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3 septembre 2007 1 03 /09 /septembre /2007 19:58
03-09-2007
 
Hasta yo pongo en cuestión la verdad sobre el 11 de septiembre

Robert Fisk
The Independent

Cada vez que doy por ahí una conferencia sobre el Oriente Medio, siempre hay uno en el auditorio –uno, precisamente— a quien llamo el “delirante”. Me disculpo por adelantado con todos y todas las que acuden a mis charlas con preguntas agudas y pertinentes, preguntas a menudo humildes hacia mi, que no soy sino periodista, reveladoras en cualquier caso de que comprenden la tragedia del Oriente Medio harto mejor que los periodistas que informan sobre ella. Pero el “delirante” existe. Cobró forma corpórea en Estocolmo y en Oxford, en Sao Paulo y en Yerevan, en El Cairo, en Los Ángeles y, con rostro femenino, en Barcelona. No importa el país, siempre ha de haber un “delirante”.

Su pregunta es sobre poco más o menos ésta: ¿por qué, siendo usted un periodista libre, no cuenta todo lo que sabe del 11 de septiembre? ¿Por qué no dice la verdad, a saber: que la Administración Bush (o la CIA, o el Mossad, o quien sea) hizo volar las torres gemelas? ¿Por qué no revela usted los secretos que se esconden tras el 11/9? Se da por supuesto, en cualquier caso, que Fisk sabe; que Fisk tiene una concretísima caja blindada rebosante de hechos concluyentemente probatorios de lo que “todo el mundo sabe” (así suelen expresarlo): la identidad de quien destruyó las torres gemelas. A veces, el “delirante” está manifiestamente poseído por la angustia. Un hombre, en Cork [Irlanda], me espetó la pregunta, y luego –cuando sugerí que su versión del complot era un tanto rarita—, abandonó la sala protestando a los gritos de haber sido insultado y dando coces a las sillas.

Normalmente, he tratado de contar la “verdad”; que aunque había cuestiones sin respuesta en relación con el 11/9, yo soy el corresponsal del Independent en Oriente Medio, no corresponsal de conspiraciones; que ya tengo bastantes complots reales de que ocuparme en Líbano, Irak, Siria, Irán, el Golfo, etc., como para preocuparme de conspiraciones imaginarias en Manhatan. Mi último argumento –concluyente, en mi opinión— es que la Administración Bush ha metido la pata en todo lo que ha intentado –militar, política y diplomáticamente— en Oriente Medio: ¿cómo caramba podría haber entonces perpetrado con tal éxito los crímenes contra la humanidad cometidos en EEUU el 11 de septiembre de 2001?

Bien; sigo en ésas. Cualquier aparato militar capaz de decir –como los americanos hace dos días— que al-Qaeda está en fuga, no es capaz de poner por obra algo de las dimensiones del 11/9. “Desbaratamos al-Qaeda, provocando su huída”, dijo el coronel David Sutherland hablando de la ridículamente llamada “Operación Martillo Relampagueante” desarrollada en la provincia iraquí de Diyala. “Su temor al cara a cara con nuestras fuerzas prueba que los terroristas saben que no hay puerto seguro para ellos”. Y más por el estilo, todo igualmente falso.

En unas pocas horas, al-Qaeda atacó Baquba en orden de batallón y dio muerte a todos los jeques locales que cayeron en sus manos con los americanos. Me recuerda Vietnam, la guerra que George Bush contempló desde los cielos de Texas (lo que puede explicar por qué mezcló esta semana el final de la guerra de Vietnam con el genocidio en un país diferente llamado Camboya, cuya población fue finalmente rescatada por los mismos vietnamitas a lo que los colegas de Bush más valientes que él habían combatido sin cuartel).

Pero… A eso voy. Yo me siento cada vez más desconcertado con las contradicciones de la explicación oficial del 11/9. No se trata sólo de los más obvios non sequitur [falacia de inferencia deductiva; N.T.]: ¿dónde están las partes de las aeronaves (motores, etc.) del ataque al Pentágono? ¿Por qué los funcionarios involucrados en el vuelo United 93 (que se estrelló en Pensilvania) han sido amordazados? ¿Por qué los restos del vuelo 93 se esparcieron por un radio de kilómetros, cuando se supone que se estrelló entero en un campo? Quede claro: no hablo de la loca “investigación” de David Icke (Alicia en el país de las maravillas y el desastre del World Trade Center), a cuya lectura cualquier hombre sano debería preferir la de la guía telefónica.

Hablo de asuntos científicos. Es verdad, por ejemplo, que el queroseno arde a 820 grados centígrados en condiciones óptimas: ¿cómo entonces pudieron venirse simultáneamente abajo las vigas de las dos torres gemelas, hechas de un acero cuyo punto de fusión se supone que ronda los 1.480 grados centígrados? (Recuérdese que colapsaron en 8,1 y 10 segundos, respectivamente.) ¿Qué pasó con la tercera torre, el llamado World Trade Center Building 7 (o Salmon Brothers Building), que colapsó por sí propia en 6,6 segundos a las 17h20’ del 11 de septiembre? ¿Por qué se desplomó tan limpiamente, sin que ninguna aeronave hubiera impactado en ella? Se encargó al American National Institute of Standards and Technology analizar las causas de la destrucción de los tres edificios. Todavía no ha emitido el informe sobre el WRC 7. Dos prominentes profesores norteamericanos de ingeniería mecánica –no desde luego de la cauda del “delirante”— están ahora inmersos en una impugnación jurídica de los términos de referencia de este informe final, alegando como fundamento el que pudiera ser “fraudulento o engañoso”.

Periodísticamente, hubo muchas cosas raras en torno al 11/9. Las informaciones iniciales que hablaban del ruido de “explosiones” en las torres –que bien podría proceder del desplome de las vigas— son fáciles de descartar. Menos lo es la información, según la cual el cuerpo de una mujer miembro de la tripulación fuera hallado en una calle de Manhatan con las manos atadas. Vale; digamos que se trata sólo de informaciones de oídas del primer momento, del mismo modo que fue un error inicial de los servicios de inteligencia la lista, proporcionada por la CIA, de árabes suicidas, en la que se incluían tres hombres que estaban –y siguen estando— vivitos y coleando en Oriente Medio.

¿Pero qué decir de la enigmática carta escrita por Mohamed Atta, el asesino suicida egipcio de rostro terrorífico, cuyo consejo “islámico” a sus siniestros camaradas –dado a conocer por la CIA— sumió en la perplejidad a todos mis amigos musulmanes de Oriente Medio? Atta mencionaba a su familia, cosa que ningún musulmán, ni el peor instruido, haría en una oración de este tipo. Recuerda a sus camaradas de asesinato el deber de recitar la primera oración musulmana del día y luego cita partes de la misma. Pero ningún musulmán necesita tal recordatorio, por no decir nada de la necesidad de incluir el texto de la oración Fajr en la carta de Atta.

Repito. No soy ningún partidario de teorías conspirativas. No me vengan con delirantes. No me vengan con complots. Pero a mí, como a cualquier hijo de vecino, me gustaría saber la verdad entera de lo que ocurrió el 11/9, entre otras, por la nada despreciable razón de que fue el disparador de la “guerra al terror”, una política de todo punto lunática y falsaria que nos ha llevado al desastre en Irak y Afganistán y en buena parte de Oriente Medio. El asesor felizmente ido de Bush, Karl Rowe, dijo una vez: “ahora somos un imperio; creamos nuestra propia realidad”. ¿Es verdad? Háganoslo saber, al menos. Impediría que la gente diera coces a las sillas.

Robert Fisk es el corresponsal del diario británico The Independent en Oriente Medio.

Traducción para www.sinpermiso.info: Ramona Sedeño

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2 septembre 2007 7 02 /09 /septembre /2007 17:46
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La crisis mundial del capitalismo

 Jorge Rossel

Las bases fundamentales del crecimiento económico estadounidense, a diferencia de otras épocas históricas, no son saludables.

 

Es cierto que los beneficios en 2006 de la gran banca, los fondos de inversión y las empresas manufactureras han mantenido tasas elevadas.

 

Sin embargo, una parte nada despreciable de estos resultados lo representan los ingresos financieros de las empresas, derivados de la venta a crédito y la concesión de hipotecas.

 

Por ejemplo, la gran banca norteamericana recaudó en 2006 entre el 30-40% del total de las ganancias empresariales del país, cifra inusitadamente elevada comparada con el 10-15% que obtenía en el periodo de 1950 a 1960 y que confirma la aseveración de Lenin respecto al completo dominio del capital financiero en la época imperialista.

Por otra parte, el incremento de las adquisiciones y fusiones de empresas, que en el año 2006 movieron cerca de 1,2 billones de dólares igualando el récord del año 2000, también están detrás de estos abultados resultados.

