Overblog Suivre ce blog
Editer l'article Administration Créer mon blog
14 décembre 2013 6 14 /12 /décembre /2013 17:39

El hombre creó un nuevo Dios

Escrito por: Mario Serrato

El mercado y sus leyes se encargan de determinar la conducta humana. No es cierto que se necesiten 50 mil toneladas de madera en ningún lugar del mundo. Lo que se necesita es llevar esa madera al  mercado para que este consiga que las necesitemos. Es el mercado, no el hombre, el que necesita 10 toneladas de oro este año para satisfacer sus necesidades, necesidades que empujarán a las trasnacionales de la minería a conseguirlas como de lugar.
 

En el próximo lustro debemos producir más de 200 millones de toneladas de carbón, una cifra inferior no satisface al mercado, entonces tenemos que conseguirlas sin importar que al extraer esa cantidad de carbón y al consumirlo, se incremente en un grado o dos la temperatura promedio del planeta.

 

Debemos entregar al mercado trescientas toneladas de carne de ballena en los próximos seis meses, dice el capitán de un barco ballenero japonés, de otro modo corremos el riesgo de dejarlo insatisfecho con lo que su policía, llamada competencia, nos marginará de la condición humana.

 

El mercado exige la incorporación de millones de litros de combustible vegetal a la industria en este año. Esto implica que miles de hectáreas, antes destinadas a la producción de alimentos, deben abdicar en favor de las necesidades de ese mercado que se impone sobre todas las razones. Incluso, la vida misma.

 

Nunca antes en la historia de la humanidad, el desarrollo tecnológico había tenido tanto poder de decisión sobre el destino del planeta. Somos capaces de enderezar ríos, acelerar el ciclo de vida de animales, plantas y de nosotros mismos. La tecnología contemporánea permite comunicaciones a velocidades inverosímiles y obtener información sobre los más oscuros e insondables secretos o conocimientos en  fracción de segundos.  Una sonda espacial recientemente fotografió la galaxia más lejana del universo y un laboratorio enterrado en algún lugar de Suiza confirmó las teorías sobre el origen de la materia.

 

Todo este desarrollo que debemos emplear en el mejoramiento de las condiciones de vida de los habitantes de la tierra y la preservación del planeta, lo entregamos a la deriva del mercado, a la mano oscura de la oferta y la demanda, a los avatares inciertos de la bolsa de valores.

 

Sustituimos a un Dios venerable que nos  habla de amor, por un Dios implacable que ni nos habla.

 

Creemos la mentira según la cual las leyes del mercado se encargarán de igualar las condiciones de vida de todos y que esas mismas leyes podrán permitirle a cada ser humano el acceso rápido y efectivo a la salud, la educación, la vivienda y la seguridad.

 

El mercado, como un Dios misterioso,  no nos permite ver que las distancias y diferencias establecidas por él mismo entre los habitantes del planeta son tan desproporcionadas e irreversibles, que muy pronto conoceremos dos especies humanas: una reducida en su número de miembros, aislada dentro de murallas infranqueables de seguridad y beneficiada por el mercado, y otra inmensa, masificada, descamisada y sometida. Unos nuevos amos, una nueva esclavitud, un nuevo Dios. Pero un solo planeta sobreexplotado y devastado en el que la poca dotación ambiental que quede  por aprovechar, estará destinada de forma exclusiva a quienes hayan obtenido de ese nuevo Dios, los beneficios supremos.-

 

capitalismo depredadores y carroñeros 2012

Partager cet article

Repost 0

commentaires

Miguel Bakunin

 

 

Carl Sagan

Así, a medida que la ciencia avanza, Dios parece tener cada vez menos que hacer. Es un gran universo, desde luego, por lo que Él, Ella o Ello, podría estar ocupado provechosamente en muchos sitios. Pero lo que evidentemente ha ocurrido es que ante nuestros propios ojos ha ido apareciendo un Dios de los vacíos; es decir, lo que no somos capaces de explicar, se lo atribuimos a Dios. Después, pasado un tiempo, lo explicamos, y entonces deja de pertenecer al reino de Dios. Los teólogos lo dejan de lado y pasa a la lista de competencias de la ciencia.

 

Carl Sagan: “La diversidad de la ciencia” [2007]



 

Stepehen Hawking

"La estirpe humana no es más que un sustrato químico en un planeta pequeño, orbitando alrededor de una estrella mediana, en los suburbios de una galaxia del centenar de miles de millones que existen"

 

Carlos Marx

“Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo cual no es más que su expresión jurídica, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que eran, estas relaciones se convierten en trabas de esas fuerzas. Entonces se abre una era de revolución social” (1859)

 

 

Albert Einstein

Si una idea no parece absurda

de entrada,

pocas esperanzas

hay para ella.-

 

Groucho Marx

"El secreto de

la vida es

la honestidad y

el juego

limpio, si puedes

simular eso,

lo has conseguido."  

  

MARX, Groucho (1890-1977) 
Actor estadounidense