fue un movimiento anticomunista feroz. Betancourt no paró mientes en usar los resortes del gobierno para domesticar al movimiento popular y convertir la democracia en un asunto de élites. La etapa de Carlos Andrés Pérez, la decadencia, terminó entregando el país al F.M.I., siguiendo los dictados de Washington. AD pasó a la historia el 27 de febrero de 1989 cuando el pueblo se alzó frente a la imposición ¡del programa de AD!
Por eso llaman la atención las declaraciones del viejo Domingo Alberto Rangel B., en el “Quinto Día” de hoy (p. 20). En ellas se aprecia que el Jorungamuertos sigue siendo un adeco no ya de los de 1945 sino de los del PDN. A decir verdad, AD creció, en todos los sentidos, durante el trienio de 1945 a 1948, simplemente porque monopolizó el poder gubernamental y conservaba sus aires jacobinos primigenios. Tras el golpe militar de 1948, y a lo largo de la década de régimen militar, los activistas adecos, al menos en Caracas, no llegaban a cien. “No llegábamos a cien en toda Caracas”, me comentó cierta vez Salom Mesa que, en aquellos años, fue uno de los jefes del aparato de la resistencia adeca al pérezjimenismo. Mesa protagonizó diversas acciones como la de la liberación de Carnevali, antes de ser detenido por la Seguridad Nacional y encerrado hasta el 23 de enero de 1958.
Domingo que, sin lugar a dudas, sigue siendo uno de nuestros intelectuales más cultos, no quiere ver que el chavismo no es otra cosa que una nueva manifestación de las aspiraciones igualitaristas del pueblo venezolano desde los tiempos de la generación del 28. Prefiere vivir en la somnolencia de que todavía no ha llegado la hora del adequismo del PDN debido a la “traición” de Betancourt o a la inviabilidad del MIR de 1960 del cual, dicho sea de paso, el mismo Domingo fue inspirador. Sin embargo, todo hace pensar que entramos en una etapa inaugural que no sabríamos cómo calificarla exactamente aunque alguien podría darle por llamarla socialista.
Es evidente que el PSUV tiene todas las deficiencias de las cuales somos capaces los venezolanos del siglo XXI. Es evidente que el chavismo es una expresión natural del sentimiento popular que nos conducirá a un tipo de sociedad que no podemos, ya dije, catalogar de antemano. No sabemos cómo será el futuro. Pero sí hay algo incontestable: el chavismo ha introyectado entre los venezolanos valores y creencias que los adecos no lograron implantar. Entre ellos, los de la democracia. Y, apenas, entramos en una transición, porque quizá las lacras sociales que todavía arrastramos, cuando no puedan ser superadas mediante la cirugía que la ciencia pone a disposición de las sociedades humanas, puedan serlo mediante la mayor profundización de la democracia.
Porque si bien entramos en una fase de democracia directa, aunque el presupuesto sea asignado desde arriba, algo es algo, pero no sabemos cómo deberíamos entrar a una próxima fase en la cual la democracia fuera, no sólo directa, sino rotativa y revocable. Y no podemos, porque las sociedades humanas requieren, ciertamente, de revoluciones pero, también, de evoluciones.
La evolución venezolana postadeca comenzó el diciembre de 1998, se trató de una década de transiciones que, seguramente, culminará en diciembre de 2007 cuando el país apruebe la reforma constitucional. A partir de 2008, el país será el mismo queriendo se otro muy distinto, al menos en la carta magna. Los venezolanos del siglo XXI tienen por delante el reto de construir un país viable sobre la base de la democracia y de la justicia social. A eso lo llaman “socialismo”, porque en el variopinto mundo de las ciencias sociales, es una acuñación apropiada para los objetivos de las nuevas generaciones, ya que, hasta para nosotros, pobladores de un caserío alejado de los grandes centros decisorios del planeta, el capitalismo es un sistema dañino para la especie humana. Durante un largo tiempo el implante socialista entrará en agudas contradicciones y estará en lid con nuestras tradiciones capitalistas periféricas. Mas si el proceso se abortara debido a causas hoy desconocidas los resultados serán algo peor que la situación colombiana de hogaño.
Chávez pasará a la historia como el que evitó la guerra civil desde que fuera anunciada por los negros nubarrones del 27 de febrero de 1989. Tiempo al tiempo.-