 

Los activos de las empresas se engordan gracias a la contabilidad de las acciones cotizadas, que siempre se disparan ante estos movimientos especulativos, pero el valor en bolsa de las empresas no tiene mucho que ver con su valor real, ni con su patrimonio o con su volumen de producción y venta.

 

Es lo que tienen las burbujas financieras, que las expectativas de negocio atraen como un poderoso imán a los capitales ociosos.

 

En estos momentos existen cinco billones de dólares en fondos de inversión que se mueven todos los días en el mercado buscando oportunidades de negocio y que gobiernan el destino de millones de hombres y mujeres.

Vientos de recesión

Las alarmas sobre la recesión mundial han sido activadas recientemente por uno de los gurús de la "ciencia económica estadounidense", el ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan.

 

En una conferencia pronunciada en Hong Kong en marzo de este año, Greenspan afirmó sin rodeos: "En Estados Unidos los márgenes de beneficio han comenzado a estabilizarse, lo que supone un signo inicial de que estamos en la parte final de un ciclo. Es posible que podamos sufrir una recesión en los últimos meses de 2007, aunque la mayor parte de los analistas no están haciendo esta valoración, sino que, en realidad, sólo prevén para 2008 cierta ralentización".

 

Razones no le faltan al ex presidente de la Fed para realizar semejante advertencia. Y no es el único.

Según el informe anual de la ONU, World Economic Situation and Prospects 2007 - Situación y perspectivas para la economía mundial 2007, una caída moderada de los precios del sector inmobiliario puede ralentizar el crecimiento de la economía estadounidense a una tasa de 2,2 por ciento en el 2007.

 

Pero el mismo informe también advierte que existe la posibilidad de que una reducción más dramática en el precio de la vivienda en Estados Unidos de, por ejemplo, el 15%, tenga profundas repercusiones.

 

Una caída semejante, indica el informe, "no sólo cortaría el crecimiento estadounidense a un ritmo por debajo del 1% en el 2007, sino que también reduciría de manera importante el crecimiento económico mundial en por lo menos un punto porcentual".

 

Esta posibilidad, que el semanario británico The Economist viene señalando desde hace años, puede provocar una crisis de grandes dimensiones, incluso de riesgo de crac, en los mercados financieros.


Las líneas contenidas en el citado informe, que fue presentado a principios de año, quedaron confirmadas el miércoles 14 de marzo con la caída de la bolsa mundial.

 

La crónica del diario El País en su edición del día después no alentaba al optimismo: "Nerviosismo y miedo a una recesión en EEUU. Estos fueron los sentimientos que dominaron ayer a los inversores, que dieron muchas órdenes de venta y provocaron la segunda mayor caída del año del IBEX 35, el 2,7% (…) El crecimiento de la morosidad hipotecaria de EEUU, que ha llegado al 4,6%, podría provocar una caída del consumo y acelerar una recesión".


La concesión de cientos de miles de millones de dólares en hipotecas en los EEUU durante los últimos años, gracias a los bajos tipos de interés, ha impulsado vigorosamente al sector de la construcción y el florecimiento de cientos de miles de empleos, hasta el punto de que cuatro de cada diez puestos de trabajo creados en EEUU en los últimos diez años están relacionados con el sector inmobiliario.

 

Pero al mismo tiempo este fenómeno ha provocado un endeudamiento de las familias sin precedentes y un riesgo de impagos que amenazando al sistema bancario afectaría al conjunto de la economía.

 

En poco más de un año, 36 entidades bancarias norteamericanas especializadas en créditos hipotecarios han quebrado y desaparecido del mercado.

 

Un escenario que se puede repetir en el Estado español de una manera aún más dramática.

Para apreciar el enorme riesgo en que se encuentra este sector baste un dato: el valor de las hipotecas en los EEUU aumentó, entre 2000 y 2006, de 4,8 billones de dólares a 9,5 billones de dólares.

De esos polvos
vienen estos lodos

De la misma manera que en otros campos de la actividad social, las leyes de la dialéctica rigen y gobiernan la economía con asombroso rigor.

 

Lo que ayer era fuente de prosperidad y crecimiento se convierte, de manera brusca y repentina, en causa de crisis y derrumbamiento económico.

 

La gigantesca burbuja inmobiliaria alimentada tercamente durante una década y que ha producido miles de millonarios y multimillonarios en todo el mundo, incluido el Estado español, amenaza con acabar en un desastre.


La reducción de las ventas de viviendas y sus efectos inevitables en la contracción del mercado de la construcción se sentirán en toda la economía.

 

El patrimonio de los norteamericanos se reducirá, obviamente, ante la caída de los precios del mercado inmobiliario y esto afectará al empleo y al consumo.

 

Los temores de la onda expansiva no son para tomarlos a broma: según las cifras que maneja el sistema bancario norteamericano, un billón de dólares en ARM [siglas en inglés de Hipotecas de Tasa Ajustable] debe ser reajustado en 2007, por lo que se podría prever que millones de propietarios de casas, demasiado endeudados, no podrán pagar sus hipotecas.

 
Este endeudamiento hipotecario de la población estadounidense no es el único desequilibrio nocivo que sufre la economía norteamericana.

 

De ser el mayor acreedor del mundo, los EEUU han pasado a convertirse en el mayor deudor del planeta (su deuda neta interna y externa es del 150% de su PIB), mientras la tasa de ahorro, es decir, las grasas acumuladas del sistema y que le confería estabilidad, son negativas: hecho insólito desde el crac de 1929.

Por otra parte, el déficit actual por cuenta corriente (la medida más amplia del comercio pues incluye no sólo el intercambio de bienes y servicios sino el flujo de inversiones entre países) asciende a 857.000 millones de dólares, equivalente al 6,5% del PIB estadounidense.

 

Esto significa que EEUU debe atraer unos 70.000 millones de dólares al mes para financiar semejante deuda.

 

Para mantener el chorro de dólares extranjeros, provenientes en su mayoría de los bancos centrales de China, Corea y Japón, la Reserva Federal tiene que aumentar los tipos de interés, lo que a su vez empeora la situación del mercado inmobiliario, encarece las hipotecas, frena el gasto de los consumidores y dificulta las inversiones productivas, afectando al crecimiento general.


Muchos economistas norteamericanos están asombrados por los paralelismos entre la situación actual y el período precedente a la Gran Depresión.

 

Como en los años veinte la burbuja financiera se alimentó de la expansión de la deuda personal, y la adquisición de acciones se financiaba con préstamos bancarios.

También en los años veinte, la brecha entre los más ricos y la inmensa mayoría de la población se agrandó espectacularmente: entre 1920 y 1929 el 75% de la población captó tan sólo un 45% de la renta nacional, mientras el 25% superior de la población recibió más de un 55%.

 

También entre 1923 y 1929, la producción promedio de cada trabajador de la manufactura aumentó un 32%, mientras que en el mismo periodo los salarios sólo lo hicieron en un 8%.

 

¿Acaso no es esta la melodía que se toca actualmente en todo el mundo, incluso en un tono más agudo?

Sobreproducción

Una contracción seria de la economía norteamericana tendría efectos inmediatos en reducir las exportaciones asiáticas, afectando inmediatamente a las empresas manufactureras chinas, coreanas y japonesas.

 

Por eso, los gobiernos de estos países siguen aceptando su papel de socios capitalistas y financian el déficit comercial y presupuestario de EEUU, pues de no hacerlo acelerarían la recesión de la economía norteamericana y, consecuentemente, de sus propias economías.

 

Exactamente igual que en 1929, una recesión de la economía norteamericana puede tener efectos devastadores en la economía mundial.

Los indicadores de la crisis se están dejando sentir en muchos terrenos.

 

Además de los señalados anteriormente, un indicio claro es la destrucción de empleo cualificado en los países capitalistas desarrollados.

 

El sector de la automoción es un buen barómetro al respecto.

 

Tan sólo este año, las previsiones de los tres grandes de Detroit (General Motors, Chrysler y Ford) pasan por suprimir 100.000 empleos en sus plantas de EEUU y Canadá.

 

El objetivo obviamente es mantener la tasa de ganancia a través de la reducción de costes laborales, es decir, obtener más plusvalía absoluta y relativa de la fuerza de trabajo.

 

Todo esto después de una ofensiva sin cuartel contra los salarios: los ingresos promedio de un obrero de la manufactura estadounidense es un 17% inferior a lo que ingresaba en 1972.

La crisis del sector de la automoción no es un detalle, indica que la sobreinversión ha llegado al corazón de la producción capitalista.

 

Las ventas de coches alimentadas por los bajos tipos de interés en los últimos años también está llegando a sus límites.

 

Aunque el mercado se pueda ampliar, como ha ocurrido en la última década, la competencia de las distintas industrias automovilísticas es feroz y no hay mercado para todas.

 

La acumulación de capital choca con los límites objetivos de la sobreproducción que, inevitablemente, aflora precisamente en el pico del boom económico.

 

Lo mismo se puede aplicar a otras ramas de la producción.

 

A partir de ese momento comienza la espiral de caída en la tasa de beneficios, desinversiones, despidos masivos, cierre de fábricas, en definitiva, destrucción de fuerzas productivas.

A pesar de los intentos por ocultar esta realidad, el horizonte está lleno de sombrías perspectivas para la economía mundial que tendrán hondas repercusiones en la lucha de clases.

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1 septembre 2007 6 01 /09 /septembre /2007 16:20

¡Mucho guillo con ese pillo!

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Lo peor que nos podía pasar a los venezolanos es que Felipe González Márquez se presentara en el “cabildo” de Caracas el 19 de abril de 2010 a celebrar con nosotros el primero de nuestros bicentenarios. Me imagino la que se armaría. Las “hordas chavistas” harían de las suyas. Algún actor callejero, disfrazado de cacique Guaicaipuro, le amargaría la velada al embajador de los Borbones. Y ten cuidado si no saldría corriendo a refugiarse en la embajada española en Altamira. Porque un 12 de octubre de año reciente, media docena de anarquistas descabezaron la estatua de Cristóbal Colón, almirante de la mar océano, y hasta el sol de hoy la cabeza no ha aparecido. Para la falta que hace.

 

El nombramiento de Felipillo para representar a los Reyes de España en los aniversarios de los bicentenarios de la independencia latinoamericana dice casi todo sobre que los Borbones jamás se han resignado a haber perdido sus colonias americanas. Yo diría más: incluso aspiran a recuperarlas. Para eso se valen de todas las cartas. Ya vimos al señor Aznar reconociendo al régimen espúreo que surge de un fallido golpe militar, en Venezuela, en abril de 2002. La política española hacia México, por ejemplo, es suficientemente clara para quien sepa leer entrelíneas los propósitos imperiales.

 

Las apetencias de los hispanistas se acrecientan en la misma medida que el antiyanquismo se expande, aunque, a decir verdad, con Chávez están jodidos. Porque Venezuela es parte de la antigua “Colombia”, es decir, de la Gran Colombia, nación que existió entre 1819 y 1830, hasta la muerte de Bolívar. Los santanderistas en Bogotá y los paecistas en Caracas liquidaron el proyecto bolivariano, no tanto porque fueran unos “traidores” sino porque los españoles americanos coincidían con los españoles peninsulares en su pavor al pueblo llano, conformado, en gran medida, por blancos de orilla, zambos, pardos, indios, mestizos, mulatos y negros esclavos.

 

Las guerras de independencia fueron realmente guerras civiles entre españoles. Pero Bolívar llevó la cosa más lejos prometiendo la libertad de los esclavos y una sociedad afrancesada de acuerdo a los postulados de la Gran Revolución: libertad, igualdad y fraternidad. Gran Bretaña, pérfida como siempre, manipuló a sus lacayos locales para fragmentar a “Colombia” e impedir que un gran país, rico en todo, y de una extensión territorial apreciable se convirtiera, en América del sur, en el faro de las próximas revoluciones.

 

Páez fue, en Venezuela, el artífice de la secesión. Devenido en arlequín del mantuanaje, influido por los gerentes de las casas comerciales extranjeras de Puerto Cabello y Caracas, dio al capitalismo británico todas las facilidades para adueñarse de Venezuela pero estos prefirieron, a la postre, a los Monagas. Y éstos serán los que derriben a Páez, aunque, realmente, lo vuelvan a usar contra los federales años más tarde.

 

Por eso la carta que copiamos a continuación revela el carácter que cuidan todos los cipayos de ocultar:

 

“Excelentísimo señor General José Antonio Páez

Muy señor mío:

Siento mucho no poder recibir al señor García que me ha hecho entregar la comunicación de V.E. de 20 del corriente. Aunque como particular, mis simpatías sean por los hombres de orden en las cosas de Venezuela, tengo como autoridad española deberes que cumplir; y éstos me obligan a no mezclarme para nada en las disensiones que afligen a ese país tan desventurado desde que sus naturales se rebelaron contra el gobierno de los Reyes que por tantos años los habían hecho felices. Dios guarde a V.E. muchos años. Puerto Rico 30 de septiembre de 1848. Juan de la Pezuela…”

 

Es decir, Páez le había solicitado a la guarnición española en Puerto Rico que le enviara refuerzos militares para combatir a los Monagas. Esto también se vio, por entonces, en el Perú cuando un movimiento interno bregó por anexarse nuevamente a la Corona española. Y, en general, se dio en otros sitios.

 

Y es lo que se ve hoy entre ciertos sectores de las clases dominantes latinoamericanas: volver a ser colonias españolas las salvaría de las revoluciones. Así que cuando Felipillo pase cerca habrá que exclamar: ¡mucho guillo con ese pillo!

 

Floreal Castilla 

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31 août 2007 5 31 /08 /août /2007 23:34
television.png50 años de telenovelas mercantiles en México
Televisión lacrimógena para la alienación
Fernando Buen Abad Domínguez - www.aporrea.org
31/08/07 - http://www.aporrea.org/medios/a40533.html
No hay final feliz

Un sector del mercado farandulero mexicano celebra 50 años de impunidad televisiva [1] al servicio de la alienación de masas. Y no es para menos, ellos celebran que se han enriquecido, legalmente, durante cinco décadas, a costa del trabajo de miles de técnicos, maquillistas, escenógrafos, camarógrafos, vestuaristas, actores y dramaturgos… Los dueños de la televisión celebran su permanencia rentable en los espectros radioeléctricos usufructuando para bien privado los espacios de propiedad social. Ellos festejan a golpes de orgullo monopólico su éxito en las refriegas comerciales que, mientras llenan las cuentas bancarias de los dueños, narcotizan las cabezas de los usuarios. Los gobiernos peleles santiguan el festín de los buitres mercadológicos y publicísticos. Las iglesias cómplices echan una misa, generosa en doble moral, y cobran diezmos diversos.

TELEVISA a la cabeza de los festejos se abroga la maternidad de un género audiovisual, -producto le dicen- infestado de sensiblería rentable y vulgaridad sublimada a costo de raiting. Se abrogan el éxito de un "género narrativo" dedicado a convertir en epopeya la mediocridad cursi del imaginario burgués entrenado para subestimar la inteligencia de los pueblos. Los dueños de los monopolios televisivos echan campanas al vuelo para convencernos de que son ellos los autores geniales de un fruto literario majestuoso que pasa por televisión y arroja dividendos incalculables. Especialmente para el fisco.

A la burguesía fabricante de telenovelas los usuarios sólo le sirven como decorados que aplauden y piden autógrafos. Los dueños de la "tele" abren sus alas y se pavonean sin recato ante el espejo de las lisonjas monetarias. Es lo único que les importa. Se esfuerzan en convencernos de su genialidad artística y su generosidad muy mexicana. Los siniors y los juniors se esfuerzan para que, de un modo y mil, agradezcamos que no se lleven sus inversiones a otros mercados más seguros… que les agradezcamos que sigan proveyéndonos con la basura audiovisual más costosa del mundo. Total todo es negocio gracias a la explotación de los trabajadores que hacen la pantalla delante y detrás de las cámaras. Total todo se arregla con la magia del tráfico de influencias capaz incluso de promulgar leyes a modo, políticos a modo y presidentes a modo… Los dueños de la "tele" quieren incluso que agradezcamos a los ejecutivos juppies, obligados a trabar relaciones con la corrupción política y económica, que nos protejan de todo con su manto ideológico burgués que destila sus néctares entre capítulos de telenovelas.

Contra la alienación: una Corriente Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo

Esta celebración de 50 años de monopolios telenoveleros nos da la oportunidad esplendida de reiterar todas las convocatorias al combate contra la alienación. Nos ayuda a clarificar tareas en un escenario de la lucha de clases donde, a veces, cuesta mucho hacer visibles las tácticas y estrategias burguesas para el sometimiento de las conciencias. La celebración de esos 50 años es un norte claro para una clase social organizada y en lucha contra el capitalismo. Nos indica que debemos estudiar, con las herramientas científicas más avanzadas, la manera de expropiar todas las herramientas de producción comunicacional –incluso- para ponerlas al servicio de la liberación objetiva y permanente de los cuerpos y de las cabezas, de las panzas y de las ideas.

No es un pecado que a algunas personas les guste ver telenovelas. Muchos trabajadores disfrutan el trabajo de los actores y de los técnicos sin que eso signifique estar de acuerdo con su explotación y con el uso monopólico mafioso de los mass media. El propio género "telenovela" aun no ha desarrollado sus mejores posibilidades porque esta secuestrado en manos de los mercachifles oportunistas que lo usan para vender basura y fetiches capitalistas. Muchas personas disfrutan de las historias y, por momentos, los dramas logran niveles excepcionales sólo gracias a que hay trabajadores de la escena que hacen hasta lo imposible por ganarse un lugar en la memoria de los televidentes, incluso porque eso les asegura más trabajo y porque así buscan retrasar el momento en que serán desechados cuando no sirvan más al capricho del los jefes. Sin jubilación, sin protección. Como pasa tantas veces a los trabajadores del espectáculo.

Esta fiestesita burguesa que celebra 50 años de telenovelas haciéndonos creer que es todo suyo el mérito de hacer telenovelas y que el trabajo de miles de personas, a lo largo de cinco décadas, es propiedad privada de la empresa de televisión, pone en claro dónde y cómo hay que luchar a estas horas. Desde todos los frentes, a todas horas, con todos los recursos que tengamos y con los que consigamos gracias a nuestra inventiva y trabajo. No habrá manera de modificar el uso que se hace de los mass media si no se produce una revolución social desde abajo y hasta la conciencia más profunda. No habrá modo de suavizar discursos, de reconciliar clases, de humanizar la miseria y la barbarie. Es preciso debatir, aprender y disponerse a la expropiación de todos los medios bajo control obrero… y es inexcusable estudiar, experimentar, planificar e impulsar el nacimiento de ideas nuevas, narrativas nuevas y experiencias de comunicación revolucionaria. No esperar a que el capitalismo se corrija, se haga "bueno" por milagro, como en una telenovela, porque el capitalismo no tiene "final feliz". La Guerra Simbólica está a la vista y pasa, también, por la "tele".

[1] MEXICO DF (Reuters) - Después de océanos de lágrimas y generaciones de "primeros planos," el grupo mexicano Televisa celebró el jueves el 50 aniversario de la producción de su primera telenovela, el género melodramático que ha llevado a las pantallas de buena parte del planeta.
 
 
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29 août 2007 3 29 /08 /août /2007 13:28
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29-08-2007

Una carta de Howard Zinn y una respuesta de Edward S. Herman

Sobre el terror y el genocidio

 

Howard Zinn y Edward S. Herman

NYT y Zmag

 

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

 


Carta de Howard Zinn al editor del New York Times:

Samantha Power ha realizado un extraordinario trabajo al hacer la crónica de los genocidios de nuestro tiempo, y al denunciar cómo las potencias occidentales fueron cómplices por su inacción.

Sin embargo, en su reseña de cuatro libros sobre el terrorismo, especialmente el de Talal Asad: “On Suicide Bombing” [Sobre los atentados suicidas] (29 de julio), ella afirma que hay una distinción moral entre la muerte “inadvertida” de civiles en bombardeos y el asesinato “deliberado” de civiles en ataques suicidas. Su posición no es sólo ilógica, sino (contra su intención, creo) hace más fácil que se justifiquen esos bombardeos.

Ella cree que “existe una diferencia moral entre salir para destruir la mayor cantidad de civiles posibles y matar civiles sin intención y muy a pesar de sí mismo para cumplir con un objetivo militar.” Por cierto, hay una diferencia, ¿pero es una diferencia “moral”? Es decir, ¿Se puede decir que una acción sea más reprensible que la otra?

En innumerables conferencias de prensa, Donald Rumsfeld y Dick Cheney, al responder a preguntas de los periodistas sobre muertes civiles en bombardeos, dijeron que esas muertes fueron “involuntarias” o inadvertidas” o “accidentales,” como si eso resolviera el problema. En la Guerra de Vietnam, las muertes masivas de civiles por bombardeos fueron justificadas de la misma manera por Lyndon Johnson, Hubert Humphrey, Richard Nixon y diferentes generales.

Esas palabras son engañosas porque asumen que una acción es o “deliberada” o “involuntaria.” Hay algo entremedio, para lo cual la palabra es “inevitable.” Si se emprende una acción, como un bombardeo aéreo, en el que no se puede distinguir posiblemente entre combatientes y civiles (como ex bombardero de la Fuerza Aéreo, puedo atestiguar que es así), las muertes de civiles son inevitables, aunque no sean “intencionales.” ¿Exonera esa diferencia desde el punto de vista moral?

El terrorismo del atacante suicida y el terrorismo del bombardeo aéreo son por cierto equivalentes morales. Decir otra cosa (como lo puede hacer cualquiera de los lados) es dar a uno superioridad moral sobre el otro, y por lo tanto sirve para perpetuar los horrores de nuestra época.

Howard Zinn

Fuente: http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=51&ItemID=13589

Respuesta de Edward S. Herman a Howard Zinn a sobre Samantha Power

Howard:

La primera frase en su respuesta sobre Samantha Power me sorprendió. ¿Leyó realmente su libro? Estoy bastante seguro de que nunca leyó mis dos artículos al respecto. El prolongado texto que sigue proviene de una reseña de su trabajo que escribí en Z en 2004. Usted debería leer lo siguiente: Edward S. Herman, "Richard Holbrooke, Samantha Power, and the 'Worthy-Genocide' Establishment" [Richard Holbrooke, Samantha Power y el establishment del ‘genocidio digno’ (Kafka Era Studies Number 5), ZNet, March 24, 2007.

[Parte del artículo de reseña del libro de Power]

La izquierda de los misiles crucero también se adhiere de cerca a la línea oficial sobre el genocidio, y gracias a ello sus miembros proliferan en el New York Times y otros vehículos de los círculos dominantes. Vale para Paul Berman, Michael Ignatieff y David Rieff, pero aquí me concentraré en Samantha Power, cuyo gran volumen sobre el genocidio “Problema infernal – EE.UU. en la era del genocidio.” [Editorial Fondo de Cultura Económica] obtuvo un premio Pulitzer, y quien es actualmente la experta preferida sobre el asunto en los medios dominantes (e incluso en The Nation y en el show de Bill Moyers).

Power nunca abandona la selectividad dictada por la línea oficial de los círculos dominantes. Esto requiere, primero y ante todo, que se ignoren simplemente los casos de genocidio directo por EE.UU. o patrocinados (o en otros casos aprobados) por EE.UU. Por lo tanto, la guerra de Vietnam, en la que millones fueron directamente asesinados por fuerzas de EE.UU., no aparece en el índice o en el texto de Power. Guatemala, donde hubo una matanza masiva de hasta 100.000 indios mayas entre 1978 y 1985, en lo que Amnistía Internacional llamó “Un programa gubernamental de asesinato político,” pero por un gobierno instalado y apoyado por EE.UU., tampoco aparece en el índice de Power. Camboya, por supuesto, está incluida, pero sólo por la segunda fase del genocidio – la primera fase, de 1969-1975, en la que EE.UU. arrojó unas 500.000 toneladas de bombas sobre el campo camboyano y mató a muchísima gente, no la menciona. Sobre el genocidio de los jemeres rojos, Power dice que mataron a 2 millones, una cifra ampliamente citada, después de que fuera utilizada por Jean Lacouture; su posterior admisión de que esa cifra fue inventada no tuvo efecto en su uso, ya que conviene a la intención de Power.

Un gran genocidio, alentado y apoyado por EE.UU., ocurrió en Indonesia en 1965-1966 en el que fueron asesinadas 700.000 personas. Este genocidio no es mencionado por Samantha Power y los nombres Indonesia y Suharto no aparecen en su índice. Tampoco menciona Papúa Occidental, donde los 40 años de ocupación asesina por Indonesia constituirían genocidio según su criterio, si fuera realizado bajo otros auspicios. Power se refiere a Timor Oriental, con extrema brevedad, diciendo que “En 1975, cuando su aliado, Indonesia anticomunista, productora de petróleo, invadió Timor Oriental, matando entre 100.000 y 200.000 civiles, EE.UU. miró para otro lado” (146-7). Esto agota su tratamiento del tema, aunque los asesinatos en Timor Oriental involucraron a una mayor fracción de la población que en Camboya, y la cantidad asesinada fue probablemente mayor que el total general para Bosnia y Kosovo, a los que dedica una gran parte de su libro. También desvirtúa el papel de EE.UU. – no “miró para otro lado,” dio su aprobación, protegió la agresión contra toda reacción efectiva de la ONU (en su autobiografía, el entonces embajador de EE.UU. ante la ONU, Daniel Patrick Moynihan alardeó sobre su efectividad en la protección de Indonesia contra cualquier acción de la ONU), y aumentó considerablemente su ayuda con armas a Indonesia, facilitando así el genocidio.

Power emprende una ocultación semejante y el no reconocimiento del papel de EE.UU. en su tratamiento del genocidio en Iraq. Presta atención cuidadosa y prolongadamente al uso de armas químicas por Sadam Husein y al asesinato de kurdos en Halabja y otros sitios, y discute el hecho de que EE.UU. no se opuso o emprendió alguna acción contra Sadam Husein en este momento. Pero no menciona el acercamiento diplomático con Sadam en medio de su guerra contra Irán en 1983, el activo apoyo logístico de EE.UU. para Sadam durante esa guerra, y la aprobación por EE.UU. de ventas y transferencias de armas químicas y biológicas durante el período en el que estaba utilizando armas químicas contra los kurdos. Tampoco menciona los esfuerzos activos de EE.UU. y Gran Bretaña por bloquear acciones de la ONU que podrían haber obstruido los asesinatos de Sadam.

El asesinato de más de un millón de iraquíes mediante las “sanciones de destrucción masiva,” más de los que fueron destruidos por todas las armas de destrucción masiva en la historia, según John y Karl Mueller (“Sanctions of Mass Destruction,” Foreign Affairs, mayo/junio de 1999), fue uno de los mayores genocidios de la era posterior a la Segunda Guerra Mundial. Samantha Power no lo menciona. De nuevo, es evidente la correlación entre la exclusión, la responsabilidad de EE.UU., y el punto de vista de que semejantes asesinatos “valieron la pena” desde el punto de vista de los intereses estadounidenses en boca de Madeleine Albright. Hay una base política similar para el hecho de que Power no incluya el genocidio de baja intensidad de Israel contra los palestinos y el “enfrentamiento destructivo” de Sudáfrica con los estados de primera línea en los años ochenta, éste último con un número de víctimas mortales muy superior a todas las muertes en las guerras de los Balcanes de los años noventa. Ni Israel ni Sudáfrica, ambos “constructivamente involucrados” por EE.UU., aparecen en el índice de Power.

La conclusión de Samantha Power es que la política de EE.UU. hacia el genocidio ha sido muy imperfecta y necesita ser reorientada: menos oportunismo y más vigor. Para Power, EE.UU. es la solución, no el problema. Esas conclusiones y recomendaciones políticas se basan fuertemente en su espectacular prejuicio en la selección de casos: simplemente deja de lado los que son ideológicamente inconvenientes, en los que puede decirse que EE.UU. ha cometido genocidio (Vietnam, Camboya 1969-75, Iraq 1991-2003), o ha dado positivamente apoyo a procesos genocidas (Indonesia, Papúa Occidental, Timor Oriental, Guatemala, Israel, y Sudáfrica). Su incorporación en un análisis llevaría a conclusiones y agendas políticas muy diferentes, como ser que se exhorte a EE.UU. a que simplemente deje de cometerlo, o a instar a una mayor oposición global a la agresión y apoyo al genocidio estadounidenses, y a la proposición de un cambio revolucionario muy necesario dentro de EE.UU. para eliminar las raíces de su empuje imperialista y genocida. Pero el inmenso prejuicio real, bastante aligerado por admisiones de imperfecciones y de la necesidad de mejora en la política de EE.UU., explica sin esfuerzo por qué el New York Times adora a Samantha Power y por qué obtuvo un premio Pulitzer por su obra maestra de evasión y apologética por “nuestros” genocidios y su llamado a que se persiga de modo más agresiva los de “ellos.”

Fuente: http://www.zmag.org/content/showarticle.cfm?SectionID=80&ItemID=13626

Nota de ECO.- Aquí falta un genocidio: el de Ruanda-Burundi, de 1994. O, mejor, el Genocidio de los Grandes Lagos; en el cual se involucraron todas las potencias imperiales. La civilizada Europa –en este caso Bélgica, primero, y Francia, más tarde- estuvieron moviendo los hilos de la tragedia; acompañados del Zaire, de Mobutu, que, como se sabe, fungía de avanzadilla imperial en el África subsahariana.-

 

Véase:

http://www.ub.es/solidaritat/observatori/esp/lagos/analisis/aproxrwanburundi.htm

y, también:

http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_Ruanda
http://es.wikipedia.org/wiki/Burundi

.-

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27 août 2007 1 27 /08 /août /2007 00:21
En relación con Irán "todas las opciones están sobre la mesa"
Noam Chomsky - www.aporrea.org
26/08/07 - http://www.aporrea.org/internacionales/a40282.html
En Washington una notable y ominosa campaña se está llevando a cabo para "contener a Irán". Eso quiere decir, en realidad, "contener la influencia iraní" en una confrontación que el corresponsal del Washington Post, Robin Wright, denomina "Segunda Guerra Fría".

Según Wright, la secuela merece ser analizada con cuidado, pues se desarrolla bajo la dirección de los ex especialistas sobre el Kremlin, la secretaria de Estado Condoleezza Rice y el secretario de Defensa Robert M. Gates.

Stalin impuso la Cortina de Hierro para prohibir la influencia occidental; Bush-Rice-Gates están imponiendo la Cortina Verde para trancar la influencia iraní.

Las preocupaciones de Washington son comprensibles. En Irak, el apoyo iraní es bienvenido por gran parte de la mayoría de la población chiita. En Afganistán, el presidente Hamid Karzai describe a Irán como "un colaborador" y como "una solución".

En Palestina, Hamas, que tiene el respaldo iraní, ganó unas elecciones libres. Eso causó como respuesta un castigo salvaje a la población palestina por parte de Estados Unidos e Israel por atreverse a votar "de manera equivocada".
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En Líbano, la mayoría de los libaneses ven a Hizbulá, que cuenta con el respaldo iraní, como "una fuerza legítima que defiende a su país contra Israel", informa Wright.

Y la administración Bush, sin ironía, acusa a Irán de "intervenir" en Irak, que de otro modo estaría al parecer libre de la interferencia extranjera.

El debate es parcialmente técnico. ¿Los números de serie en los explosivos de fabricación casera realmente provienen de Irán? Si es así, ¿está enterado el liderazgo de Irán del envío de explosivos, o solamente lo están los Guardias Revolucionarios de Irán? Como una manera de dictar el debate, la Casa Blanca planea designar a los Guardias Revolucionarios como una fuerza "global terrorista". Se trata de una acción sin precedentes contra la rama nacional de una organización militar iraní. Eso autoriza a Washington a emprender una amplia gama de acciones punitivas.

La retórica militarista sobre "contener a Irán" ha escalado hasta un punto en el cual ambos partidos políticos de Estados Unidos y prácticamente la totalidad de la prensa aceptan como legítimo y, de hecho, honorable que "todas las opciones queden sobre la mesa", para citar a los candidatos presidenciales más importantes. Y eso incluye las armas nucleares. "Todas las opciones sobre la mesa" significa que Washington está amenazando con la guerra.

La Carta de las Naciones Unidas proscribe "la amenaza o el uso de la fuerza". Estados Unidos, que ha elegido convertirse en un Estado al margen de la ley, desprecia las normas internacionales. Amenazamos y atacamos a cualquiera que deseemos.

La Segunda Guerra Fría también involucra una carrera armamentista. Estados Unidos ha propuesto vender armas a Arabia Saudita y a otros estados del Golfo por unos 20 mil millones de dólares, mientras aumenta la ayuda militar a Israel en 30%, a 30 mil millones de dólares durante 10 años.

Egipto recibirá 14 mil millones de dólares en un acuerdo a 10 años. La meta es enfrentar "un Irán más agresivo", dice un funcionario del gobierno de Estados Unidos.

La "agresión" de Irán consiste en ser un país bienvenido en la región, y en supuestamente apoyar la resistencia a Estados Unidos en el vecino Irak.

No hay duda de que el gobierno de Irán es criticable. La perspectiva de que Irán pueda desarrollar armas nucleares es muy preocupante. Aunque Irán tiene todo el derecho del mundo de desarrollar energía nuclear, nadie –incluyendo la mayoría de los iraníes– quiere que posea armas nucleares.

Eso se agregaría a los peligros mucho más serios presentados por otros países como Pakistán, India e Israel, que cuentan con armas nucleares gracias a la bendición de Estados Unidos.

Irán se resiste al dominio estadounidense o israelí en el Medio Oriente, pero apenas si representa una amenaza militar.

Cualquier amenaza potencial a Israel podría ser superada si Estados Unidos aceptara el punto de vista de la gran mayoría de sus propios ciudadanos y de los iraníes y permitiera que el Medio Oriente se transformara en una zona libre de armas nucleares, incluyendo Irán e Israel, y a las fuerzas de Estados Unidos desplegadas allí. También es bueno recordar que, según la resolución 687 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de 1991 –a la cual apela Washington cuando le conviene–, la intención es "establecer en el Medio Oriente una zona libre de armas de destrucción masiva y de misiles".

La febril política de Washington de una nueva Guerra Fría de "contención" se ha extendido incluso a Europa. Estados Unidos quiere instalar un "sistema defensivo de misiles" en la república Checa y en Polonia que es publicitado en Europa como un escudo contra los misiles iraníes.

Incluso si Irán tuviera armas nucleares y misiles de largo alcance, las posibilidades de que los usara para atacar a Europa son tal vez similares a las de que Europa sea alcanzada por un asteroide. En cualquier caso, si Irán llegara a indicar la más ligera intención de apuntar un misil a Europa o a Israel, el país sería vaporizado.

Por supuesto, Vladimir Putin está profundamente molesto por la propuesta del escudo. Nosotros podemos imaginar cómo respondería Estados Unidos si un sistema ruso de antimisiles se erigiera en Canadá.

Los rusos tienen toda la razón del mundo para considerar el sistema antimisil como enfilado contra ellos. Si bien ese tipo de sistema no podría nunca impedir un primer ataque, podría conjurar represalias. Por lo tanto, la "defensa de misiles" es considerada como un sistema de ataque. Incluso si la función de ese tipo de sistema fuera en contra de Irán –el objetivo declarado– el propósito consistiría en bloquear una respuesta iraní a una agresión de Estados Unidos o Israel.
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El escudo, entonces, acrecienta la amenaza de guerra en el Medio Oriente y en cualquier otro lugar, con secuelas incalculables. Existe también la posibilidad de una guerra nuclear final. El temor es que, por accidente o de manera intencional, los planificadores militares de Washington o sus suplentes israelíes decidan transformar la Segunda Guerra Fría en una caliente.

Hay muchas medidas no militares para "contener" a Irán, incluyendo una disminución de la retórica y de la histeria. Y si todas las opciones están sobre la mesa, tal vez una de ellas sea la de emprender negociaciones en serio.
 
 
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26 août 2007 7 26 /08 /août /2007 17:26

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Buenos Aires, 26 / 8 / 2007


Agitación en bolsas mundiales

Turbulencia financiera y crisis política
Por: Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)
Fecha publicación:24/08/2007

La caída brusca de los mercados bursátiles no sólo refleja la volatilidad inherente del sistema financiero, sino que también, en varios factores, problemas más profundos. Como es habitual en la difusión acoplada al sistema financiero, lo subyacente es secundario, para dar paso a la explicación y el manejo de la coyuntura.

En el tráfico de la breve agitación, se extraviaron las hebras del mismo fenómeno que se presenció al comenzar este milenio. En ambas oportunidades, la economía global expuso el marcado desequilibrio generado entre, la alta perfomance (para no hablar de rentabilidad) de la liquidez del capital especulativo y la “difícil” rentabilidad del capital proveniente del sector productivo, propiamente tal.

Este desequilibrio a nivel macro, se expresa por la diferencia entre el producto (en términos de output) de la economía mundial en 2005, que marcó U$S 61 trillones –millones de millones- (Banco Mundial, World Development Indicators 2007), y la expresión monetaria en papeles financieros y juego electrónico de valores en el sector especulativo, que totalizaron U$S 220 trillones; (Henry C.K. Lieu en Asia Times; Jim Davis, 2006). Este capital especulativo se expresa a través de una conocida gama de oportunidades financieras como los bonos, los populares “hedge funds” -dineros orientados exclusivamente a la especulación-, así como los fondos de pensiones, seguros y transacciones cambiarias, entre los más notorios.

La repetida contención al alza en las tasas de interés determinada por la Reserva Federal de EEUU y nuevas inyecciones de “liquidez fresca” en el mercado del dinero, confirma que el sector productivo continúa con su frigidez para contribuir con liquidez y reducir el desequilibrio señalado. Lo que más impacta es la lenta restitución de liquidez proveniente de la rentabilidad del capital productivo: sector manufacturero de bienes y servicios, explotación de recursos físicos, y tecnología, entre los más relevantes. Es decir, aún contando con el despegue asiático y la reciente explosión de China e India, y aunque existan vasos comunicantes entre los dos subsistemas respecto al sistema mayor, el marcado desnivel entre especulación y economía global, en cuanto al “producto financiero”, repercute en el circuito básico integrado por costo, ingreso, beneficio y producción.

El capital especulativo detracta los principios más básicos de la economía clásica y neoclásica, al distorsionar el ámbito financiero donde funciona este circuito. Y esto no es sólo porque el capital especulativo, por origen, está desligado de la producción de bienes y servicios, los problemas de liquidez que atoran al sistema productivo, convierten la liquidez que fluye en el sector del capital especulativo en un ente paralelo que no “chorrea” hacia el capital productivo. Por eso, la caída en las bolsas no afectó al sistema financiero, en apariencia no pasó nada, pero el sabor a pánico estaba allí y se originaba en otras vertientes.

Legitimidad económica y política

Esta turbulencia financiera responde a un escenario más complejo de causas que se subsumen sin solución: la inestabilidad política local e internacional donde opera.

Las bolsas mundiales que cuentan son las de los países más industrializados, que a su vez disminuyen cada vez más su participación en el producto de la economía global. Son precisamente los países que tienden a la estabilidad política y que gozan de un grado alto de autonomía. Por el contrario, en la otra banda existe el fenómeno a la inversa: países más pobres menos desarrollados que crecen, que contribuyen más al producto global, pero son inestables y dependientes.

Según el Banco Mundial (2007), las economías subdesarrolladas, las que están en vías de desarrollo o emergentes contribuyen con casi el 50% del producto de la economía global. Esta cifra, que es del 46%, representa un ascenso de un 30% respecto a tres décadas atrás.

Es decir, casi la mitad de la economía global comienza a depender de lo que sucede en los países con mayor tendencia a la inestabilidad política y que son aquellos más afectados por el desgastaste de políticas locales e internacionales determinadas por variables externas. No obstante este crecimiento de las economías de países en vías de desarrollo, no se refleja en ellos la superación de las profundas desigualdades, donde se sitúa la raíz de la inestabilidad política.

Cuando el dinero pierde “legitimidad”, el sistema financiero se fractura. Asimismo, cuando se extravía la legitimidad política se vulnera la base del poder. Como la sociedad (también sus líderes), presiente esa fragilidad del sistema, los impactos de alteraciones no deseadas en el sistema financiero, son procesados con esa fragilidad política que se impregna en todo el sistema.

Homogenización de los patrones del consumo y del gasto

Está por último, el factor de la homogenización global de los patrones del consumo y del gasto y la poca sustentación en el largo plazo. Muchos atribuyen genéricamente esta homogenización a la globalización, pero el asunto es más complejo. Se aduce que el comercio internacional y la inversión extranjera directa son formas de transferencia de conocimiento (Konya y Ohashi; 2005) que inducen a la homogenización. América Latina, en los sectores urbanos, no está al margen de este fenómeno.

En la “canasta” de ocho rubros de consumo (alimentación, vestimenta, vivienda y energía, salud, transporte y comunicaciones, educación y cultura, y gastos misceláneos) emerge la tenencia de vivienda como el más significativo indicador de la presión sobre el ingreso familiar. En América Latina, con la migración masiva de las zonas rurales hacia el sector urbano en los años 50, comienza un proceso de adquisición de vivienda transformándose ésta en un eje patrimonial especialmente en sectores de ingresos medios.

El “Estado de Bienestar” cumplió un rol fundamental en subsidiar esta nueva situación patrimonial que se ve alterada precisamente por el desmantelamiento del rol del Estado. Esta bonanza duró desde la mitad de los años 50 hasta mediados de los 70, precisamente cuando se descalabra el sistema financiero mundial. Por eso, esta “mini crisis” 2007 es la punta del iceberg y tiene ingredientes profundos en la continuidad de un patrón de ingreso y consumo que no se sostiene, a pesar de la homogenización.

¿Por qué el pánico -contenido a la fuerza- a la gigantesca actual deuda hipotecaria en la región y en Estados Unidos? La deuda hipotecaria se ve presionada por los cambios en la década de los años 80 para privatizar los servicios de salud y la educación, bajo el precepto de comenzar a “comprar” salud y educación. A la deuda hipotecaria que “reinaba” en la economía familiar, se le sumaban dos “bestias negras”, quizás más importantes que la posesión de un patrimonio.

Los que planificaron en la década de los años 40 y 50 el ensamblado entre ingreso familiar subsidiado y sistema financiero-productivo, no proyectaron que en los años 80 debían rectificar este mecanismo acotado, en función de salvaguardar el sistema financiero global golpeado por la crisis de los años 70. No hubo premios Nóbel de Economía en esta asignatura. Los deudores lo lamentan, los bancos cuentan con el capital especulativo, el sector productivo depende del auge asiático.

Información Adicional
Tema: Economía mundial

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18 août 2007 6 18 /08 /août /2007 14:30
 
En el casino financiero la turbulencia es permanente

Raúl Zibechi
La crisis bursátil pone en evidencia la fragilidad económica y política de la superpotencia. Los países de América Latina deberían acelerar la puesta en marcha de medidas para desconectarse de la locura financiera global.

Debe ser la crisis más anunciada de las últimas décadas. Tiene al menos dos lecturas. En el corto plazo se trata, como señala la consultora Deloitte, de “evitar una corrida”. Para eso los bancos centrales de Japón, Suiza, Canadá, Australia, la Unión Europea y la Reserva Federal de los Estados Unidos, liberaron cerca de 400 mil millones de dólares en apenas una semana. Con esa cifra, superior al PBI argentino y casi la mitad del brasileño, no lograron trasladar calma a los inversores y al sistema financiero.

En el largo plazo, lo que está en juego es la sobrevivencia del dólar como moneda de ahorro, de intercambio y de refugio. En este punto, han surgido lecturas del más variado estilo. Los economistas y las autoridades de las finanzas globales atribuyen la inquietud al estallido del mercado inmobiliario y de crédito estadounidense. Dos millones de propietarios de casas están a punto de perder sus hogares, sobre todo en Arizona, California y Florida, al no poder soportar las nuevas condiciones que imponen los bancos para el pago de sus deudas.

Pese a ello, “se desconoce el impacto real de la crisis”, según señala una de las más destacadas firmas neoyorquinas, Graham Fisher. Los analistas tienden ahora a mirar las crisis financieras del pasado para intentar comprender lo que puede suceder. Miran, por ejemplo, el colapso del índice Dow Jones de 1987 o la turbulencia provocada por los hedge funds en 1988. Otros, aseguran que el precio de la vivienda en algunos estados de Estados Unidos se derrumba como en 1929.

¿Qué pueden hacer los Estados Unidos? ¿Y la Unión Europea? Según Paul Craig (ex secretario adjunto del Tesoro durante el gobierno Reagan) poco o nada. La Reserva Federal, que en otra situación podría bajar las tasas de interés para afrontar la situación, no puede moverse de su lugar sencillamente porque ya no depende de sí misma sino de China. Sus reservas ascienden a 1,2 billones de dólares. China tiene tres veces más reservas que los doce países de la zona euro. Si decidiera desprenderse de los 900 mil millones que posee en bonos del Tesoro estadounidense, el dólar sufriría una fuerte y repentina devaluación, más aguda de la que viene sufriendo en los últimos años. Otros países harían lo mismo, con lo que el dólar habría dejado de funcionar como moneda “universal”.

A diferencia de sacudidas anteriores, como el Tequila de 1995, la crisis asiática de 1997, la rusa de 1998 o la argentina de 2001, esta tuvo su epicentro en el corazón del sistema. Es ahí donde hay que buscar la clave de la situación en curso. La superpotencia llegó a su apogeo entre 1945 y 1970. En la década de 1950, el 60 por ciento de la producción industrial mundial se localizaba en Estados Unidos. Hoy apenas supera el 20 por ciento. Casi el 50 por ciento de los bonos del Tesoro estadounidense están en manos extranjeras. Es un país dependiente que desde 1970 consume más de lo que produce.

El capitalismo financiero, viraje que se produjo hacia comienzos de la década de 1970, es la causa de la desestabilización permanente que vivimos. La relación entre activos financieros y la producción se disparó de 109% en 1980 a 316% en 2005, pero alcanzó a 303% en la zona del euro, que tuvo el mayor crecimiento relativo, y al 405% en Estados Unidos. Pero el mundo financiero ya no está centrado en los préstamos a largo plazo sino en transacciones, lo que eleva considerablemente el riesgo. Y las posibilidades en enriquecerse de golpe. La cantidad de hedge funds creció de 610 en 1990 a 9.575 en el primer semestre de este año.

Según publica Martin Wolf, en el Financial Times del 28 de julio, “en todo el mundo ocurrió una considerable migración de la renta del trabajo hacia el capital”. En buen romance, se trata de especulación financiera mediante la cual las elites “se sienten con el derecho de ganar múltiples del salario de sus empleados”. Apunta que esta mutación sin precedentes del capitalismo está creando nuevas elites dedicadas a ganar billones en poco tiempo. Immanuel Wallerstein y la escuela de los sistemas-mundo sostiene, en su mirada de larga duración, que esta mutación forma parte del período de declive del capitalismo y de la superpotencia.

No es que China la quiera desplazar. Ya lo ha hecho, y otros países –como India- se aprestan a sobrepasar a Estados Unidos como potencia productiva. Lo que estamos viviendo ahora, son las consecuencias financieras de un cambio que se viene procesando a fuego lento, como son los cambios verdaderos, desde hace ya cuatro décadas. El colapso del poder de la superpotencia es sólo cuestión de tiempo. La pregunta no es cuándo se va a producir, algo que es imposible pronosticar, sino cómo. O sea, si será un aterrizaje forzoso o una tragedia a escala planetaria.

Para los países de América Latina, es urgente tomar medidas defensivas que no pueden ser otras que profundizar la integración regional y la desconexión del casino financiero global. En Brasil, la turbulencia actual provocó la salida de 16 mil millones de dólares entre mayo y agosto. Por poner sólo un ejemplo, Petrobras, retrocedió en la bolsa de Sao Paulo en 38 mil millones de dólares. La anunciada puesta en marcha de un mecanismo entre Argentina y Brasil, para comerciar en sus propias monedas y no en dólares, puede ser un paso importante hacia la creación de una moneda regional. Pero, ¿habrá tiempo y voluntad política para evitar que la caída de la superpotencia arrastre a toda la región?
 
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17 août 2007 5 17 /08 /août /2007 03:25
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31-07-2007
Entrevista al sociólogo norteamericano James Petras
"La crisis económica empieza ahora en el sector inmobiliario porque era especulación total"

Efraín Chury Iribarne
Radio Centenario

Chury: Petras, tú sabes que aquí han tenido una gran divulgación el fin de semana a través de las agencias internacionales, los temas de la caída de las bolsas y se habla de la pérdida de dos billones de dólares y que se han contagiado los problemas de los sectores inmobiliarios, el crediticio y la construcción en las Bolsas de todo el mundo.
La gente común quisiera comprender cuáles son las razones y las consecuencias para la economía mundial que puede tener esto.

Petras: Bueno, obviamente va a tener repercusiones en el grado que empiece a afectar las inversiones en el sistema financiero y más allá de eso, en los sectores de producción.

La crisis económica empieza ahora en el sector inmobiliario porque era especulación total, las cosas subieron un 20, 30 y 40 por ciento por año sin mayor valor entonces las indicaciones entre el valor de la producción y los ingresos en relación con la cotización en la Bolsa era totalmente desequilibrado. Una empresa que ganaba un peso, costaba 50 ó 60 pesos comprar una acción entonces era una cosa completamente irracional. Ahora ¿por qué eso? porque los inversionistas, y no simplemente un sector especulativo sino los grandes Bancos como Citibank, Morgan, Bancos en Inglaterra, en Francia, en todas partes, buscando las máximas ganancias empiezan a mover dinero hacia los sectores más especulativos. Hicieron eso primero, porque los bonos de los gerentes que suben cientos de millones, están en función de lo que podría mostrar en el corto plazo: que duplicara las ganancias, están subiendo rápidamente los pagos de regalías etc. entonces era una movida a gran escala en las actividades no productivas, no produciendo bienes ni servicios en el mercado real, era todo un juego entre especuladores en competencia y cada cual buscando comprar y vender empresas prestando dinero. De las grandes adquisiciones de empresas, casi el 70 u 80 por ciento fue con financiaciones, con préstamos. Y estos préstamos están basados en el valor de papel de la empresa, no es exactamente en relación con lo que la empresa está ganando entonces es una pirámide de especulación en que han creado un fantasma, un gigante, una arquitectura financiera sobre una base súper frágil de gran volatilidad porque todo es basado en las percepciones totalmente subjetivas y no con referencia a lo que existe o lo que han producido históricamente sino con las expectativas de que otros especuladores van a superar las valorizaciones actuales entonces está en función de las percepciones anticipadas y no en las realidades actuales. Por eso creo que este proceso de crisis inevitablemente se va a extender a los sistemas financieros, no simplemente al sector totalmente especulativo. Y creo que por fin de año vamos a tener por lo menos una recesión que empieza en el gran centro de especulación que es el mundo anglosajón: Inglaterra, Estados Unidos y se extenderá a las actividades productivas.

Chury: México aparece pocas veces en las portadas de los diarios uruguayos; sin embargo conocemos de la importancia política, económica y social de este gran país. Y hemos visto la aparición de nuevas organizaciones armadas, una de ellas es el ERP, que recientemente habría asaltado una cárcel con armas. Tratándose de un país como México, tan importante para los EE.UU. y en la frontera con el imperialismo, ¿qué idea tiene sobre estas organizaciones armadas? ¿Es algo parecido al zapatismo por ejemplo?

Petras: No, el Ejército revolucionario son de otra vertiente. Creo que ellos están trabajando hace varios años, organizando en el sur de México y tienen una perspectiva de castigar al régimen en momentos de grandes crímenes. Por ejemplo en el tiempo de represión en Oaxaca y cuando raptan y desaparecen a personas sospechadas de simpatías con ellos, etc.

Y de ser un grupo puramente militarista han evolucionado más hacia una organización con una base social que trata de ser más selectiva en las actividades, en el sentido de elegir coyunturas más políticamente favorables y blancos que podrían tener alguna repercusión política, por ejemplo ante el hecho de que el gobierno de Calderón está implicado en muchas acusaciones de corrupción y de violación, ellos tomaron la cárcel para exigir que el gobierno anuncie qué pasó con dos presos vistos vivos en manos del ejército. Es decir, obviamente que están asesinados, pero el gobierno hasta ahora los llama desaparecidos entonces el grupo guerrillero ahora está insistiendo en que, o aparecen las personas capturadas o el gobierno declara que los asesinaron. Y creo que ellos han tenido algún impacto; hay sectores de izquierda que insisten de que son infiltrados que están haciendo el juego del gobierno para militarizar al país, pero la mayoría de los comentaristas progres e izquierdistas, insisten de que son un grupo auténtico y tiene un programa político que independientemente de sus capacidades militares en este momento, han pasado a ser un eje en la situación en México.

El zapatismo no ha hecho ningún acto militar en los últimos 12 ó 13 años; siguen dando discursos y tratando de mantener las comunidades pero efectivamente es un movimiento social más que una guerrilla militar. En ese sentido creo que han desactivado la lucha armada y se han convertido en un movimiento político social regional, y a pesar de que tiene mucha atención en el mundo afuera de México, en México mismo no tiene mucho más impacto que en un sector de Chiapas.

Chury: Petras, ¿hay algún partido político conocido que pudiera estar detrás de este Ejército revolucionario o no?

Petras: Tienen organizaciones políticas pero no está muy claro cómo funcionan estos organismos. Estamos hablando de pequeñas organizaciones -por lo menos en este momento- que actualmente combinan más con un mando político militar que con un ala política ya que es imposible para ellos tener una expresión política en las condiciones de México porque rápidamente las van a enganchar entonces lo que sí existe -y quiero enfatizar eso- es un trabajo social clandestino entre los sectores más empobrecidos: Guerrero y otras regiones del sur de Oaxaca. Entonces no son simples comandos militares sino que tienen organizaciones en algunas aldeas montañosas y muy pobres, marginales, que uno debe tomar en cuenta, pero sin exagerar la extensión social de respaldo.

Chury: ¿Qué te ha parecido la posición de Chávez? Por declaraciones que hizo el otro día parece que está bastante decepcionado con el apoyo que ha recibido en torno al tema del gasoducto energético o anillo energético de la región.

Petras: Parece que la campaña de Washington con Lula particularmente y ahora últimamente con Kirchner, ha tenido algún efecto. Yo decía que hay una competencia entre las ofertas y propuestas del presidente Chávez dirigidas a fortalecer las relaciones entre empresas estatales en la región y la gran entrada de multinacionales extranjeras, norteamericanas, europeas y australianas en los sectores. Todo el sector minero en Argentina está en manos de capitales extranjeros y es un enorme sector que hace tiempo nadie ha tomado en cuenta, que las regalías y las exoneraciones son fabulosas. Yo creo que la ley minera en Argentina es la más favorable que en cualquier otro país de América Latina. Está entre las peores junto con México y Perú entonces con el petróleo en manos extranjeras, el gas etc., hay un enorme peso de capital extranjero que realmente es muy activo en Argentina. Igual con Brasil: el hecho de que Lula está terriblemente involucrado con el capital financiero y extranjero, en algún sentido ha tenido mucha influencia en la reserva con que trata la propuesta de Chávez. En ese sentido creo que en esta coyuntura hay un giro perceptible de dar más importancia a las políticas imperialistas que hasta hace un año incluso, tal vez tenía una retórica más estatista.

Chury: En los últimos días llegan las noticias de las caídas en las encuestas de opinión que permanentemente está teniendo Bush incluso superando a colegas históricos. ¿Eso puede dar una lectura para las próximas elecciones en Estados Unidos, que aseguren una victoria demócrata?

Petras: Sí, obviamente. Y Wall Street lo sabe, por esa razón las campañas de los demócratas superan por mucho los fondos que reciben del gran capital financiero de Wall Street. En ese sentido van a cambiar de jinete en este proceso. Y este recambio de gobierno, está basado en la idea de que Bush está desgastado, pero los demócratas no ofrecen ninguna ruptura seria. Por ejemplo, la propuesta de retirar tropas está tan condicionada por los demócratas, al punto de decir "bueno, vamos a retirar las tropas pero con excepción de las tropas que tienen que quedar para entrenar a las tropas iraquíes, tienen que quedar las tropas logísticas, tienen que quedar las tropas que van a seguir persiguiendo a Al Qaeda y los terroristas, etc. etc. ". Entonces es una política muy demagógica y que superficialmente significa algún retiro pero sin fechas fijas y tan condicionada que más de la mitad de las tropas se van a quedar indefinidamente y lo peor de todo, es que circulando entre los asesores demócratas está la táctica de Clinton en los 90 de romper los países entre clanes como hicieron en Los Balcanes con Yugoslavia y aplicar un separatismo en tres partes: los kurdos, los suníes y chiítas en estados separados para que manejen las tribus y los sectores más reaccionarios y pro norteamericanos entre mini estados. Y eso es lo que ofrecen los principales asesores del Partido Demócrata, que coincidentemente es la propuesta que pide Israel sobre la fragmentación de Iraq para que cada estado quede muy vulnerable, muy débil e incapaz de influir en el Medio Oriente entonces en este sentido los demócratas puede ser que aprovechen el rechazo de Bush, pero hay un enorme, enorme desencanto con el Congreso Demócrata. Ojo Chury: las mismas encuestas que muestran a Bush con un 28 por ciento de popularidad, muestran al Congreso Demócrata mayoritario con un 26 por ciento entonces tenemos un desgaste total del sistema presidencial y del Parlamento.

Chury: ¿Hillary Clinton sigue siendo la candidata fuerte para las primarias Demócratas?

Petras: Es una candidata fuertemente financiada y fuertemente enchufada con los sectores más conservadores del capital en Wall Street y hay sectores incluso de finanzas que apoyan al segundo candidato Obama, que coincidentemente también recibe dinero superior a lo que recibe Hillary, pero entre los dos son más de 60 millones de dólares para una campaña que todavía tiene 14 meses. Es una campaña entre millonarios, campañas financiadas. Va a tener más de mil millones de dólares la campaña presidencial según dicen los comentaristas y expertos.

Chury: Además Hillary Clinton tiene el apoyo de todo el lobby sionista.

Petras: Sí. Bueno, los sionistas tienen el apoyo de todos los candidatos presidenciales, los tienen a todos bajo sus pies. Cada cual tiene que plegarse a Israel, hacer un peregrinaje a Israel y después los israelitas en Tel Aviv tienen un panel para evaluar a cada candidato y les da puntos a quien es más pro Israel que el otro entonces hay una cosa realmente vergonzosa y es que los candidatos norteamericanos, supuestamente representando a Estados Unidos, tienen que someterse a una evaluación y selección por parte de los israelitas. Esa es una condición que la gente sionista pro Israel no quiere considerar como dicen en Uruguay incluso algunos boludos, que es antisemita apuntar estos hechos como ejemplos de influencia sionista en los EE.UU.

Chury: Petras, te agradezco muchísimo por el esclarecimiento de todos estos temas y te mando un abrazo en nombre de la radio, en nombre de la audiencia.

Petras: Muchas gracias Chury. Habla con Guillermo sobre un asunto que discutimos antes del programa.

Chury: Le aviso enseguida.

Petras: Muy bien, un abrazo, chau.

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Miguel Bakunin

 

 

Carl Sagan

Así, a medida que la ciencia avanza, Dios parece tener cada vez menos que hacer. Es un gran universo, desde luego, por lo que Él, Ella o Ello, podría estar ocupado provechosamente en muchos sitios. Pero lo que evidentemente ha ocurrido es que ante nuestros propios ojos ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. Los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de competencias de la ciencia.

 

Carl Sagan: “La diversidad de la ciencia” [2007]



 

Stepehen Hawking

"La estirpe humana no es más que un sustrato químico en un planeta pequeño, orbitando alrededor de una estrella mediana, en los suburbios de una galaxia del centenar de miles de millones que existen"

 

Carlos Marx

“Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de esas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social” (1859)

 

 

Albert Einstein

Si una idea no parece absurda

de entrada,

pocas esperanzas

hay para ella.-

 

Groucho Marx

"El secreto de

la vida es

la honestidad y

el juego

limpio, si puedes

simular eso,

lo has conseguido."  

  

MARX, Groucho (1890-1977) 
Actor estadounidense